Cuando Kirishima llegó a su casa, se encontró con Mina sentada en el sofá, se acercó a ella sin entender porque estaba allí. Pero también sintió sus feromonas, si alguna vez le gustaban ahora era todo lo contrario, le estaban provocando nauseas.
—¿Y Denki?—dijo cuando finalmente estaba delante de ella.
—Se fue—se acomodó el cabello.
—¿Qué haces aquí? Hoy no es día en que tengas que pasar tiempo con Kei—se frotó debajo de la nariz disimulando las nauseas que sentía.
—Lo sé, pero, vine a verte a ti—se levantó para acercarse a él, pero al estar más cerca Kirishima ya no aguantaba, sentía que en cualquier momento vomitaría.
—Retírate por favor—se alejó para mantener cierta distancia.
—Pero-...
—No tengas ganas de hablar contigo, así que vete.
—Estas insoportable—rodó los ojos y finalmente decidió irse.
En cuanto se fue, le mandó un mensaje a Bakugou para que viniera a cuidar de Kei, él tendría que ir con Denki para hablar, sabía que algo no estaba bien y era mejor aclarar las cosas.
Kei no había salido de su habitación, así que ni siquiera se dio cuenta de cuando su tío Bakugou llegó, si no que, escuchó que llamaban a su puerta y cuando la abrió, se encontró con Tsubomi.
—¿Tsubomi? ¿Qué haces aquí?—miraba a su al rededor.
—Tu papá le pidió a mi papá que viniera a cuidarte—pasó sus manos hacia atrás y se movía.
—¿Mi papá? ¿Significa que ella se fue?
—¿Quién ella?—ladeó su cabeza confundida.
—Nadie—suspiró—que alivio.
—¿Estabas llorando?—toco sus mejillas.
—E-eh... —se ruborizó. —N-no... —mintió.
—Tus ojitos no me engañan Kei, ¿por qué llorabas?
—He hecho una cosa mal y me siento muy culpable—bajo la mirada.
Bakugou estaba detrás en la esquina escuchando todo, pues quería saber si le contaba algo acerca de Mina.
Mientras tanto, Kirishima llegó a la casa de Denki, quien lo recibió fue su madre, ella al verlo sonrió. Ya que, fue ella quien le pasó su dirección, la ventaja de caerle bien aquella vez que se reunieron.
—Buenas tardes señora Kaminari—hizo reverencia—¿está Denki?
—Claro, pásale y ahorita le digo que estás aquí.
—De preferencia me gustaría hablar con él acá afuera—por alguna razón tenía miedo de conocer a su papá.
—Está bien, entonces espéralo aquí—sonrió. Dejo la puerta abierta y fue en busca de su hijo; su instinto de madre sabía que algo estaba mal, desde que vio llegar a Denki tan triste los sospecho. Se detuvo en la puerta para tocar, posterior a eso la abrió. —Cariño, Eijiro está aquí.
—No quiero verlo mamá—su rostro estaba escondido en la almohada, se encontraba boca abajo.
—Cariño, vino hasta acá para verte, lo correcto sería aceptar verlo, ¿no lo crees?
—Tienes razón—se reincorporó y se acomodó un poco el cabello—iré a hablar con él.
—Está afuera.
Denki asintió y finalmente se puso de pie, bajó las escaleras para llegar a la puerta de la entrada; vio que Kirishima estaba de espaldas así que soltó un gran suspiro.
—Eijiro—dijo captando su atención para después salir de su casa y cerrar la puerta.
—Denki—dijo algo nervioso. Realmente no sabía qué decir, pero su instinto de alfa le decía que necesitaban hablar.
—Hay algo que te tengo que decir... Será mejor que terminemos nuestra relación—desvió la mirada.
—¿Qué?
—No quiero que Kei me odie si sigo contigo... Lo quiero mucho pero su comportamiento me está lastimando... Y, a veces siento que en verdad me interpongo...
—Denki, claro que no—se acercó a él para tomarlo de brazos y moverlo. —No podemos terminar... Hay que encontrar una solución.
—¿Y si en un futuro Kei me odia más? Yo no lo soportaría, yo no quiero... —sus ojos empezaban a cristalizarse.
Pues desde que llegó a su casa era lo que estaba en su mente, sabía que lo mejor sería terminar esa relación a pesar de amar a Eijiro, pero no soportaría la idea de que Kei siguiera así o peor.
Además, ese mismo día había liberado del trato a Eijiro con su padre. Ya no había ningún riesgo de perder nada, si en dado caso los planes de su padre seguían en pie.
—Denki... Yo te amo y no quiero-...
—Yo también te amo, es difícil para mí terminar esta relación pero creo que es lo correcto...
—No lo es Denki y lo sabes—sus dedos se iban clavando más en la piel del nombrado, provocando que soltara un pequeño gemido de dolor. —Lo siento—quitó sus manos para no hacerle daño.
—Será mejor que Kei esté con su verdadera madre... Y-yo... Solo estorbo.
—¿Qué hay de mí? ¿Al menos sabes lo que yo quiero? Yo te quiero a ti, no necesito a nadie más que a ti. Yo sé que Kei no está pensando bien, así que-...
—Basta Kirishima—dijo interrumpiéndolo—lo mejor será que esto termine antes de que nos lastimemos más.
—No puedo dejarte... —ignoró el hecho de que lo había nombrado Kirishima.
—Yo tampoco quiero, pero, mientras Kei quiera a su verdadera mamá, yo no puedo competir. Así que, gracias por todo—bajo la mirada mientras las lágrimas corrían por sus mejillas. —Fue lindo todo lo que me diste, cada día y cada minutito fue tan maravilloso.
—D-Denki no—habló entrecortado. No podía creer que en verdad estaban terminando.
—Perdóname Eijiro—dijo cubriéndose el rostro, se giró para abrir la puerta y entrar a su casa.
Kirishima se quedó parado aún sin procesar todo, sabía que había algo malo, pero nunca imaginó que Denki cargaba con todo ese peso y cada día desconocía a Kei.
Mientras tanto, el señor Kaminari se encontraba viendo todo desde la ventana, solo suspiró y a pesar de no haber escuchado, ya se imaginaba todo al ver llorar a su hijo.
Algo dentro de él se sintió feliz, pero otra parte, se sentía culpable. Y no sabía el porqué, si él no había contactado a Mina, fue ella quien apareció casualmente.
Gracias a que ella sola se interpuso, le ahorró muchos planes.
La mamá de Denki lo vio correr hacia su habitación llorando, no quiso ir detrás de él porque sabía que necesitaba tiempo, Eijiro no tuvo de otra más que regresarse a su casa, pero cuando Bakugou lo vio triste mejor decidió no preguntar, no era el momento.
Se llevó a Tsubomi y a Kei para darle su espacio, pero el menor cuando vio a su papá tan decaído quiso quedarse con él, pero la culpabilidad que sentía por haberle dicho que lo odia, lo invadió y eso no le permitía estar cerca, no se sentía digno de ser su hijo.
Así que, en cuanto Bakugou se los llevó, Eijiro se rompió a llorar, al igual que Denki. Ambos lloraban desconsolados, pues su amor no pudo sobrepasar las dificultades.
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Mi Nueva Mamá
FanfictionKirishima un alfa que cuida a su cachorro de 6 años, decide contratar un niñero ya que por su trabajo le es imposible cuidarlo siempre. El pequeño se encariña mucho con él que quiere que sea su nueva mamá y no se va a rendir hasta conseguirlo.
