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La situación hizo que Betty se sienta algo desorientada. Si hace dos semanas le hubieran dicho que estaría besando a Jughead Jones en la oscuridad mientras él apretaba su cintura acercandola a su cuerpo lo más posible, hubiera vomitado.

Se estaban besando en esa posición hace media hora. El cabello de Jughead completamente despeinado gracias a las manos desesperadas de Betty y las mejillas de la rubia completamente rosadas por la adrenalina y la falta de aire.

-Betty -la voz de Jughead la trajo de nuevo a la realidad-

Ella dejó un quejido escapar cuando quizo volver a besarlo y él la alejó.

-Tu teléfono está sonando.

Con rapidez, lo tomó y atendió el llamado de su madre.

-¿Mamá? ¿Está todo bien?

-Cariño, no se cuanto tiempo más estaremos aquí. No quiero dejar a Polly sola, quizá tengamos que pasar la noche aquí. ¿Puedes llamar a alguno de tus amigos para no quedarte sola?

-No hace falta, mamá. Yo-

-Por favor. Solo para que me quede tranquila.

-Bien -suspiró- Avisame si pasa algo.

-Lo haré. Adios, cariño.

-Te amo.

-Yo a tí.

Dejó su teléfono a un lado. Jughead la miró con atención y acarició su mejilla.

-¿Estás bien?

Ella asintió.

-Polly me preocupa -murmuró con temor en su voz-

El pelinegro quito el cabello de su rostro.

-¿Quieres que haga algo por tí?

Betty lo miró a los ojos, recorrió su rostro hasta que su vista se detuvo en sus labios. Estaban rosados y algo hinchados por las mordidas de aquel largo beso. Quería más.

-Solo bésame.

Jughead dejó una pequeña risa salir de su boca. Jamás pensó que Betty le diría algo así. De todas maneras, debía estar seguro de que ella no fuera a arrepentirse.

-¿Prometes que me detendrás?

Ella negó con la cabeza inclinandose para intentar besarlo una vez más. Jughead se alejó, sin soltar su cintura en lo absoluto.

-Betty. No quiero que luego te arrepientas de esto. Estás en un lugar vulnerable y-

-Jughead -suspiró- si quiero parar voy a parar. Lo prometo.

-Gracias.

Sus labios volvieron a juntarse, pero esta vez fue Betty quien se separó.

-¿Puedes quedarte conmigo esta noche?

Él la miró por unos segundos. ¿Acaso Betty estaba nerviosa?

Quería reírse, pero le causó ternura ver como ella esperaba una respuesta con sus ojos clavados en los suyos. Estaba tan nerviosa.

-Claro que sí, linda -dijo acariciando su mejilla- lo que quieras.

-Iugh -Betty rodó los ojos, volviendo al beso que ella misma rompió-

Contradiciendo lo que quería expresar, Betty sonrió en el beso, dejando implícito que no le desagradaba en lo completo.

-Eres tan orgullosa -Jughead murmuró en entre el apasionado beso-

Ella rió sin separarse.

-Y tú tan asqueroso.

Jughead la tomó por la parte trasera de su cabeza, agarrando su cabello dorado entre sus dedos y metió su lengua en la boca de Betty. Ella gimió, haciendolo reir silenciosamente.

-¿Decías?

-Cierra la boca -susurró-

-¿En serio te doy tanto asco? -dijo bajando con sus labios al cuello de la rubia- ¿No me soportas en los absoluto

-Pues...No...oh.

-Puedes hablar -dijo sin dejar de besar su suave piel con sus labios húmedos- Responde.

-Jughead -susurró, casi como una súplica-

-Responde

Aquella palabra sonó como una orden. Comtrario a lo que ella misma esperaba, solo hizo que Betty se sienta aún más desesperada por ponerse de rodillas frente a él y...

-No me das asco -murmuró, tomandolo del cabello para asegurarse de que no se separe de su cuello- Solo te soporto un poco.

-¿Un poco? -dijo al dejar una mordida- ¿Y por qué estás encima mío básicamente rogando que no pare?

-No estoy rogando. Yo no ruego.

- No con tus palabras quizá.

-Deja de hablar y solo bésame.

Jughead rió y succionó un chupón en el cuello de Betty.

-Jughead -murmuró sintiendo como las manos del ojiazul bajaban lentamente-

-¿Si?

-Llévame a mi cuarto y fóllame.

King of rock 'n rollDonde viven las historias. Descúbrelo ahora