Noviembre de 1955
Orión abrió los ojos con la poca luz que entraba por la ventana, Hadrian agarrándose el brazo mientras dormía y Abraxas al otro lado, pegado a la espalda del adolescente y rodeándolo con los brazos.
(¿Dónde estaba su camisa? Estaba seguro de habérsela puesto antes de acostarse. Bueno, al menos era imposible que tuviera frío, con la compañía que tenía. Pero vamos, ¿para qué se molestaba ya).
Tragó saliva, girándose con cuidado hacia ellos -descolocando un poco a Hadrian, aunque no sirvió de mucho, el adolescente se acurrucó más cerca- y extendiendo el brazo izquierdo para sujetarlos a ambos.
Joder, puede que ya fuera casi mediodía, pero no quería moverse en absoluto.
Se tomó su tiempo para estudiarlos, como si no lo hubiera hecho cientos de veces antes, con la mano rozando inconscientemente el costado de Abraxas, tan cerca del adolescente en esta posición que los rizos crecidos le hacían cosquillas en la nariz con cada movimiento.
Vio salir el sol sobre sus rostros, los párpados de Abraxas crispándose hasta que ya no pudo mantener los ojos cerrados (Hadrian tuvo suerte, Orión hacía suficiente sombra como para que la luz no le molestara aún) y sonriéndole en cuanto se dio cuenta de que Orión ya estaba despierto, las pupilas tan dilatadas que casi no podía ver el azul de sus ojos.
-Bonjour, bien-aimé-.[Hola, querido] Ah, así que aún tenía sueño como para hablar francés. Apretó suavemente el costado del rubio.
-Hola. ¿As-tu bien dormi?-.[¿Dormiste bien?]
-Hmmm. Parfaitement. Quelle heure est-il?-.[Perfectamente. ¿Qué hora es?]
-Je n'ai aucune idée. Tard, je crois-.[No tengo ni idea. Tarde, creo.]
-Si no bajan el tono ahora, los maldeciré en silencio-. Dijo Hadrian, escarbando más cerca, tratando de ocultarse de, presumiblemente, tanto la luz como el sonido.
Sonrió más cuando vio a Abraxas enterrar su cabeza en el cuello de Hadrian por detrás, tirando de él más cerca de su pecho y murmurando cosas dulces hasta que Hadrian se rió y se giró, con una mueca falsa firmemente en su lugar. Falsa, porque sus labios picaban hacia arriba mientras trataba de defenderse de ser despertado completamente, los dedos rápidos de Abraxas haciéndole cosquillas en el costado.
Orión no interfirió, ya que eso significaría que sería él el atrapado y odiaba que le hicieran cosquillas así, pero sí mantuvo a Hadrian en su sitio el tiempo suficiente para que el rubio lo inmovilizara, medio encima de él y con una pierna entre las de Hadrian, haciéndole imposible escapar.
Se perfilaba como un gran día.
🌿🌿🌿🌿🌿🌿
Hadrian miró a su alrededor, frunciendo el ceño, cuando entró de nuevo en el salón. El "salón", no la sala de estar familiar. Seguía siendo confuso.
-¿Brax?-.
-¿Sí?-.
-Juraría que Orion estuvo aquí hace cinco minutos-.
-Oh, abrió una carta. Ahora es el orgulloso tío de Narcisa Melania Black. Salió corriendo a la chimenea sin siquiera cambiarse-.
-¿Pensé que tenía que haber nacido hace un par de semanas?-.
-No lo hizo, estaban muy preocupados, creo-.
Orión también había estado muy distraído últimamente. Tal vez por eso no habían recordado que la fecha estaba sobre ellos. Ah, bueno. Se sentó en el sofá dándole la espalda al rubio, Abraxas instintivamente pasó un brazo alrededor de su torso para atraerlo hacia él y se relajó para esperar, invocando un libro para mantenerse entretenido.
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THE MISSING PARTS OF HISTORY
Fiksi PenggemarEn retrospectiva, Harry podía admitir que tocar cosas al azar en Grimmauld Place no había sido una buena idea. Sin embargo, era un poco tarde para eso. Varado en el tiempo, sin camino de regreso a casa, Harry tuvo que aprender a hacer frente a su vi...
