36

1.6K 159 44
                                        

Un nuevo día comenzaba, pero para Kei no era el mejor, esa mañana su papá tuvo que ir a la empresa por algo importante, así que Denki se quedó a dormir para cuidarlo en lo que Kirishima regresaba.

Se despertó porque olió el desayuno, su panza le pedía alimento, así que se puso de pie y bajó a la cocina, encontró a Denki sirviéndole en su plato.

—Kei, buenos días. Hice el desayuno, espero te guste—le acercó el plato.

—Gracias—tomó los palillos para probarlo.

Adoraba la comida que Denki le preparaba, por eso ahora más se sentía mal, sabía que él lo amaba y no merecía hacerlo sufrir.

—Te noto muy distraído Kei, ¿qué sucede?—se sentó enfrente de él para acompañarlo a desayunar.

—Es que... —lo pensó una vez más—ya no me agradas—dijo sin mirarlo, no era capaz de hacerlo ya que se delataría.

—¿Eh?—Denki se quedó perplejo al escucharlo.

—Tú... Ya no me agradas. Solo te estás interponiendo en el camino de mis papás—apretó los palillos mientras cerraba los ojos.

—¿Kei? ¿Por qué me dices eso?—su corazón se hacía pedazos ante sus palabras. Él lo quería mucho y escucharlo decir eso era muy difícil.

—Quiero que te alejes. T-tú no eres mi m-mamá—quiso llorar en ese instante, pero era un niño tratando de hacerse el fuerte. Estaba protegiendo a Denki, aunque le dolía el trato que le daba.

—Kei, cariño. Yo lo sé, tal vez te sientes así porque tu verdadera mamá apareció, pero no dudes de mi amor por ti-...

—El único amor que me importa es el de mi verdadera mamá—dijo interrumpiéndolo. —Así que, déjanos en paz. Si quieres a mi papá déjalo y si dices que me quieres, entonces deja que mi verdadera mamá esté con mi papá.

—Y-yo no puedo hacer eso—tenía los palillos entre sus manos, hasta el hambre se le había quitado por la situación en la que estaban.

—Entonces, haré que mi papá te odie para que te deje—ya no soportaba más, las ganas de llorar lo invadían ante cada palabra. Pero, necesitaba aguantar, después de todo, lo estaba haciendo por el bien de todos. Según su mamá.

—Kei... —ya no supo qué decir. No entendía porque el cambio tan radical en él, si antes estaba tan contento porque al fin era pareja de Kirishima. —Sí hice algo que te lastimó, perdóname. Pero en verdad, yo los amo mucho, jamás sería-...

—Ya no me agradas—lo volvió a interrumpir.— Quiero que te alejes de la vida de mi papá.

Denki ya no supo qué responder a eso, así que mejor se quedó callado. Kei ni siquiera probó la comida y salió corriendo hacia su habitación. Pues se sentía tan culpable por decirle todo eso, si al menos supiera que no lo decía en serio; Kei quería mucho a Denki, pero por la presión de Mina lo hacía.

Mas tarde, cuando Kirishima llegó los notó muy serios, pero decidió mejor no preguntar, tal vez imaginaba cosas, pues Kei siempre era muy pegado a Denki. Pero los días seguían pasando así, aproximadamente ya llevaban una semana.

—Kei—tocó la puerta de su habitación. —¿Puedo entrar?

—Claro papá—se encontraba dibujando en su escritorio.

—¿Sucede algo? ¿Por qué te noto muy distante con Denki?

Kei dejó de dibujar y no supo cómo reaccionar, era un tema el cual no quería tratar, sabía que estaba siendo cruel y Denki no lo merecía.

—Ya no lo quiero. ¿Por qué no mejor regresas con Mina?—se giró hacia él—Ella es mi mamá.

—¿Qué? ¿En serio, Kei? ¿Qué te dijo para que ahora cambiaras de parecer?

—No me dijo nada, pero es la verdad—mintió. Debía esforzarse más para que le creyera. —Yo no quiero a Denki, quiero a Mina.

—Dime la verdad—caminó hacia él y se detuvo enfrente—¿Qué te dijo? Si te dijo algo, dímelo.

Estuvo a punto de decirle, pero por alguna razón no lo hizo, solo desvió la mirada sin saber qué hacer.

—Que no me dijo nada. Solo quiero estar con ella porque es mi mamá. Tú no hablaste de ella, así que estoy enojado contigo por eso—lo miró—¡Eres un mal papá!

—No fui un mal padre. Solo, no quise que sufrieras... No sabía cómo decirte que tu mamá te abandonó.

Kei ya no aguantaba más aquella situación, tener que mentirle a su propio papá quien daba todo por él y tener que tratar a Denki mal cuando fue la primer persona que lo hizo sentir cálido y protegido.

—Tú eres el único malo aquí—empezó a llorar, pero no porque sus palabras eran ciertas, si no porque estaba mintiendo y eso iba encontrar de su ética. —¡Te odio, a ti y a Denki!—dijo y salió corriendo de la habitación.

Kirishima solo se tocó la cabeza estresado. Sabía que Mina le metería ideas erróneas, desde un principio fue mala idea dejarlo a solas con Kei. Ya no sabía que pensar al respecto, y si a la vez no era así, capaz y Kei en verdad lo odiaba por ocultarle la verdad de Mina.

Nunca pensó que ese día llegaría, ahora entendía su recién comportamiento hacia Denki. Mientras tanto, Kei salió a su pequeña área de juegos para esconderse en el tobogán y se puso a llorar mientras abrazaba sus piernas.

Por otro lado, Denki se encontraba en la oficina de su padre, estaba realizando unos trabajos que le había encargado, después de todo ya estaba acostumbrado a ese ambiente y ya casi conseguía liberar del trato a Eijiro.

De pronto su celular vibró, pero no le tomó importancia y prosiguió a hacer su trabajo, hasta de nuevo vibró; lo miró de reojo para por fin tomarlo.

Era un notificación de Shinsou.

Lo estaba invitando a salir, era obvio que no aceptaría; pues se dio cuenta de que nunca fue su amigo y solamente lo buscaba por interés. Así que de nuevo bloqueo su celular para continuar en lo que estaba haciendo.

Mi Nueva Mamá Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora