El primer amor de Emi.
Emi siempre se ha sentido atraída por Tsubomi, desde que tiene memoria siempre le pareció una niña muy bonita, cada que la rubia iba a jugar con su hermano ella no se le despegaba.
A Kei no le molestaba, al contrario, le parecía gracioso que Emi dijera que de grande se casaría con ella; aunque al inicio no sabía su segundo género porque era pequeña, pero en cuanto se manifestó como alfa, se ponía más intensa con Tsubomi.
Cuando estuvieron en primaria solo la alcanzó ver un curso, pero nunca perdió el tiempo porque siempre iba con ella para saludarla o simplemente a pasar tiempo, usaba de pretexto a su hermano.
Se puso triste cuando terminó la primaria, sabía que Kei llevaría la ventaja porque la veía más, ella estaba consciente de los sentimientos de Tsubomi, sabía que aunque estuvieran grandes, no la elegiría.
Pero, aún así no se rendía, después de todo era su amor platónico.
Usualmente siempre quería ir a jugar a la casa de Naruhito, aprovechaba y se llevaba a Ami porque sabía que así su amigo ni le pondría atención.
En cuanto veía que estaba siendo ignorada, aprovechaba para escabullirse hacia la habitación de Tsubomi, tocó la puerta esperando que la dejara entrar, cuando escuchó su respuesta la abrió muy emocionada.
—Hola Emi, ¿mi hermano de nuevo te ignora?—se encontraba acostaba en la cama boca abajo, apoyándose con sus codos mientras leía su tomo.
—Sí, desde que Ami y él ya hablan, es como si yo hubiera dejado de existir—se acercó a ella para sentarse a su lado—pero, es lo mismo, ¿no? Ami es mi gemela, así que es como si estuviera conmigo.
—Algo así—se incorporó para sentarse—entonces, ¿te gustaría hacer algo?—cerró su tomo.
—Yo hago lo que tú quieras—sonrió.
—Bien, ¿qué te parece?...—se tocó la barbilla mientras pensaba—ya se, ¿puedo practicar con tu cabello?
—¿Me vas a peinar?—ladeo su cabeza.
—Sí, quiero practicar. Mi amiga hace unos peinados muy bonitos y yo también quiero devolverle el favor, pero como no tengo hermanas pues no puedo aprender—suspiró triste.
—Mi cabeza es toda tuya—sonrió mientras se acomodaba.
—Gracias Emi—sonrió y se acercó a ella para empezar a tomar sus cabello rubio—sabes, me gustan tus mechones negros.
—¿En serio?—se ruborizó.
—Sí, te ves tan genial. Ya me imagino cuando estés en la secundaria, tendrás a muchos omegas detrás. Así como Kei—sin querer estiró su cabello provocando un gemido de dolor. —Lo siento—dijo al instante.
—Descuida, se que te gusta mi hermano.
—Pero como dice mi mamá, los alfas son unos tontos—hizo un puchero y después recordó que ella era una—pero, los hombres—corrigió—los alfas hombres.
—Kei si es un poco tonto y mi papá también, así que tu mamá tiene razón.
—Tú no vayas a ser así. Tienes que cuidar a Ami, incluso si es de mi hermano, ¿entendido?—Emi asintió y esperó a que Tsubomi terminara.
Más tarde, Denki se encontraba correteando a Emi por toda la casa y Ami solo observaba mientras reía, cosa que no era muy inusual.
—Ven aquí Emi Kirishima—se detuvo mientras colocaba su mano sobre su cadera.
—No, ya dije que no. Tsubomi se esforzó mucho en mi peinado—dijo a lo lejos.
—No me hagas atraparte.
—Sí es que puedes—le sacó la lengua y empezó a correr de nuevo.
Denki al verla, no tuvo de otra más que también correr, en eso, Eijiro entró y chocó con él, pero por instinto lo tomó de la cadera para que no se cayera.
—¿Haciendo maratones en casa?—sonrió divertido mientras que Denki hacía pucheros enojado.
—Emi no se quiere bañar.
—¿De nuevo? ¿Y ahora por qué?—lo acercó más a él.
—Porque Tsubomi me peinó y por eso no quiero—dijo Emi asomándose.
—Ahí estás niña, ven aquí—estuvo a punto de ir hacia ella.
—Emi—dijo Eijiro—hazlo caso a mamá, no querrás que se moleste contigo.
—Pero, es que Tsubomi...
—Otro día te puede peinar.
—Pero papá—hizo un puchero.
—Papá nada—dijo Denki acercándose a ella—ahora si, a bañarte—la tomó de la mano para llevársela.
Mientras tanto, Eijiro fue a la sala en donde se encontró con Ami, se acercó a ella para sentarse a su lado. —¿Y tú ya te bañaste princesita?
—Sí papá—le sonrió.
—Llegué—era la voz de Kei.
—Bienvenido hijo—le respondió.
Después, con todo lo sucedido tuvo un déjà vu; de cuando Kei le decía que si Denki no se convertía en su mamá, se terminaría casando con él. Sonrió porque era lo mismo que pasaba con Emi, aunque claro, Kei y Tsubomi aún no eran novios.
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Mi Nueva Mamá
FanfictionKirishima un alfa que cuida a su cachorro de 6 años, decide contratar un niñero ya que por su trabajo le es imposible cuidarlo siempre. El pequeño se encariña mucho con él que quiere que sea su nueva mamá y no se va a rendir hasta conseguirlo.
