decisiones

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Capítulo 19:


El sol comenzaba a ponerse en el horizonte, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y dorados. El ambiente en el paddock aún estaba lleno de emoción por el final de la carrera, Mientras se dirigía hacia el aparcamiento, mirando una última vez las luces de la pista, su hermano Max se acercó a ella.

-¿Todo bien? -preguntó Max, con una expresión que reflejaba tanto orgullo como preocupación.

-Sí, todo bien. Solo un poco agotada por todo el día. Pero feliz por la victoria de Charles y por lo que lograste -respondió Natasha, abrazando a su hermano con calidez.

Max sonrió, pero algo en su mirada no pasó desapercibido para Natasha.

-¿Te quedas aquí en el hotel o qué planes tienes? -preguntó Max, mirando su reloj, sabiendo que pronto tendría que regresar a su propio hotel para descansar.

Natasha dudó por un momento, pero sus pensamientos volaron hacia Charles. La reciente cercanía entre ambos, especialmente después de lo vivido en la noche anterior, la hacía sentir que no quería separarse de él aún.

-Voy a quedarme en el hotel de Charles, Max -dijo con una leve sonrisa. No era un anuncio fácil, pero lo dijo con la confianza de que su hermano lo entendería.

Max frunció ligeramente el ceño, sorprendido, pero no parecía molesto. La última vez que había visto a Natasha tan cercana a alguien había sido durante su relación con un exnovio, pero esta vez las cosas eran diferentes. Se le veía más feliz, más tranquila.

-Está bien, solo... ¿estás segura de que todo está bien? No quiero que te metas en algo que no quieres -dijo Max, colocando sus manos sobre los hombros de Natasha, mirándola directamente a los ojos.

Natasha asintió, sintiendo la preocupación de su hermano pero también la seguridad que ella misma sentía en este nuevo capítulo de su vida.

-Sí, Max. Sé lo que hago. Estoy bien, de verdad. Charles me hace sentir... tranquila y feliz. No te preocupes, todo está bien -le aseguró Natasha, dándole una sonrisa sincera.

Max la miró un momento más, evaluando sus palabras. Aunque confiaba en ella, la veía como su pequeña hermana y la protección hacia ella siempre sería una prioridad.

-Lo sé, pero recuerda que siempre estoy aquí para ti, pase lo que pase. Si en algún momento necesitas hablar de algo, o no te sientes cómoda, avísame -dijo Max, con su tono protector, aunque había un dejo de tristeza al verlo alejarse de él.

Natasha abrazó a su hermano una vez más, apretando fuerte, como si quisiera transmitirle toda la seguridad que sentía.

-Te lo prometo, Max. Te quiero mucho, y siempre puedo contar contigo. No tienes que preocuparte -le dijo, mirando sus ojos con confianza.

Max sonrió finalmente, aunque su rostro seguía reflejando cierta preocupación.

-Te quiero también, hermana. Disfruta de tu noche, pero no te olvides de llamarme cuando llegues al hotel, ¿vale?

-Lo haré, lo prometo -respondió Natasha, dándole un beso en la mejilla antes de alejarse hacia el coche de Charles.

A medida que se subía al coche de Charles, Natasha no pudo evitar sentir un nudo en el estómago. Aunque su relación con su hermano siempre había sido cercana, aquella noche sentía que algo estaba cambiando. El lazo con Max era indestructible, pero también sabía que debía empezar a crear su propio camino.

Charles, que había estado esperando cerca del coche, sonrió al verla acercarse.

-¿Todo bien? -preguntó, al notar la ligera preocupación en el rostro de Natasha.

Natasha asintió, sentándose junto a él en el coche.

-Sí, Max solo está preocupado. Es normal -respondió, pero no pudo evitar sentirse un poco culpable. A veces, el amor de un hermano mayor podía ser agobiante, pero lo agradecía profundamente.

Charles arrancó el coche y comenzaron a conducir por las tranquilas calles de la ciudad. A medida que el coche avanzaba, Natasha se relajaba más, confiada en que esta noche con Charles sería un buen respiro, un momento de paz después de la intensidad de la carrera.

-Gracias por llevarme -dijo Natasha, mirando por la ventana, mientras la ciudad se desvanecía detrás de ellos.

-No tienes que agradecérmelo -respondió Charles, echando un vistazo a Natasha antes de girar a la derecha hacia el hotel. -Estoy feliz de que hayas decidido quedarte conmigo. Necesitaba verte relajada después de todo lo que ha pasado.

Natasha sonrió, volviendo su mirada hacia él.

-Estoy feliz también. Todo ha sido tan intenso, y creo que un poco de tranquilidad es lo que necesito.

El coche se detuvo frente al hotel, y Charles apagó el motor. Antes de que salieran del coche, Charles miró a Natasha y la tomó de la mano.

-Vamos a disfrutar de la noche, sin preocupaciones. Lo que pasó hoy, lo dejamos atrás. Es solo tú y yo ahora.

Al llegar adentro de la habitación Charles comenzó acariciar a natasha, a besarla tocarla el quería hacerla suya esa noche sentirla hacerla su mujer, natasha comenzó a besarlo acariciarle el cabello.

-quiero hacerte mía esta noche mi amour -dijo charles mirando a los ojos a natasha.

-hazlo charles -comenzó a besarlo.

Ambos cayeron a la cama Charles besándola sacandole el vestido que llevaba puesto viéndola con lujuria desnuda al frente de el no podía sentir más deseo hacia ella.

-no sabes como te deseo cada vez que te veo natasha, me volves loco-dijo Charles.

-yo a ti igual te deseo siempre amor, me encantas.

El comenzó a embestirla con delicadeza mientras ella gemia cerca de su oído, cada vez lo hacía más rápido estaban los dos disfrutando de placer, se miraban se besaban eran solo ellos teniendo placer uno al otro.

-te amo amour-dijo Charles

-yo a ti Charles

Terminaron y Charles abrazo a natasha mientras le acariciaba el cabello y le decía lo mucho que le encanta y así quedándose plenamente dormidos, esa fue una noche increíble para los dos llena de amor lujuria y deseo.

CORAZONES EN LA PISTA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora