-Gracias por invitarme -Betty sonrió mientras cenaba con los Jones, en su casa-
-Puedes venir cuando quieras, cariño -Gladys afirmó- Puedes venir todas las noches si eso quieres.
La rubia agradeció una vez más y siguieron comiendo mientras hablaban sobre la escuela de Jellybean, el día que había pasado, y varios temas arbitrarios. Betty sintió, mientras los oía hablar, como sus ojos se llenaron de lágrimas. FP lo notó, pero no dijo nada.
Cuando terminaron de cenar, Betty lo ayudó a acomodar la cocina.
-Oye, Betty ¿Cómo estás?
-Bien.
Él dejó a un lado lo que hacía para mirarla con atención. Betty lavaba los platos.
-Si quieres hablar conmigo, voy a escucharte.
Ella asintió con la cabeza, sintiendo el llanto querer brotar de su interior.
-No estoy muy bien -murmuró-
-Okay -dijo apagando el agua, deteniendo la actividad de Betty- Cuéntame.
-No sé como explicarlo -admitió en un hilo de voz- Solo quiero que Jughead vuelva.
FP respiró profundo, intentando ser fuerte ante esta situación.
Nadie la entendía como él.
-¿Puedo abrazarte, Betty?
-Por favor -pidió debilmente-
Se acercó y él la envolvió con delicadeza, sosteniendola al sentir como soltaba todo su llanto de una sola vez, humedeciendo su camiseta gris y haciendolo sentirse responsable de ayudarla de alguna manera.
Los dos permanecieron allí por un largo rato, hasta que Betty pudo calmarse un poco.
Él no la soltó.
Esto era tan extraño oara Betty. La sensación de ser contenida de esta manera se sentía ajena, desconocida.
Al separarse, FP le ofreció una bebida caliente, y juntos se fueron al sofá.
-Se lo difícil que es esto -afirmó en voz baja- Por muchos años, Jughead fue lo único que tuve. Mi vida fue por y para él. Y cuando tuve que enviarlo a rehabilitación por primera vez...
Cuando se detuvo, Betty vio algo en sus ojos. Un tipo de dolor que jamás había visto.
-Fue muy difícil. Estar lejos de Jughead fue muy difícil para mí, y lo sigue siendo. Cada vez que está lejos, tengo miedo de que algo le pase, de que...de que pase lo que pasó cuando una vez lo perdi de vista.
-Eso es horrible. No imagino cómo debes sentirte.
Él asintió, cubriendola con una manta.
-Sí. Pero ahora, algo es distinto. Puedo dormir en la noche porque se que Jughead no va a huir de rehabilitación. Se que quiere mejorar y que encontró razones para querer estar vivo. Eso es hermoso. Como su padre, lo mínimo que puedo hacer, es cuidar de tí. Tu eres una de esas razones y por nada del mundo querria que algo te pase, o que te sientas mal. Y se que quizá —y lo siento si estoy fuera de lugar— quizá no tienes una gran red de contención, pero a mi me parece importante que sepas que siempre puedes venir a mi casa, a mí. Pase lo que pase.
Betty sonrió frotandose un ojo.
-No hace falta.
-No me importa si hace falta, Betty. Lo mereces.
Ella bajó la mirada, dejando una lágrima caer dentro de su taza.
-Betty, eres la persona más llena de luz que conocí. Me alegra tanto que Jughead te ame. Me alegra que se hayan encontrado y me alegra saber que puedo ayudarte y que no volverás a estar sola.
-Gracias -murmuró- En serio.
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King of rock 'n roll
Teen FictionJughead Jones, la estrella de rock del momento, causa la separación de su banda al cometer un grave error que cambió el rumbo de su alocada vida, causando su regreso a su ciudad natal, Riverdale, en donde se reencontrará con Betty Cooper, una chica...