-¿Qué necesitas que sepa?
Betty estaba realmente nerviosa. La simple presencia de su padre la había alterado y ahora había más.
-Cuando lo saqué, me dijo que no importaba lo que hiciera hoy. Él iba a buscarlas de nuevo. No quiero que te asustes, no va a lastimarlas. Y si no quieres verlo, haremos lo que podamos para evitar que eso suceda. Pero hablé con tu mamá, y ella me dijo que te lo cuente. Sabes que está muy mal.
Betty asintió con la cabeza y suspiró preocupada.
-Él me asusta.
FP le ofreció su mano. Betty la tomó.
-¿Quieres contarme?
La rubia negó con la cabeza.
-Okay. Estoy aquí, de todos modos. Y Gladys también; ella mataría por ti -dijo con una pequeña sonrisa- ojalá fuera un chiste.
-Lo se -sonrió-
-Y Jughead...Él no va a dejarte sola. Realmente te quiere.
-¿Crees que...? ¿Crees que él está mejor?
FP sonrió de lado. Era una pregunta dulce: A nadie solía importarle. Pero a la vez, era un tema sensible para él.
-Creo que esta mejorando. Y tú definitivamente lo ayudas.
-¿En serio?
-Claro que sí. Pero no sientas que es tu responsabilidad. No lo es.
Betty asintió con la cabeza.
-Okay. Gracias.
El hombre le dio una sonrisa y salió de la habitación. Betty decidió ir a la cocina, donde Jughead estaba cocinando, completamente solo.
-¿Qué cocinas?
-Tarta de carne. Pero me dejaron solo.
La rubia rió y besó su mejilla.
-¿Quieres mi ayuda?
-No.
Betty lo miró en silencio por unos segundos.
-Es que mi estas haciendo mal.
Él rodó los ojos dejando lo que hacía a un lado.
-Eres insoportable.
-Y tú orgulloso, acepta mi ayuda.
Jughead la tomó de la cintura con fuerza y besó sus labios brevemente.
-Te detesto.
-Yo a tí. Te mostraré como hacerlo bien.
Luego de almorzar, Alice decidió que volvería a casa.
-Quiero que te quedes aquí -dijo mientras su hija la abrazaba-
-Mamá, no quiero que estés sola.
-Lo sé, cariño. Pero quiero ir con la policía para hablar sobre tu padre, y en la noche tengo que trabajar. Gladys me dijo que puedes dormir aquí y mañana te llevan a casa. No quiero que estés sola con todo lo que estás sintiendo y además la preocupación de tu padre dando vueltas por el pueblo.
Betty asintió con la cabeza entendiendo a su mamá.
-Okay. Te amo.
-Yo te amo a tí, mi amor.
Alice besó su frente y se fue de la casa. Betty se quedó mirando la puerta.
-¿Qué sucede, Betts? -Jughead preguntó al bajar las escaleras y verla allí parada-
Betty volteó a verlo. Jughead iba acompañado de su hermana, quien llevaba tres botellas vacías de Coca-Cola en sus manos.
-Iré a tirar esto -la menor afirmó, alejándose mientras su hermano caminaba hacia Betty-
Ella solo lo miró, hasta que Jughead acarició su mejilla y besó su frente.
-Tengo que quedarme aquí hoy -dijo en voz baja-
-Okay...¿Y eso es malo? -preguntó rodeando su cintura con sus manos-
-Es que quiero estar en mi casa. Quiero a mi hermana. Quiero sentirme cerca suyo.
El pelinegro la abrazó. El tono triste de su voz lo destrozó por completo. No podía imaginar lo que le estaba pasando.
-¿Quieres que vayamos a tu casa? Puedo quedarme contigo allá.
Betty negó.
-Mamá quiere que esté aquí.
-Okay. ¿Y qué crees que podemos hacer aquí que te haga sentir mejor?
-No lo sé -murmuró- No me sueltes.
Jughead sonrió y besó su cabeza, apretando su abrazo un poco más.
-¿Quieres que vayamos a mi cuarto y nos acostemos un rato? Podemos ver algo en la televisión, o escuchar música, o-
-Quiero que nos acostemos y me abraces en silencio.
Él asintió con la cabeza.
-Muy bien, preciosa. Vamos.
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King of rock 'n roll
Teen FictionJughead Jones, la estrella de rock del momento, causa la separación de su banda al cometer un grave error que cambió el rumbo de su alocada vida, causando su regreso a su ciudad natal, Riverdale, en donde se reencontrará con Betty Cooper, una chica...