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Esa noche, la mesa de la cena de los Jones se veía al fin completa. Llena de comida y con todos presentes.

-¿Entonces no hiciste amigos?

-No...Lo intenté, pero era muy difícil. No todos estaban ahí porque querían estar bien y los que sí, eran gente que no podían ser mis amigos. Incluso había un chico que hizo que sus amigos no me hablen porque odiaban a mi banda. No los culpo, nuestra música da asco, pero eso no fue muy gentil.

-No, no lo fue -su madre asintió- Asi que los chicos no eran muy buenos. ¿Qué hay de las chicas?

-Bueno -rió- Hablé con dos el primer día pero resulta ser que tenían otras intenciones conmigo y luego de eso decidí mantenerme al margen.

-Bien hecho -Betty respondió, seria-

Él rio y acarició su cabello.

-Los extrañé mucho.

-Nosotros a tí, muchacho -su padre afirmó- No tienes idea.

Al terminar de cenar, Betty y Jughead fueron a acostarse, pero Jellybean los siguió hasta la habitación de su hermano.

-Jug -dijo timidamente- ¿Puedo hablar contigo?

-Claro, enana.

Salieron los dos juntos de la habitación y se pararon junto a las escaleras. Su hermana respiró profundo, pero antes de que pudiera hablar, él la abrazó.

-Lo sé, JB -susurró- Tranquila.

-Por favor no vuelvas-

-No me iré -dijo acariciando su espalda con suavidad- No te dejaré sola nunca más.

-Promételo.

-Lo prometo, enana. Volví a Riverdale para buscar una razón para estar vivo. Ahora tú estás aquí -dijo con seguridad, calmando a su hermana- Eres la razón más importante para mí.

-¿Lo soy?

-Claro que sí.

-¿Qué hay de Betty?

-La amo con todo mi ser. Pero tú eres mi hermanita. No hay nadie —mírame— no hay nadie en el mundo que me importe proteger más que a tí. Para mí, tú siempre vas primero ¿Okay?

Ella sonrió asintiendo con la cabeza. Jughead le secó las lágrimas y besó su frente.

-Ve a dormir. Tienes clase mañana.

-Okay. ¿No puedo dormir con ustedes?

-Ni en tus sueños, enana insufrible, desaparece.

Ella rió y se fue a su cuarto. Jughead se percató de la mirada de su madre desde abajo de las escaleras.

-¿Nos estabas oyendo?

-Soy su madre. Es lo que hago.

Él rió negando con la cabeza.

-Eres un muy buen hermano, cariño.

-Estoy intentando serlo.

-Lo haces genial.

Con una sonrisa en su rostro, Jughead entró a su cuarto y cerro la puerta detrás suyo. Al ver a Betty casi dormida en su cama, sonrió y se acercó a ella.

-¿Vas a dormir con eso? -preguntó pasando sus dedos por la tela de la chaqueta gris que ella llevaba puesta- Estoy aquí, preciosa. No hace falta que la uses para sentirme cerca.

Ella sonrió y se la quitó para acercarse a su novio y acomodarse en su pecho, respirando su aroma.

-Al fin. Te extrañé tanto.

-Yo te extrañe mucho más, preciosa. Ahora descansa.

-Buenas noches, Juggie.

-Buenas noches, hermosa.

King of rock 'n rollDonde viven las historias. Descúbrelo ahora