56

126 13 10
                                    

Esa mañana de domingo, Jughead despertó con Betty a su lado. Ella estaba completamente dormida, abrazando el brazo del pelinegro.

Jughead acarició su cabello y besó su frente, sin intenciones de despertarla.

-Déjame dormir -Betty dijo adormilada, volteándose para darle la espalda mientras se tapaba mejor con la sabana-

El pelinegro rió y se acercó para abrazarla y besar su mejilla.

-Descansa, hermosa.

Betty volvió a dormirse, y no se despertó hasta luego de dos horas, cuando Jellybean entró a la habitación y comenzó a saltar en la cama.

-JB, sal de aquí -su hermano se quejó mientras Betty despertaba soltando pequeños quejidos-

-¡Ya levántense!

-Enana -Betty se quejó- me estas matando.

-¡Ustedes a mí! ¡Del aburrimiento! Por favor, levántense, hagan algo conmigo, me aburro.

-Jellybean, sal de mi cuarto o voy a matarte.

-Pero-

-Adiós, vete.

La menor bufó y se fue de la habitación.

-Fuiste muy malo con ella -Betty murmuró mientras lentamente se acostaba encima de Jughead- Luego vas a disculparte.

-Eso sonó como una orden.

-Porque lo es.

Jughead bufó acariciando su espalda.

-Buenos días, princesa.

Betty sonrió.

-Iugh.

-Buenos días, apestosa. ¿Qué quieres desayunar?

-Waffles.

-Okay -besó su frente- Voy a necesitar que me dejes levantarme.

-No. Un ratito más.

-Bebé, estoy un ratito más hace dos horas.

-Pero quiero abracitos -dijo decepcionada-

Jughead suspiró. ¿Cómo se supone que alguien diria que no a eso?

-Bueno, preciosa. Solo un ratito.

-Sí -Jughead pudo oir su sonrisa-

-¿Que soñaste anoche, mi amor? No parabas de moverte.

-Soñe que alguien ponia una bomba en el parque de remolques.

-Que feo, bebé.

-Sí. ¿Tú soñaste algo?

-Soñe que estaba de vuelta en Los Ángeles.

-Oh.

-Sí.

-¿Y qué pasaba?

-No mucho. Mi papá no estaba ahí. Estaba yo solo y me sentía desorientado. No me gustó para nada.

Betty se levantó levemente y besó sus labios.

-Tranquilo. En cuanto desarrollen la tecnología necesaria, usaré un rayo encogedor para hacerte pequeñito y llevarte en mi bolsillo a todos lados.

Él rió y la abrazó más fuerte.

-Te amo. ¿Vamos a desayunar?

-Bueno -bufó-

Los dos se estaban levantando, cuando el teléfono de Betty sonó.

-Espera. Hola.

-Betts, dejaste tu abrigo en mi trailer. Iba a llevartelo pero asumí que aún no estás en casa.

-No, no estoy. Gracias, Pea.

-Oye...¿Quieres que vayamos juntos a la escuela mañana? Podemos desayunar y luego...

Mientras su amigo continuaba hablando, Betty vio a Jughead suspirar rodando los ojos y no pudo evitar reir un poco.

-Claro, amigo. Pero ven a mi trailer. No pienso salir tan temprano.

-Okay -rió-

-Adios, Pea.

-Adios.

Betty dejó su teléfono y miró al pelinegro, sentada en la cama.

-¿Qué pasa?

-Nada -Jughead dijo intentando ocultar su enojo- Nada, vamos a desayunar.

-No, dime qué te pasa.

-No hacía falta que te llame. Te lo podía decir en un mensaje.

Betty rió parándose para ir hacia Jughead y besar sus labios.

-Juggie. Basta. Sweet Pea solo quiere comectar conmigo. Recuerda que volvimos a ser amigos después de años de no serlo.

-Sí -él rodó los ojos- Conectar. Quiere metertelo hasta el pecho.

-¡Jughead!

-Lo siento -suspiró- Lo siento.

-Sí. Basta. Es mi amigo. Creí que ya habíamos quedado que todo está bien.

-Lo sé. Perdón. No me gusta que quiera acercarse a ti porque las intenciones se le notan a kilometros.

Betty suspiró y besó sus labios.

-No es así. Y si lo fuera, no tienes porqué preocuparte. Yo solo te quiero a ti.

Él sonrió tímidamente y la abrazó.

-Lo siento. Te prometo que intentaré dejar de pensar así.

-Te amo.

-Yo te amo más.

-Imposible.

-¿Quieres pelear?

King of rock 'n rollDonde viven las historias. Descúbrelo ahora