Extra 20

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Noticia.

Kei ya tenía todo preparado, ahora estaba tan nervioso esperando a que trajeran la cubeta con el champagne donde vendría el anillo, si, fue la opción que eligió; pedirle matrimonio en un lujoso restaurante.

Tsubomi estaba tan contenta platicándole cómo le había ido en su trabajo, porque ella también recientemente había concluido la universidad; Kei adoraba escucharla hablar tan emocionada, era consciente de sus capacidades así que se sentía orgulloso, por un momento había olvidado que le pediría matrimonio.

—Y pues, eso fue lo que ocurrió hoy—cortó un pedazo de carne para llevárselo a su boca y así disfrutar de su sabor.

—Fue un día agotador entonces—respondió mientras repetía la acción de ella.

De pronto, Tsubomi tomó la servilleta para cubrirse la boca, le habían dado unas enormes ganas de vomitar así que se puso de pie, Kei se preocupó así que de igual manera se reincorporó para acercarse a ella.

—¿Te encuentras bien?

—Es solo que... Me dieron ganas de vomitar—se volvió a colocar la servilleta.

—¿No te gustó la comida?

—No es eso, solo que... Necesito aire...

—Bien, vamos a fuera—se colocó a su lado para ayudarla a caminar, cuando de pronto sintió como Tsubomi caía entre sus brazos completamente desmayada. —¡Tsubomi!—todos a su alrededor entraron en pánico y los meseros llamaron a una ambulancia para que fueran por ella.

En el traslado hacia el hospital, Kei le marcó a los papás de Tsubomi para informarles que se había desmayado, así que el primero en correr fue Katsuki, él jamás dejaría sola a su única hija.

Una hora después Kei se encontraba en la sala de espera, pues los del restaurante le habían regresado el anillo y este lo guardo, pues tendría que posponer el compromiso, primero era la salud de su novia.

—¿Familiares de Tsubomi Bakugou?—dijo el doctor al salir de la puerta blanca.

Kei se puso de pie rápidamente y Midoriya tomó de la mano a Katsuki, pues lo dejarían pasar a verla primero. —Soy su novio.

—Oh, excelente—dijo sosteniendo el expediente entre sus manos—pase por favor, tengo algo que decirle—se hizo aún lado para cederle el paso.

En cuanto entró, se acercó a la cama en donde estaba recostada Tsubomi, la tomó de la mano para después dejar un beso sobre su frente.

—Bien, ya que están ambos—dijo entregándole un sobre a Kei—pueden abrirlo.

—¿Está enferma?—preguntó Kei tomando el sobre para empezar a abrirlo y así ver qué contenía, pues empezaba a suponer que era algo malo.

—No es eso.

Kei ya no dijo nada y se enfocó a leer hasta que notó las letras negritas: positivo, agrandó los ojos girando su cabeza hacia Tsubomi mirándola con sorpresa.

—¿Qué pasa Kei? No me espantes, ¿me voy a morir?—Kei solo negó para después abrazarla.

—¡Seremos papás!—algunas lágrimas rodaban por sus mejillas.

—Es por eso que la señorita se desmayó—comentó el doctor—son algunos síntomas del embarazo, enhorabuena. ¡Felicidades!—dijo sonriendo.

—No puedo creerlo—dijo Tsubomi separándose del abrazo—que feliz estoy, Kei.

—Es la mejor noticia, te amo Tsubomi.

—Bueno, les doy su privacidad. Esperen unos minutos más para poder regresar a su hogar—dijo para salir de allí.

—Gracias doctor—dijeron al unísono.

—¿Y bien? ¿Cuando me darás el anillo?—elevó su mano moviendo su dedo anular.

—Es cierto—se tocó la frente—bueno, mi plan era dártelo hoy en el restaurante, pero, mis planes cambiaron—buscó la cajita en la bolsa de su saco hasta que lo encontró—Tsubomi—se arrodilló—¿quieres casarte conmigo?—abrió la cajita para que pudiera ver el anillo y la nombrada asintió.

—Por supuesto que sí—sonrió de oreja a oreja—ese siempre ha sido mi sueño desde pequeña—Kei correspondió la sonrisa poniéndose de pie colocándole el anillo.

Pero justo en ese instante, la puerta se abrió bruscamente captando la atención de ambos; era Katsuki quien tenía aura asesina. —¿Qué mi Tsubomi qué?—se acercaba a ellos con pasos pesados. Pues cuando el doctor salió, no se quedó con las ganas de preguntarle qué sucedía, fue entonces que también les dio la noticia de que serían abuelos.

—Kacchan espera—dijo Midoriya quien entraba tratando de detenerlo.

—Ay papá, no empieces—se cruzó de brazos mientras lo observaba enojada—me voy a casar—dijo levantó su mano para que pudiera apreciar el anillo tan hermoso.

Kei sintió algo de temor pero no había lugar para esconderse, así que tomó de la mano a Tsubomi. —Nos casaremos antes de que se le note la pancita.

—Ahora si te mato.

—Kacchan ya—lo tomó del antebrazo deteniéndolo—déjalos hacer su vida, ya están grandes.

—Pero... Tsk, bien—bufo molesto para desviar la mirada—entonces, supongo que felicidades.

Tsubomi solo sonrió, se sentía feliz de que su papá la apoyara, a su manera, pero lo hacía. Al salir del hospital se fueron hacia la casa de Kei para darle la noticia a sus papás y sus hermanas; todos estuvieron felices por ellos, pero Denki lloró más, no soportaba la idea de que su pequeño Kei definitivamente ya estaba grande.

Para él, siempre sería ese niño tan lindo y tierno que conoció tiempo atrás.

Y Eijiro, tuvo un deja vu; ya que recordó la vez en que le propuso matrimonio a Denki, ese día también se llevó la noticia de que sería padre.

Mi Nueva Mamá Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora