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Como los pequeños ya estaban de vacaciones, era momento de irse de viaje, así que alistaron todo y ahora se encontraban viajando hacia Estados Unidos, irían a visitar al abuelo de Tsubomi.

Al inicio Denki se negó a ir, pero Kei lo convenció, quería que fuera su primer viaje juntos, así que aceptó, quería que el pequeño fuera feliz.

No batallaron tanto ya que contaba con pasaporte, aunque se negó a que Kirishima cubriera con todos los gastos, él tenía de su dinero ahorrado y podía pagar su pasaje, pero es algo que el alfa no permitió.

Durante el vuelo Kei se quiso sentar en medio de sus "papás", en un lapso que durmió, Denki lo cargó entre sus brazos para acurrucarlo y así pudiera dormir más tranquilo, le acariciaba el cabello mientras le cantaba una canción de cuna.

Bakugou lo alcanzó a ver y a escuchar cuando pasó en dirección hacia em baño, así que cuando ya estaba de regreso en su asiento, le mandó un mensaje a su amigo.

"Embarázalo"

Kirishima se puso rojo a más no poder y miró hacia atrás buscando a su amigo, hasta que sus miradas se cruzaron, Bakugou sonreía divertido, sabía que lo hacía para joderlo.

Más tarde, cuando Kei despertó solo jugaba con Denki, hasta ese punto Kirishima se sentía excluido por su propio hijo, pero trataba de entenderlo, estaba muy emocionado por el viaje. Era la primera vez que viajaban fuera de Japón.

Las horas transcurrieron y finalmente habían aterrizado en Estados Unidos; estaba igual de frío que en Japón. En el aeropuerto los estaba esperando Yagi, Inko al verlo sonrió y se acercó a él.

Pues a pesar de que se habían separado, se seguían amando y seguían teniendo una comunicación buena. Así que el objetivo del viaje era volver a juntarlos.

Se hospedarían en la casa de Yagi, la ventaja de que era enorme, además de que estaba un poco alejado de la ciudad, era más emocionante para los pequeños ya que nunca habían visitado el "campo".

Al llegar, un perro labrador los recibió, en cuanto vió a Yagi brincó hacia él, los infantes salieron a explorar el lugar bajo la supervisión de Kaminari junto a Kirishima, ya que Bakugou se quedó junto a su esposo quien iniciaría su plan de volver a juntar a sus papás.

Aunque el clima estuviera fresco casi no se sentía por el sol, Kei cortaba algunas flores y las colocaba en el cabello de Tsubomi para hacerle una corona, según él. Kirishima lo observaba mientras sonreía, pues probablemente su querido hijo estaba experimentando el primer amor de la niñez; porque observaba que ya podía sonrojarse, cosa que antes no hacía.

Pero había un problema, recordó que también había dicho que quería casarse con Denki, entonces, ¿quién era su primer amor? Tal vez lo decía para burlarse de él, porque no podía decirle mamá y a la vez querer casarse, ¿o si?

Negó con la cabeza ligeramente para ya no pensar eso, había otro pequeño detalle, si Kei ya se había manifestado como alfa, faltaba Tsubomi, ¿que pasaría si ella también fuera alfa? Porque, sabía que los genes de Bakugou eran los dominates, bastaba con ver el cabello y los ojos de la infante, pero, los genes de Midoriya no quedaban atrás.

Reaccionó cuando vio que Kei se acercaba con una rosa y se la entregaba a Denki.

—"Traidor"—pensó.

—Una flor para otra flor—cuando Denki la recibió, Kei se ruborizó y llevó sus manos hacia atrás para mover los hombros.

—Oh, gracias—le sonrió.

—Alto ahí pequeño alfa—colocó su mano en su frente.

—A mi me dió más—dijo Tsubomi enseñando las flores que llevaba entre sus manos.

—¿Mi hijo infiel?—se hizo el ofendido—los alfas no juegan con los sentimientos de los demás. Regla número uno Kei—enseñó su dedo anular.

El menor desvió la mirada haciendo una mueca de fastidio. —Sí papá—murmuró.

—¿Entonces aceptas que Tsubomi es tu novia? ¿Qué dirá tío Bakugou?

—¡Papá!—se avergonzó. —Aún estoy pequeño para que Tsubomi sea mi novia.

—Pero lo seré—lo tomó de la mano—vamos a jugar—lo jalo llevándoselo de ahí y fueron a cortar más flores, ya que Tsubomi le quería llevar a su mamá y su abuela.

—Unos niños tienen más vida amorosa que yo—dijo Denki suspirando.

Kirishima pudo sentir aquella indirecta, pero no sabía cómo empezar a mostrarle que estaba interesado en él, tenía miedo de que Denki se fuera, no quería volver a repetir su pasado.

—Y-yo... También puedo regalarte flores—dijo sin pensarlo—incluso si quieres la florería entera sería capaz de comprártela.

Denki en cuanto escucho esas palabras dirigió la vista hacia él para ruborizarse, no pensó que sería tan directo y ahora no sabía que decir. Kirishima también lo miró y se acercó para tomarlo de las manos.

—¿Cual es tu flor favorita?

—No te preocupes por eso—desvió la mirada avergonzado—no hagas caso a lo que diga—sonreía nervioso.

Siguieron hablando pero Kei los observaba, la flor era para que su papá tomara la iniciativa ya que estaba harto de que no hiciera nada.

—¿Están coqueteando?—preguntó la menor—Mis papás también suelen hacerlo.

—Papá es muy lento, pero se que quiere a Denki—la miró—yo lo sé.

Estuvieron un rato más allí y después regresaron a la casa del señor Yagi, Tsubomi le entregó a su mamá y a su abuela las pocas flores que llegó a recolectar ya que por el tiempo no había muchas.

Cuando Bakugou notó que su pequeña hija llevaba flores en la cabeza, fulminó al menor ya que presentía que había sido él, Kei sintió su mirada pero en ningún momento volteó a verlo.

Entre Kirishima y Denki había una tensión, cosa que Bakugou notó, posiblemente uno de los dos estaría por entrar en su ciclo de celo, lo cual significaba peligro, aunque claro, sabía que no harían nada ya que, eran lentos para confesarse, obviamente serían lentos para hacer cosas indebidas.

Conocía perfectamente a su amigo.

Mi Nueva Mamá Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora