Extra 07

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¿Son celos?

Todos en la secundaria sabían y eran conscientes de que Tsubomi era una omega muy bonita, tenía pretendientes pero simplemente los rechazaba porque ella estaba interesada a Kei.

Los amigos de Kei seguían sin entender qué tipo de relación tenían, pues algo sí sabían y era acerca de los sentimientos de la omega, era muy obvio, pero él era el único que no lo notaba.

Tras haber ganado el torneo, Kei se encontraba descansado en las gradas, Tsubomi se acercó para darle agua y también ahuyentar a las chicas que querían acercársele.

Al día siguiente uno de los amigos de Kei se acercó, un chico de cabello rosa como él, pero un tomó más fuerte. Pero, a diferencia que era omega.

—Kei, ya no te pude felicitar ayer. Buen trabajo—caminaban directo al salón.

—Ah, gracias Riku—sonrió.

Aquel chico llamado Riku pudo notar a lo lejos como un alfa estaba con Tsubomi, era obvio que la estaba invitando a salir, así que giró a mirar a su amigo que no notaba nada.

—Al parecer Tsubomi tiene muchos pretendientes—comentó e hizo que Kei se girara a su dirección para mirarlo confundido. —Mira allá—señaló con la vista.

Kei miró hacia el fondo del pasillo y ahí la vio, aquel chico solo sonreía tan coquetamente y Tsubomi tenía los brazos cruzados.

—Supongo que si—respondió indiferente.

Riku se sintió estresado, ¿cómo es que tenía a un amigo tan tonto? Así que necesitaba decir algo más.

—¿Qué harías si un día de estos consigue novio?

—¿Novio dices?—se tocó la barbilla pensando. —No lo sé—dijo encogiéndose de hombros—ella puede hacer lo que quiera—reanudó su paso para caminar hacia su salón.

—Ella me gusta—dijo provocando que Kei se detuviera de golpe y se girara hacia él—¿Me ayudarías? Pues, tú eres más cercano a ella.

—No puedo...

—¿Por qué no?—inquirió acercándose a él. —¿Te molesta?

Kei no respondió pero algo dentro de él se sentía muy molesto, era una sensación que ni él mismo entendía, así que se dio la vuelta y se marchó dejándolo solo.

—Kei, eres mi amigo pero eres muy lento—dijo aquel chico—¿de dónde lo habrá sacado?

Más tarde, Kei se encontraba en su habitación pensando en la pregunta que Riku le había hecho, realmente no tenía idea de cómo reaccionar si Tsubomi consiguiera novio, estaba tan acostumbrado a ella que esa pregunta pasó de largo.

—Toc toc—dijo Denki dando unos golpes con su puño a su puerta que estaba abierta—¿puedo pasar Kei?

—Claro mamá—respondió pero Denki notó su tono de voz, así que se acercó a él sentándose en el borde de la cama.

—¿Pasa algo mi niño? Te noto intranquilo—ladeó su cabeza.

—Eh... —se quedó pensando, no sabía si contarle esto a Denki, pero, tenía mucha confianza en él que le daba un poco de vergüenza.

—Vamos, soy tu mamá y puedes contarme lo que sea. Yo guardaré tus secretos—hizo como si cerrara el cierre imaginario de su boca.

—Mamá—dijo soltando un suspiro poniéndose de pie y así poder sentarse a su lado—hay algo que me molesta, pero no logro entenderlo.

—¿Y qué es? ¿Matemáticas? Paso, no soy muy bueno.

—No te hagas, tú eres muy bueno en matemáticas pero, no es eso. Verás, uno de mis amigos me hizo una pregunta que me dejó pensando.

—¿Y cuál es esa pregunta?

—Que si lo podía ayudar con Tsubomi porque le gusta y como sabe que yo soy su amigo de la infancia...

—Entiendo a donde va esto. Dime, ¿te sientes extraño? ¿Cómo enojado?

—Algo así, no logro entender porque me siento así, realmente no me molestaría si Tsubomi consigue novio...

—¿Estas seguro? Ten en cuenta de que ya no pasará tiempo contigo, le dará prioridad a su novio.

—Eso no me gusta ha decir verdad...

—¿Son celos?

—¿Celos? Claro que no mamá, ella es mi amiga.

—Sí claro—dijo irónico—es normal sentir celos, tu padre es muy celoso pero, creo que yo le gano.  Pero el punto es, puedes sentir celos incluso en amistad, pero no creo que lo tuyo sea solo amistad. Solo es cuestión de tiempo para que te des cuenta de tus sentimientos—tocó su corazón—pero, te estás tardando mucho y Tsubomi sacó el carácter de tu tío Bakugou—soltó una risa y alejó su mano.

—¡Mamá!—era la voz de Ami.

—Bueno, te dejo pensar—se puso de pie para besar su frente—algún día entenderás tus sentimientos cariño—dijo para finalmente salir de la habitación e ir con su hija.

—¿Será cierto?—dijo dejándose caer en su cama—Es imposible, Tsubomi es bonita y sin duda me gusta su sonrisa, sus ojitos parecen unas esmeraldas, es un ángel en persona. ¿En serio me gusta? No puede ser—tomó una de sus almohadas para cubrirse el rostro.

Mientras tanto, Eijiro y Denki se encontraban escuchando escondidos detrás de la pared.

—Mi hijo, aún está confundido—dijo Eijiro fingiendo llorar.

—Está menso—dijo Emi rodando los ojos.

—Guarda silencio—le tapó la boca Denki a su pequeña.

—Son unos chismosos—susurró Ami.

Mi Nueva Mamá Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora