Cita.
Durante esa semana, Kei evitaba a toda costa a Tsubomi, ahora que había aceptado sus sentimientos cada que estaba con ella sentía que el corazón se lo podía salir, así que la terminaba ignorando.
Ella no entendía el porqué, pensaba en que tal vez ya tenía a alguien más, así que ella a pesar de que la ignoraba seguía yendo detrás de él. Los amigos de Kei solo burlaban de él en la forma que actuaba, les parecía tierno porque era la primera vez que lo veían enamorado.
—Deja de huir Kei, hasta pareces tú el omega—comentó su amigo pelirosa.
—Cállate Riku—dijo cubriéndose el rostro con sus manos.
—Te tardaste como mil años.
—Riku, ya.
—¿Así como piensas invitarla a la feria/festival?
—No lo sé, me da tan miedo y si de la nada sale su papá, me matará—el timbre sonó indicando el fin de las clases, así que Kei se puso de pie rápidamente para tomar del brazo a su amigo—por favor, solo por hoy vente conmigo.
—No me uses como escudo, asume tus responsabilidades Kei.
—Por favor y te consigo una cita con un alfa de tu interés.
—No me interesa, ya te dije que prefiero a los omegas, pero andando. Solo por hoy—suspiró y salieron juntos de su salón. En la salida cuando Tsubomi, los vio de lejos se acercó a ellos; Kei al verla tomó del brazo a su amigo para acelerar el paso, pero chocaron con alguien.
—¿De quién están huyendo?—cuando Kei escuchó esa voz alzó rápido la vista para encontrarse con Denki.
—Mamá...
—¿Mamá?—su amigo miró al omega quedando flechado por sus encantos, todo le gusta, era la primera vez que lo veía.
—Tío—se escuchó la voz de Tsubomi.
—Hola linda—se acercó a ella para saludarla con un beso en la mejilla, miró como Kei se ponía muy nervioso por lo cual suponía que aún no la invitaba, su pequeño necesitaba una ayudadita—y dime Tsubomi, ¿llevarás yukata al festival? Por qué, Kei ya te invitó, ¿verdad?
—Mamá no—murmuró Kei muy nervioso.
—¿En serio planeabas invitarme al festival?—le brillaron sus ojitos verdes cuando dirigió la vista hacia Kei.
—Bueno, siempre hemos ido acompañados, pero—desvió la mirada—esta vez iremos solo nosotros—murmuró.
—¿Hablas en serio?—se acercó a él casi llegándole al rostro, provocando que Kei se ruborizara y asintiera—¡Si! ¡Ya quiero que llegue el fin de semana!—dijo para después irse muy contenta.
—¿Viste? No era tan difícil pequeño—le dio palmadas en sus hombros, después miró al otro pelirosa notando como no le despegaba la mirada—¿Todo bien?
—No—asintió—digo, si. ¿Está casado?—sonrió.
—Tarado—Kei le dio un codazo—es mi mamá, obvio que está casado con mi papá.
—Eso dolió—se quejó y Denki solo sonrió.
—Sí, estoy felizmente casado con el amor de mi vida—le enseñó el anillo.
Finalmente el fin de semana llegó, Midoriya ayudó a Tsubomi con su yukata, claro, Eijiro tuvo que "salir" con Katsuki para distraerlo, aunque solo sería por un rato porque no cancelaría su cita con su esposo.
Kei se encontraba súper nervioso, sentía que sus manos sudaban cosa que nunca le sucedía, claro que también llevó Yukata porque su mamá lo convenció; se había separado de sus hermanas, pero se sentía seguro porque iban con Naruhito y unos cuantos amigos más.
De pronto sintió como alguien se colocaba a su lado y cuando giró, pudo ver a Tsubomi, se quedó sin palabras mientras la observaba como si fuera la octava maravilla del mundo, podía sentir que hasta sus orejas estaban rojas.
—Kei, te queda muy bien esa yukata—soltó una risa cubriéndose con su bolsa.
—Creo que nuestras mamás se pusieron de acuerdo—se rascó la nuca nervioso, pues lo que llevaban era a juego. —Pero, te ves h-hermosa—desvió la mirada, aún no estaba acostumbrado a ese tipo de cosas.
—Tú siempre te ves lindo, pero ahora más—sonrió. Kei no podía creer que para ella era fácil decir ese tipo de cosas, literalmente él se sentía una tetera echando vapor.
Ambos empezaron a caminar entre la multitud, Tsubomi parecía normal y Kei estaba que le daba un paro, pero, ahora no sabía cómo confesarse ya que cuando estaba a punto de tocar el tema, aparecían sus compañeros a interrumpirlos.
Fueron a un puesto para comprar algodón de azúcar, aunque, al que fueron eran de parejas; por ende lo tenían que compartir. Jugaron en algunos puestos pero nunca ganó nada, Tsubomi le ganó un oso de peluche y se sintió un poco mal porque él se lo quería ganar.
Se fueron a un lugar algo alejados ya que ese lugar Denki se lo recomendó, desde ahí podrían apreciar la atracción principal del festival: los fuegos artificiales.
La luz de la noche los iluminaba, por alguna razón, había linternas. Suponía que alguien ya estuvo allí y las olvido, así que no le tomó tanta importancia.
No sabía cómo decirle, así que jugaba con sus dedos esperando el momento adecuado. De pronto el cielo se iluminó con destellos de colores, habían empezado los fuegos artificiales. Tsubomi miraba encantada y Kei sabía que ese era el momento perfecto.
—Tsubomi—dijo algo tímido pero logró captar su atención—sabes, cuando el sol sale y la luna, no, así no era—se corrigió—cuando la lluvia llega, la tormenta. N-no, tampoco era así... eh... —miro hacia otro lado por la vergüenza que sentía.
Tsubomi sonrió y elevó sus manos para tocar ambas mejillas de Kei, girándolo hacia ella. —Kei, solo pídeme que sea tu novia y yo feliz de la vida, no necesitas ser tan cursi.
—Decepcioné a mi papá, me dio tantas ideas y todas las olvidé—tocó sus manos mientras mantenían contacto visual. —Entonces, ¿me permites que sea tu novio?
—Desde hace mucho quería esto Kei, claro que sí—seguían con el contacto visual y los destellos sobre ellos.
—Lo voy a matar—dijo Bakugou quien estaba escondido detrás de unos arbustos.
—Te dije que no—lo detuvo Midoriya tomándolo del antebrazo.
—Bueno bro, nuestro legado de amistad tuvo un cambio drástico—comentó Eijiro quien también se encontraba en uno de los arbustos.
—¡Cállate! Te recuerdo que tienes dos hijas y sufrirás lo doble, además, Naruhito está interesado en Ami.
—¡Eso es mentira!
—Cállense—dijo Denki quien también salía de su escondite—nos van a escuchar—sacó sus binoculares para seguir viendo—uy, parece que se van a bes-... olvídenlo, ya se besaron.
—Lo mato—volvió a decir Bakugou, pero de nuevo Midoriya lo detuvo.
En lo que Kei y Tsubomi tenían su primer beso, los destellos seguían apareciendo adornando el cielo nocturno dándoles un escenario tan romántico.
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Mi Nueva Mamá
Fiksi PenggemarKirishima un alfa que cuida a su cachorro de 6 años, decide contratar un niñero ya que por su trabajo le es imposible cuidarlo siempre. El pequeño se encariña mucho con él que quiere que sea su nueva mamá y no se va a rendir hasta conseguirlo.
