Ya estaban de regreso en Japón, Denki se sentía nervioso porque tendría que ir a visitar a su padre, no quería porque no sabía con qué excusa le saldría esta vez.
Pero antes, había citado a su amiga Jirou, hace mucho que no se comunicaba con ella, solo por medio de mensajes pero no era lo mismo. Así que ya le había avisado a Kirishima sobre qué iría ir a ver a su padre, este lo quiso llevar pero Denki se negó.
Kei también quiso acompañarlo pero Kirishima lo detuvo, lo mejor sería que fuera solo, recapacitó y no sabía como el padre de su novio reaccionaría cuando se entere que la pareja de su hijo ya tiene a un pequeño.
Ahora Denki había llegado a una cafetería donde había citado a la alfa, después de algunos segundos ella apareció, al verlo se acercó para sentarse en la mesa.
—Perdón por llegar tarde—se quito el casco—había un tráfico.
—Tranquila—se apoyó con la mesa—trajiste tu moto, que cool. Pero dime, ¿cómo te ha ido? Ya conseguiste pareja o algo.
—Te lo dije, no tengo tiempo para esas cosas.
—Sabes, me acabo de acordar de una chica que estudiaba conmigo, es muy linda pero es muy diferente a ti.
—Ella es rica y yo pobre—lo miro seria.
—No, no, me refiero a que ella era muy bien portada, refinada y con modales sumamente superiores, nada que ver conmigo.
—¿Y eso qué?
—No lo sé, pensé que podían encajar bien—se encogió de hombros—los polos opuestos se atraen. Cuando la vuelva a ver le contaré de ti.
—Oye—se quejó—no te estoy pidiendo que me consigas una cita, tonto.
Desvió la mirada avergonzada, pues conocía perfectamente a su amigo y sabía que hablaba en serio. Después fue un chico a tomar sus órdenes, estuvieron hablando de cosas triviales hasta que terminaron sus bebidas.
—Por cierto, Kirishima ya es mi novio—se tocó la mejilla ruborizándose.
—Vaya, saliste un gato rompe hogares—soltó una risa burlona.
—Ay cállate, no es cierto—bufó inflando los cachetes—te dije que no estaba casado.
—Lo sé. Solo lo dije para molestarte, pero, me alegro por ti.
—Además, tuve mi celo y pues...—desvió la mirada avergonzado.
—No me digas, ¿cogieron? Por Dios Denki, tú sí que ibas con todo—soltó otra risa burlona.
—Fui muy estúpido—se tocó la frente con sus manos—no es que me arrepienta, pero se me olvidaron mis supresores.
—Bueno, tarde o temprano iba a suceder, eres muy distraído y vives con un alfa, en algún punto esas pastillas ya no te iban a funcionar.
—Tal vez—dió un largo suspiro. Después miró la hora en su reloj, sabía que ya era tiempo de irse con su padre. —Bueno Jirou, me tengo que retirar, iré a ver a mi padre.
—¿Tu padre?
—Sí, no se para que quiere verme, pero tengo que ir—sacó un billete para entregárselo—pagas la cuenta por favor—se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla.
Salió de allí y tomó un taxi para llegar a tiempo, pues su padre odiaba la impuntualidad, antes le daba igual pero ahora ya había cambiado, le demostraría que el Denki inmaduro ya no estaba.
Cada vez que se acercaba a su empresa los nervios lo invadían, necesitaba tranquilizarse para encararlo; bajó del taxi y levantó la vista para ver el enorme edificio. Tomó valor y se adentró, todos al verlo lo saludaban con una sonrisa en el rostro, pues hace mucho que lo veían por ahí.
Subió por el ascensor solo, pues tomó el que su padre solía usar. Llegó al último piso y se acomodó la ropa para encaminarse hacia donde estaba la secretaría de su padre.
—Buenos días, vengo con mi padre.
—Lo está esperando joven Denki—ella le sonrió y le indicó con la mano la puerta.
—Gracias—correspondió la sonrisa y camino hacia aquella puerta, la tocó dos veces esperando respuesta.
—Adelante—se escuchó en el otro lado, así que Denki abrió la puerta lentamente.
—Ya vine padre—dijo cerrando la puerta y camino unos pasos más.
El señor se encontraba revisando la computadora y en cuanto escucho la voz de su hijo, dirigió la vista hacia él, no mostró expresión alguna, solo junto sus manos y las apoyó sobre su escritorio.
—Siéntate Denki—le ordenó.
El rubio acató la orden y se sentó enfrente de él sin decir nada, el señor Kaminari se acomodó el traje para suspirar.
—Quiero que regreses a la casa.
—¿Qué? No lo haré, primero me corres y ahora quieres que regrese así como así—se cruzó de brazos.
—¿Es por Eijiro Kirishima y Kei Kirishima?
—¿C-como sabes de ellos?—sintió un temor al escucharlo salir de su padre.
—¿Creíste que no me enteraría? Eres mi hijo, obvio que no te mandaría a vivir solo sin supervisión—saco de una carpeta con algunas fotografías para enseñarle.
Denki las tomó en cada una de ellas estaba con Kirishima, Kei e incluso cuando trabajaba en la biblioteca, miró con temor a su padre, ¿que tipo de desquiciado era?
—Me alegra de que hayas disfrutado de tus vacaciones, porque ya no volverás con ellos.
—No puedo, Kirishima ahora es mi pareja—sus manos temblaban.
—Solo estás con él porque tiene dinero—soltó una risa sarcástica—como sabes que te quité todo, conseguiste a alguien rico.
—¡Te equivocas! ¡Kirishima realmente me gusta!
—¡Pues no voy a permitir que mi hijo se convierta en padrastro! Quiero un nieto, pero uno que sea tuyo no de alguien más.
—Puedo darte uno, ¿cual es el problema?
—Pero de él no. Así que me obedeces, si no te quitaré todo definitivamente.
—Quítamelo, estoy dispuesto a renunciar a todo por ellos—se puso de pie—así que olvídate de mí. —se dio la vuelta dispuesto a irse.
—¿Seguro? ¿Qué pasaría si Kirishima perdiera toda su fortuna? ¿Seguirás con él?—en ese instante Denki se giró de nuevo hacia su padre y notó como tenía unos documentos agitándolos—Puedo hacer que pierda todo, esto es un contrato que firmó.
—¿Qué tú qué?—sintió como el mundo se le caía, esto debería de ser una broma de mal gusto.
—Así que ya sabes, o regresas a la casa o le quito toda la fortuna a Kirishima.
—Con ellos no te metas—lo señalo—esto es nuestro problema, no tienes porque hacer esto.
—Además, crees que si su antigua pareja regresara, ¿te elegiría a ti?
—¡Ni se te vaya a ocurrir papá! ¡No vayas a jugar con los sentimientos de Kei! Es un niño y no merece estar involucrado en los problemas de los mayores.
—Es tu elección hijo, tienes tiempo para pensarlo.
Denki apretó los puños y salió de allí, no podía creer hasta donde era capaz de llegar su papá, se sentía tan frustrado, cuando por fin sentía que todo estaba bien, los problemas empezaban a aparecer.
Iba tan distraído por el pasillo que no se dio cuenta de que chocó con alguien. —Lo siento—no miró a aquella persona pero hizo reverencia para disculparse.
—Fíjate por donde caminas—escuchó una voz femenina, por su aroma sabía que era una omega.
No dijo nada y continuó su camino, pero por alguna razón, miró de reojo notando una cabellera rosa, era un tono muy similar al de Kei. Negó la cabeza y mejor aceleró su paso para por fin salir de esa empresa.
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Mi Nueva Mamá
FanfictionKirishima un alfa que cuida a su cachorro de 6 años, decide contratar un niñero ya que por su trabajo le es imposible cuidarlo siempre. El pequeño se encariña mucho con él que quiere que sea su nueva mamá y no se va a rendir hasta conseguirlo.
