tio max orgulloso

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Capítulo 64:

Cuatro meses habían pasado desde el nacimiento de Katherine, y la pequeña ya había traído aún más alegría y risas a la familia. Natasha y Charles finalmente habían encontrado un equilibrio, aunque como todo en la vida, no sin sus desafíos. La relación entre ellos había evolucionado, y aunque los celos y las tensiones del pasado no habían desaparecido por completo, el amor por su hija y por el uno al otro les había dado la fuerza para seguir adelante.

Max, era el tío más orgulloso del mundo, no podía estar más feliz. Cada vez que pasaba tiempo con Katherine, su corazón se derretía al verla crecer. Aunque no tenía hijos propios, su papel como tío era más importante que nunca, y estaba decidido a ser el mejor apoyo posible para su hermana y su sobrina. A veces, Max bromeaba diciendo que Katherine era su "sobrina favorita" (aunque todos sabían que no tenía más), y le dedicaba su tiempo y amor sin reservas. Cada vez que veía a Charles y Natasha en su rol de padres, se sentía más orgulloso de ser parte de esa familia.

Ese día, Natasha y Charles estaban en casa, disfrutando de un día tranquilo después de un largo fin de semana en el paddock. Katherine estaba con su tio max, y la paz reinaba en la casa. Charles y Natasha se miraron mutuamente, sabiendo que por fin podían relajarse y disfrutar de los momentos juntos.

—Hoy se siente como un día perfecto, ¿verdad? —dijo Natasha, mirando a su hija dormir.

Charles sonrió, acomodándose junto a ella en el sofá.

—Sí, lo es. Me siento como si todo estuviera en su lugar —respondió, mientras pasaba un brazo por los hombros de Natasha.

Pero, como suele pasar, la tranquilidad nunca dura demasiado en el paddock. Esa misma tarde, Max llegó al apartamento con una gran sonrisa en el rostro.

—¡Hey, miren quién llegó! —dijo Max, entrando con Katherine en brazos. Ella reía feliz, disfrutando de las cosquillas de su tío.

—Max, ¿otra vez? —Natasha lo regañó juguetonamente—. Sabes que Katherine aún es muy pequeña para que la cargues todo el tiempo.

Max hizo una mueca, sin dejar de sonreír.

—No puedo evitarlo, es mi sobrina favorita. Y ¿qué puedo decir? ¡Aún me muero por mimarla! —dijo, mientras la dejaba en el regazo de Natasha.

Charles observaba a su hermano con cariño, sabiendo que el vínculo entre ellos era único. Sin embargo, no pudo evitar una leve sonrisa al ver cómo Max se convertía en el "tío consentidor", siempre buscando complacer a Katherine con regalos o mimos.

—Creo que te conviertes en un verdadero experto en ser el mejor tío —comentó Charles, mientras abrazaba a Natasha por la cintura.

Max se rió y se sentó en el sofá, mirando a su hermana y a Charles con admiración.

—La pequeña Katherine tiene los mejores padres. Verlos juntos es lo más bonito. Estoy feliz de verlos tan felices —dijo con una sonrisa sincera.

Natasha, al escuchar sus palabras, sintió un calor en el pecho. Había pasado por muchas emociones durante los últimos meses, pero ver la unidad de su familia, junto con el apoyo incondicional de Max, la hacía sentir que todo valía la pena.

—Gracias, Max. Sabes lo importante que es para mí tenerte cerca. Y me alegra que tengas este vínculo tan especial con Katherine —respondió Natasha, sonriendo.

Charles asintió, mientras observaba a Max interactuar con la pequeña.

—Estoy de acuerdo. Tener a alguien como tú cerca de Katherine es lo mejor que podemos pedir —dijo, dándole una mirada llena de gratitud.

CORAZONES EN LA PISTA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora