Capítulo 78

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Noviembre de 1956                         
Parte 1                        

Orión estaba pegajoso, después de Samhain. No era el tipo normal de aferramiento, tampoco. Abraxas pensó que Orión estaba un poco desesperado por ser tocado. Asustado. Ansioso. Él y Hadrian hicieron todo lo posible para satisfacer esta nueva necesidad suya, porque en realidad, Abraxas lo entendía. Orión no quería perderlos, pero tenía miedo de que se lo llevaran.

Sabía que se le pasaría con el tiempo, pero Arcturus y Pollux -(principalmente ellos, ya que eran los encargados de tomar la decisión, aunque sabía que Walburga llevaba mucho tiempo hablando del tema y le hacía hervir la sangre)- habían pillado a Orión casi por sorpresa y ahora mismo era una situación tensa.

Pequeñas misericordias en la forma de Alphard y el apoyo de Lucretia no fueron suficientes para que el hombre más joven se calmara.

Abraxas había... había vuelto tarde, y se había ido a dormir con ellos, y aunque se había dado cuenta de que algo no iba bien había estado demasiado agotado para abordarlo. Orión y Hadrian también parecían cansados, como si sólo se hubieran quedado despiertos para esperarlo. Así se lo habían dicho a Abraxas por la mañana, y había odiado la forma en que Orión no se atrevía a mirarlo a los ojos, como si de alguna manera fuera culpa suya.

Abraxas había besado a Orión hasta que se le metió en la cabeza que Abraxas no le estaba echando nada en cara. Había llevado un tiempo, pero sinceramente, no era como si ninguno de los dos se estuviera quejando de eso. Ahora que Abraxas lo pensaba, tal vez no había tardado tanto, y Orión tal vez sólo estaba aprovechando la oportunidad -de inmovilizar a Abraxas contra la pared más cercana, que no debería haberlo dejado tan hecho un lío- que se le estaba presentando.

Por ahora, él y Hadrian habían ayudado a Orión a reorganizar todo el papeleo que habían reunido durante los últimos dos años. Había ciertos puntos que podían discutirse y, sinceramente, si Orión pudiera convencer a su padre de que redujera de dos a uno el número de hijos que necesitaba, las cosas serían mucho más fáciles. Hadrian había fruncido el ceño ante aquella vieja ley, pero sólo había asentido y no había dicho nada más al respecto.

La ley de la Familia Black indicaba que los Herederos no necesitaban tener la misma madre. Parecía muy simple, y había sido como una forma de hacer que un segundo hijo fuera el Heredero a pesar de haber nacido de la segunda esposa tras la muerte del primero, pero... ayudaba, aquí. Orión podría argumentar que sólo necesitaba tener un Heredero con Walburga para que su familia lo dejara en paz, ya que nada le impedía tener más en el futuro después de casarse con alguien que realmente quisiera.

No es que Orión lo hiciera, pero para entonces sus padres no podrían decir que no tenía un Heredero ni presionarlo.

Arcturus podría decir que tener un "repuesto" sería lo mejor para la Familia, por supuesto, pero Orión siempre había estado en contra de la idea de tratar a los niños como si sólo fueran buenos cuando el primer hijo era un fracaso.

Los niños no eran fracasos. No eran repuestos.

De todos modos, si Orión lo conseguía, el tiempo que permanecería casado bajaría de tres años a uno y medio en el mejor de los casos, lo cual era mucho más atractivo.

Un año y medio, e iban a asegurarse de que pasara rápido. Ése era el objetivo. Los contratos también tardaban en establecerse, así que Orión tampoco iba a ser encadenado pronto. Tenían tiempo.

Lo tenían.

Pasarían por esto, Abraxas y Hadrian se asegurarían de que Orión tuviera una salida.

(Incluso si lo mataba. No tener una maldita salida lo drenaba y no iba a permitir que Orión pasara por lo mismo).

THE MISSING PARTS OF HISTORYHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora