Consejos de mamá.
Ya había transcurrido 1 semana desde que Kei y Tsubomi habían iniciado una relación, pero había algo que a Eijiro le preocupaba, no sabía cómo iniciar aquella conversión que los padres tenían con sus hijos para evitar ciertas cosas.
Por mucho que lo intentaba no podía y cuando estaba a punto de hacerlo terminaba cambiando el tema porque era muy vergonzoso tanto para él e imaginaba que para Kei también.
—Amor, te juro que no puedo—se aflojaba la corbata ya que llegaba del trabajo.
—Bueno, entonces lo haré yo—se acercó a él para ayudarle a quitárselo.
—¿Estas seguro? Digo, Kei es mi hijo y siento que es más mi responsabilidad.
—Te recuerdo que también es el mío y como te comenté, yo estoy para ayudarte. Inténtalo una vez más, pero si no puedes, entonces lo haré yo. ¿Te parece?—le sonrió.
—De acuerdo rayito—acarició su mejilla con tanta ternura—te agradeceré eternamente por aceptar a Kei como tu hijo.
—Eiji, no tienes nada que agradecer. Yo adoro a Kei, es más, siento como si yo lo hubiera llevado en mi vientre.
—Te amo tanto—lo rodeo entre sus brazos—creí que nadie me aceptaría con Kei, todos se iban cuando sabían que tenía un hijo.
—Es porque yo aún no llegaba—dijo dándole pequeñas palmadas en su espalda.
—Lo sé, me alegro de haberte encontrado.
A la mañana siguiente era el día libre de Eijiro, así que para la salida fue a recoger a sus gemelas y en la casa esperaría a Kei, en cuanto escuchó que llegó, fue rápidamente con él.
—Hijo... —tocó la puerta esperando a que abriera.
La puerta se abrió revelando a Kei quien seguía con su uniforme. —Dime papá.
—¿Podemos hablar?—preguntó nervioso y Kei asintió mientras se hacía a un lado para que entrara; Eijiro se fue a sentar en el borde de la cama mientras que Kei en la silla de su escritorio.
—¿Sobre qué?—inquirió dudoso.
—Ya sabes, ahora que eres novio de Tsubomi hay ciertos puntos que debemos dejar en claro—junto ambas manos mientras movía uno de sus pies.
—Ya lo sé papá, no tengo que jugar con sus sentimientos o si no tío Bakugou me matará.
—Aparte... Eh... No se como empezar esto, es tan complicado para mi pero es momento de decírtelo. Bueno, ya sabes que cuando dos personas se aman pues se demuestran ese amor con otro tipo de acción... —comentó nervioso y Kei solo lo observaba confundido—por ejemplo—continuó—supongo que en las escuelas les hablan sobre la abejita y-...
—Espera papá—dijo interrumpiéndolo—no sigas, ya se ha donde va esto y es muy incómodo hablar de esto contigo.
—Sí, tienes razón—se puso de pie aún nervioso. —Supongo que ya sabes eso, ¿no? Deberían de enseñártelo en la escuela... Bueno, me voy—salió de ahí rápidamente porque ya no podía con la vergüenza.
Para la noche que Denki llegó le contó que no pudo con su única misión, este lo consolaba porque notaba lo decaído que estaba por pensar que era un mal padre.
Así que, al día siguiente Denki decidió faltar a su trabajo y obligó a Kei a pasar tiempo juntos después de la escuela.
—¿Qué hacemos aquí mamá?—preguntó mientras iba detrás de él.
—Comprando el mandado de la semana—se giró para sonreírle mientras empujaba el carrito del súper.
—Bueno es que, regularmente esas compras las haces con papá y siempre traen an mis hermanas... —dijo un poco triste porque desde hace mucho que se sentía solo, aunque sabía que lo querían.
—Kei, a los tres los quiero por igual, además eres mi único hijo. Obviamente te quiero demasiado y ten en cuenta que eres el primero.
—Sí, pero-...
—Pero nada Kei—lo interrumpió antes de que dijera que no era su hijo. —Bueno, iré al punto—dijo tomando dos productos mientras los veía—tu papá está muy preocupado porque quiere que estés bien con Tsubomi pero también le preocupa que hagas cosas de adultos.
—Mamá no, si con papá no quise menos contigo—desvió la mirada ruborizado.
—Cariño, confía en mí. Soy tu mamá—dijo colocando uno de los productos al carrito. —Y los consejos de mamá siempre son buenos.
—Pero es vergonzoso...
—Se que eres muy inteligente, no te digo que no hagas esas cosas, pero aún estás chiquito, para mi siempre serás ese niño que quería casarse conmigo—sonrió mientras lo miraba para ver su reacción.
—Mamá basta—se cubrió el rostro.
—Kei, si algún llegaras a hacer eso, recuerda que existen anticonceptivos. Todavía no queremos ser abuelos y piensa en tu tío Bakugou, te odiará.
—Mamá, ¿por qué me hablas de esto en publico?—dejo de cubrirse para mirar a sus lados esperando que no hubiera nadie.
—Ni hay nadie cerca—mencionó mientras seguía avanzando por el pasillo—por favor Kei, si te da tanta vergüenza con tu papá, me tienes a mi. Yo podré ayudarte.
—Gracias mamá—sonrió mientras lo seguía—pero honestamente, aún no quiero, quiero concentrarme en mis estudios y en ser un buen novio.
—Me gusta tu manera de pensar, así se habla cariño. Bien, ¿qué te gustaría comer hoy? Preparé tu comida favorita.
—¿De verdad?—sus ojos le brillaron y Denki asintió.
Kei sonrió para empezar a decirle que quiera, pero los ojos de Denki se desviaron hacia el collar que llevaba, lo recordaba a la perfección y se sintió nostálgico, pues aquello se lo dio la vez en que se separaron porque su papá lo quería de regreso en su casa.
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Mi Nueva Mamá
FanfictionKirishima un alfa que cuida a su cachorro de 6 años, decide contratar un niñero ya que por su trabajo le es imposible cuidarlo siempre. El pequeño se encariña mucho con él que quiere que sea su nueva mamá y no se va a rendir hasta conseguirlo.
