1/7/1954
-¿Sobre qué?- Preguntó, sorprendido.
-De nosotros. Hadrian-. Dijo Abraxas, haciendo que Orión dejara su vaso de Whiskey de Fuego sobre la mesa sin siquiera probarlo y mirara a su amigo con el ceño fruncido.
-No entiendo lo que quieres decir-.
-Seguro que no te has perdido la forma en que casi nos hemos mudado con él, ¿verdad?-.
No había ninguna burla, ninguna broma interna, ninguna expectativa real de una réplica o respuesta. Orion no se lo había perdido. Oh, le había llevado algún tiempo, hasta que había ido a vestirse una mañana y se había dado cuenta de que no estaba en casa. Porque había pasado la noche en Grimmauld. Orión había decidido no pensar demasiado, no darle demasiada importancia.
Abraxas no parecía que fuera a darle la oportunidad de retirarse.
-No lo he hecho. ¿Es eso un problema?-.
Trató de sonar lo más calmado que pudo aunque lo único que podía oír era su propio corazón latiendo tratando de salir de su caja torácica.
-No. Pero debería serlo. Debería-.
Estudió a su amigo. Parecía incómodo, se estaba yendo por las ramas como si eso fuera a hacer que Orión dijera... algo. Tal vez ese era el problema, que Abraxas no tenía las palabras para expresarse correctamente pero Orión ni siquiera se había molestado en buscarlas. Había echado un vistazo a lo que se estaba convirtiendo su vida y había decidido que le parecía bien.
Sin embargo, algo había cambiado. Y ahora Orión tenía que enfrentarlo antes de que implosionara sobre él como una poción mal preparada.
-Abraxas, ¿se trata de Hadrian, o de ti mismo?- Preguntó. Hacer la pregunta lo asentó, Abraxas había estado cambiando mucho y mucho más rápido de lo que estaba acostumbrado, Hadrian lo hacía enfrentar las situaciones difíciles de su vida con un punto de vista tan diferente que el cerebro de Abraxas no podía evitar correr con él y tratar de acomodarlo.
-No sé. Las dos cosas. Ninguna de las dos. Orión, ¿he cambiado alguna vez mi forma de tratarte?-.
-No, claro que no, ¿por qué ibas a hacerlo?-.
-Era mi excusa, que las cosas eran normales por la forma en que te trataba. Eras mi mejor amigo, así que la forma en que te trataba era diferente a la forma en que trataba a los demás. Fuiste mi único amigo durante años, mucho antes de conocer a nadie más, así que por supuesto la forma en que te trato es especial. ¿Cómo no iba a serlo?-. Abraxas estaba cayendo lentamente en la histeria y el pánico, y Orión no lo entendía. No había nada malo en la forma en que interactuaban entre ellos.
-Abraxas...-
-Trato a Hadrian de la misma manera que te trato a ti, como si no hubiera diferencia. ¿Dónde está mi excusa ahora, ¿Orion? ¿Qué demonios estoy sintiendo?-.
Respiró hondo, la insinuación atravesó su mente y cada escudo de oclusión que había construido. Abraxas estaba...
Oh, no. Oh, no. Esto era malo. Tenía que detenerlo ya. No... no para siempre, pero por ahora... Abraxas no sabía ni la mitad de lo que hacía Hadrian, la traición total que sentiría si... Sólo necesitaba detenerlo, ganar algo de tiempo. Si Abraxas salía herido así...
-Abraxas detente-.
-¡No!- Gritó, levantándose de la silla y poniendo las manos sobre el escritorio, todo en un rápido movimiento. -¡No, no quiero, quiero entender qué coño me pasa! ¿Por qué están cambiando las cosas? Todo estaba bien, antes... ¡antes de esa maldita charla y ahora ni siquiera puedo pensar con claridad!-.
Bueno, pensó Orión, tal vez sea porque no lo estás. Pero de repente la ocurrencia le pareció cruel. Abraxas había luchado con los sentimientos -(sólo los suyos, catalogaba los de los demás)- durante años. Había sido más notable cuando Orión había empezado a ir de cama en cama en Hogwarts y Abraxas se había mantenido al margen, incapaz de entenderlo. Sentimientos románticos, sexualidad, relaciones. No eran más que palabras para Abraxas, cosas que existían para los demás pero que a él no le llegaban. Para ser honesto, Orión ni siquiera sabía si Abraxas tenía una sexualidad fija o ninguna, no había sido un asunto de importancia en su mente, nunca. Abraxas era sólo Abraxas, y si alguien lo molestaba estaba en la lista negra de Orión sin hacer preguntas.
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THE MISSING PARTS OF HISTORY
FanfictionEn retrospectiva, Harry podía admitir que tocar cosas al azar en Grimmauld Place no había sido una buena idea. Sin embargo, era un poco tarde para eso. Varado en el tiempo, sin camino de regreso a casa, Harry tuvo que aprender a hacer frente a su vi...
