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Después de que Denki y su madre se fueron, Eijiro no tuvo de otra más que acceder a que Kei se quedara con Mina, el pequeño seguía sin saber cómo reaccionar, pues su presencia le molestaba.

—Cuanto has crecido cielo—acariciaba su mejilla—sé que no empezamos bien, así que, yo soy Mina. Tu mamá.

Kei miro a su padre de reojo, pero podía notar como se veía molesto, era obvio que era una mala idea estar con ella.

—Quiero irme a mi casa...

—¿Ya te quieres ir? Está bien, ¿podemos vernos otro día?

—No lo sé...

—Por favor, soy tu mamá y quisiera conocerte. Quiero estar contigo para recuperar todo este tiempo perdido... Dame esa oportunidad.

—Sí no quiere no insistas—dijo Eijiro interfiriendo.

—No te metas, si dices eso es obvio que no aceptará—respondió sin mirarlo.

—Kei, nos podrías dejar a solas por un instante. Pero no te vayas a alejar mucho.

—Sí papá—asintió y se regresó a los columpios. Si antes se sentía feliz, ahora ya no.

—Sí mi hijo no quiere verte, ya te dije que no insistas.

—¿Tan convenido estás de que es tu hijo?—se giró hacia él para encararlo—¿Y si te digo que no lo es?

Eijiro se exaltó más, debería de ser una broma, era más obvio que era su hijo. O eso quería creer, muy en el fondo no podía pensar que cuido a un niño que fue producto de una infidelidad.

—No te creo, lo dices para amenazarme.

—Piensa lo que quieras, pero si pido una prueba de ADN, te lo quitaría. ¿Eso quieres?

—Ni se te ocurra Ashido. Tienes todas las de perder, ¿quieres quedar como la mala madre que eres? Porque si es así adelante.

—Solo déjame ver al niño. Es mi hijo.

—¡No lo es! ¡Ese día fuiste muy clara en decir que solo era mi hijo!

—Déjame verlo o te juro que haré lo imposible para quitártelo, te lo estoy pidiendo por las buenas Kirishima, no me hagas recurrir a cosas que no te gustarán.

—¿Cómo sé que en una de esas te lo llevarás?

—No lo haré.

—No confío en ti.

—Bien, entonces vigílame desde lejos si tanto desconfías de mí.

—Pues lo haré.

Mientras tanto, la señora Kaminari se tuvo que ir a su casa para que su esposo no sospechara nada. Así que Denki se fue hacia la biblioteca para molestar a su amiga, además de que tenía una misión.

La cita con Momo.

Aunque en parte su mente estaba con Kirishima y Kei, le aterraba la idea de perderlos. ¿Y se volvían a enamorar? Que no era muy probable, notó muy molesto a su novio que esa idea sonaba tonta.

Entró a la biblioteca y buscó con la mirada a su amiga, estaba de espaldas acomodando los libros que dejaban en el carrito.

—¡Jirou!—se abalanzó hacia ella colgándose sobre sus hombros.

—Hey—dijo al molesta—¿crees que no pesas o qué?

—Mi novio me ha dicho que no—sonrió para separarse—adivina que—se paró delante de ella.

—¿Ahora con que me vas a salir? Ya sé, ¿estás embarazado?

—¿Qué? No, ¿qué acaso quieres un sobrino?

Mi Nueva Mamá Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora