Betty entró a la habitación de hospital y corrió a abrazar a su novio.
-Bebé -susurró aliviada- Estás bien.
Jughead respiró sintiendo el aroma de su cabello y la abrazó con todas sus fuerzas. No eran muchas.
-Te vi besarte con Sweet Pea.
Betty asintió con la cabeza y acarició su mejilla con los ojos cristalizados.
-¿Por eso hiciste...? ¿Por eso te fuiste?
-Sí.
-No volveré a hablar con Sweet Pea. Lo siento. No supe que hacer y...No lo sé. Me congelé. Jamás querria lastimarte.
-¿Querías besarlo?
-¿Qué? No ¿Por qué querría besar a alguien más justo despues de pedirte que seas mi novio?
-Entendería si ahora quieres hacerlo -murmuró débilmente-
-No. Te quiero a tí. No me importa cuantas noches tenga que dormir dos horas sentada en la silla de un hospital, o cuantas veces tenga que sostenerte mientras lloras. Yo quiero estar contigo. Confío en tí y se que puedes estar mejor.
-¿Entonces no lo besaste?
-No, Juggie. Claro que no. Jamás lo haría. Por favor, créeme.
Jughead suspiró acariciando su mano delicadamente.
-Okay.
-Te amo, Juggie. Lo siento.
-Yo lo siento -dijo al borde del llanto- Te decepcioné.
-No me decepcionaste. Solo me asustaste como la mierda. No quiero que mueras, Jug.
-No iba a morir.
-Pero yo no sabía eso -negó con la cabeza intentando no llorar- Tienes que entender que aunque tú creas que sabes si vas a estar bien, nosotros no. Todos estabamos allá afuera diciéndonos entre nosotros que ibas a estar bien, que ya ibas a despertar. Pero era mentira. Nadie sabía eso. Y yo...yo realmente pensé que jamás iba a volver a besarte en mi vida.
Sin poder evitarlo, Betty rompió en llanto al mismo tiempo que su novio. Él la acercó para abrazarla con el brazo que no tenia completamente adolorido.
-Lo siento -sollozó- Quiero abrazarte pero me duele mucho ese brazo. no puedo moverlo.
-T-Tranquilo. Esto está bien. Lo que puedas hacer está bien.
Jughead lloró, mojando el cuello de la rubia con sus lágrimas.
-Te amo -ella afirmó- A ti y solo a tí. Y viviré contigo si es necesario, y dejaré todo el resto de mi vida en pausa para cuidar de tí si necesitas eso.
-No quiero que hagas eso, mi amor -Jughead negó- Te amo. Quiero que vivas tu vida y seas feliz.
-Tú me haces feliz. No quiero que te mueras.
-Preciosa -sollozó acariciando su espalda- No voy a morir.
-Promételo.
-¿Qué?
-Prometeme con el meñique que no vas a morir mientras yo esté viva.
Jughead rió en su llanto y besó su mejilla.
-¿Y si somos muy viejos y muero antes que tú?
-N-No puedes. Promete que vas a esperar a que yo muera para morir.
Él secó las lágrimas de su novia y entrelazó sus meñiques, para dejar un beso en sus labios.
-Prometo que no moriré mientras estés viva.
-Gracias -susurró aún llorando-
Jughead la besó una vez más y la invitó a acostarse a su lado, acariciando su cabello.
-Duerme, princesa. No puedo creer que no te fuiste a tu casa a dormir por estar aquí.
-No quería no estar aquí cuando despertaras.
-¿Cuantas horas dormiste?
-¿En total?
-En total.
-Seis.
-¿En los últimos cuatro días?
-Sí.
-Oh, bebé. Duerme. Cierra tus hermosos ojitos y duerme.
-Pero tengo que cuidar de tí.
-Deja que cuide de tí un rato. Yo estoy bien.
-¿Seguro?
-Bebé, tengo una manguera dandome oxígeno y como mil cables en mi brazo izquierdo. Claramente no ire a ningún lado y si algo que quiero ahora mismo es ver tu hermoso rostro durmiendo a mi lado. Descansa.
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King of rock 'n roll
Teen FictionJughead Jones, la estrella de rock del momento, causa la separación de su banda al cometer un grave error que cambió el rumbo de su alocada vida, causando su regreso a su ciudad natal, Riverdale, en donde se reencontrará con Betty Cooper, una chica...