Extra 03

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Beso inocente.

Los días pasaron y la comunicación entre Ami y Naruhito aumentó, Emi no decía nada, al contrario. Le alegraba que su hermana hablara con más personas y más si era con Naruhito.

Un día, cuando Eijiro fue a recoger a sus gemelas, Katsuki también llegó y se acercó a él para iniciar su venganza.

—Por ahí escuché que mi hijo le dio una flor a Ami.

—¿Ah si?—preguntó girándose hacia él—No me enteré.

—Bueno, veo algo de cariño aquí—comentó con una sonrisa.

—Son niños Bakugou—trato de sonar tranquilo—es normal eso, además, ya se les pasará.

—No decías eso con mi Tsubomi.

—Lo sé, pero realmente no me molesta—sonrió lo más que pudo, claro que le molestaba pero no lo dejaría ver—además, tus hijos están obsesionados con los míos.

—¿Qué mierda estás diciendo?

—Tsubomi es la que siempre ha seguido a Kei y Naruhito es quien le da regalos a mi Ami, ¿no? No diré nada porque tus hijos tienen excelentes gustos.

Bakugou apretó las manos en forma de puño, su plan no había funcionado y se sentía un completo idiota. Los pequeños salieron corriendo hacia sus papás para abrazarlos.

—Despídete de Ami, Naruhito—lo invitó Katsuki.

—Papá no—desvió la mirada avergonzado.

—Lo ves, hasta a veces creo que solo lo obligas—comentó Eijiro.

—¿Qué? Claro que no...

Mientras los adultos seguían discutiendo, Emi se acercó a Ami para susurrarle al oído. —Naruhito quiere un beso de despedida.

—¿En serio?—preguntó apenada, para después dirigir la vista hacia el peliverde. En cuanto este notó su mirada, se ruborizó.

—Sí, a él le gustaría. Me lo dijo—aquello era una mentira, pero solo lo hacía para molestarlo ya que describió su debilidad.

Ami se acercó lentamente a Naruhito para pararse de puntitas y dejar un beso en la mejilla del menor, provocando que su rubor solo aumentara.

—Lo sabía—dijo Katsuki soltando una carcajada.

Eijiro solo sintió su corazón estrujarse mientras buscaba alguna excusa. —Solo es un beso inocente, nada del otro mundo.

Emi se cubría la boca para que nadie la escuchara reír, entonces su padre dirigió la mirada hacia ella y se molestó un poco, nunca creyó que su propia hija lo traicionaría.

—Entonces, ¿con Tsubomi pasa igual?

—No lo sé, yo creo que ella lo hacía muy enserio.

—Tsk—soltó enojado y mejor tomó de la mano a Naruhito—bien, nos vemos mañana.

—Hasta mañana—se despidieron y cada quien se fue hacia su casa.

Más tarde cuando Denki llegó a la casa, notó como Eijiro tenía abrazada a Ami, se le hizo extraño ya que a ella no le gustaba el afecto.

—¿Qué trae tu papá?—le preguntó a Kei quien estaba sentado en el sofá viendo películas con Emi.

—Desde que llegué esta así, se la pasa diciendo: "Ami pequeña, ¿por qué lo besaste? No delante de mí que mi corazón no lo soporta"—trató de imitarlo provocando una risa por parte de Denki.

—¿Ami besó a alguien? No lo puedo creer—dejó su maletín mientras tomaba asiento a su lado.

—Yo le dije que besara a Naruhito—comentó Emi aún observando a la televisión.

—Que tremenda nos saliste, a tu padre no le gustará si se entera.

—Es que, me gusta ver a Naruhito todo sonrojado, dice que se le hace tierna Ami.

—Entiendo—se puso de pie—iré a ver su papá—dijo para aproximarse a ambos—vaya, ¿por qué tanto afecto hacia Ami?

—Mamá ayúdame—alzó los brazos para ser salvada.

—Pequeña, no debes de andar dándole besos a los niños, ni siquiera a mi me das.

—Eijiro deja a la pobre niña, sabes que no le gusta el afectó—la tomó entre sus brazos para liberarla de su papá.

—Gracias mamá—en cuanto quedo libre, salió corriendo.

—No Ami, regresa—se quedó con los brazos elevados.

—¿No crees que estás exagerando un poco?—se sentó a su lado.

—Maldito Bakugou, lo está haciendo a propósito—lo abrazó para esconder su rostro en su cuello.

—Tranquilo, sabes que si no es con Naruhito será con alguien más—acariciaba su espalda. —Además, esta pequeña.

—Eso mismo le decíamos a Bakugou y mira, parece que Kei y Tsubomi hasta son más cercanos.

—Son cercanos pero aún no son novios.

—Tienes razón—suspiró—gracias por calmarme rayito.

Mientras tanto, Bakugou estaba siendo consolado por Midoriya, quien no paraba de llorar. —Esto de tener a una hija no me gusta.

—Tranquilo Kacchan, sabías que esto pasaría.

—Creí que le molestaría a Kirishima, pero ni un poco, así no me puedo vengar.

—Ya llegue papás—era Tsubomi.

—¿Y esos chocolates?—preguntó Midoriya.

—¿Chocolates?—se reincorporó para mirarla, pero no llevaba nada.

—Eres muy tóxico papá—rodó los ojos mientras lo fulminaba con la mirada.

Después de eso se marchó dejándolos solos y Midoriya de nuevo lo abrazó, pues no quería ni imaginarse cómo sería su reacción cuando Tsubomi decidiera tener novio, independientemente si fuera Kei.

Mi Nueva Mamá Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora