Acéptalo, te gusta.
Emi empezaba a sentirse sola, pues su hermana gemela tenía más vida amorosa, su hermano tenía novia y su novia era la omega que le gustaba, tal vez solo lo decía para molestarlo o tal vez no, realmente le gustaba Tsubomi pero ella sabía que nunca pasaría nada con ella.
Ella nunca mostró interés por alguien más, siempre era aquella omega rubia; en el fondo también anhelaba tener a alguien como sus hermanos.
Ahora se sentía excluida en su grupo de amigos, porque desde que Ami y Naruhito eran novios, se la pasaban solos disfrutando de su compañía; Emi tuvo que buscar amistades para no estar tan sola.
Pero, tanto sus amigas como sus amigos, solo hablaban de amor o como declararse a la chica o chico que les gastaban. En parte podía entenderlos pero a la vez no, ya que no tenía un amor específico.
Caminaba por los pasillos de su colegio tranquilamente mientras llevaba el bote de basura ya que esa semana era en la que le tocaba hacer aseo, iba tan distraída mirando hacia la ventana cuando de pronto chocó con alguien provocando que el bote de basura rodara.
Aquella persona con la que chocó, se disculpó de inmediato y se acercó para tomar el bote. —Lo lamento mucho—dijo, pero Emi quedó atónita momentáneamente, después elevo la vista y sus ojos se quedaron hechizados ante tal belleza de aquel chico.
Un lindo peliblanco de ojos color marrón dorado con dos pequeños triángulos debajo de los conductos lagrimales y un piercing sobre su labio.
—¿Estas bien?—preguntó aquel chico al ver que Emi no respondía.
—Fíjate por dónde caminas—bufó molesta al darse cuenta que se había quedado perdida en su rostro tan lindo, hasta juraba que tenía alas.
—Hey, lo siento—repitió—eres muy brava para ser de secundaria—enarcó una ceja algo divertido mientras observaba su uniforme. —Me agradas, un gusto, soy Kenji Todoroki.
—¿Todoroki?—preguntó confundida. —¿Eres algún familiar de Shoto Todoroki?
—Ah sí, es mi tío. Soy hijo de Touya Todoroki y Keigo Takami.
—Emi Kirishima—respondió sin mirarlo, pues su presencia empezaba a confundirla, no entendía porque su corazón comenzaba a acelerarse tanto.
—Entonces, ¿conoces a mi tío?—se recargó en la ventana próxima mientras la observaba de los pies a la cabeza.
—Digamos que mi mamá tiene un tipo de amistad con ellos, aunque realmente lo hace por su esposo.
—Sí, el tío Sero—después de eso hubo un silencio enorme, nadie se atrevió a decir nada hasta que de pronto los amigos de Emi empezaban a llamarla.
—¿Por qué tardas tanto Emi?—preguntó un chico pelimorado acercándose hacia ellos.
—¡Ya voy!—dijo girándose hacia él para fulminarlo. Aquel chico pelimorado notó la presencia del chico mayor y se quedó callado. —Bien, me voy—se giró hacia Kenji para tomar el bote de basura.
—1-B.
—¿Eh?—lo miró confundida.
—Es mi salón, por si gustas ir a verme—sonrió coquetamente para después pasar a su lado guardando su manos en las bolsas de su pantalón.
Emi solo se ruborizó y su amigo pudo notarlo; al paso de los días, aunque ella no fue a su salón. Kenji iba a buscarla y todos su compañeros incluyendo Naruhito empezaban a molestarla.
Aunque claro, ella decía que no le gustaba o eso es lo que creía hasta que le comentó a Denki.
—¿Crees eso, mamá?—le ayudaba a lavar los trastes.
—Yo digo que si, dices que sientes tu corazón extraño, ¿no es lo mismo cuando ves a Tsubomi?
—Es diferente mamá, con Tsubomi ya no siento nada, después de todo mi hermano me la ganó—suspiró derrotada.
—Es normal cariño, el amor es algo mágico, ¿no lo crees?
—Si, te atonta. Justo como mis hermanos y más Kei—soltó una risa pequeña
—¿Por qué no te das una oportunidad de conocerlo? Tal vez y seas la siguiente en tener pareja.
—Es mayor por 2 años mamá—dijo avergonzada.
—¿Y eso que? Tú papá es mayor que yo y eso no me impidió nada.
—Bueno, pero-...
—Pero nada—dijo interrumpiéndola—acéptalo, te gusta.
No pasó ni un segundo y Eijiro ya se encontraba detrás; sintieron el aura asesina así que se giraron lentamente.
—¿De qué hablan?—preguntó con una sonrisa que daba miedo.
—Eijiro, ¿por qué nos espías?—preguntó Denki poniendo ambas manos sobre su cintura.
—¿Cómo que a mí Emi ya le gusta alguien? No Emi, tú no—la rodeó entre sus brazos.
—Papá basta—trataba de apartarlo.
—¡Eijiro Kirishima, es suficiente!—al decir aquello, el nombrado de apartó rápidamente para ponerse delante de Denki como un perrito regañado.
—Perdóname cariño—bajó la mirada deprimido y Emi sonrió porque venía la cola y las orejas imaginarias de un perrito el cual había cometido algo malo.
Después de eso, se quedó pensando en las palabras de su mamá, tal vez tenía razón y no perdía nada en tratar de conocer al peliblanco, aunque posiblemente ambos eran alfas cosa que a futuro no serviría de nada, si ella quería tener hijos, necesitaba encontrar un o una omega.
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Mi Nueva Mamá
FanfictionKirishima un alfa que cuida a su cachorro de 6 años, decide contratar un niñero ya que por su trabajo le es imposible cuidarlo siempre. El pequeño se encariña mucho con él que quiere que sea su nueva mamá y no se va a rendir hasta conseguirlo.
