Bakudeku y Kirikami.
Después de que casi son descubiertos por sus propios hijos, cada quien tomó su rumbo para disfrutar de lo que restaba del festival, a pesar de que Bakugou casi se infartará porque su pequeña ya había conseguido novio, no dudó ni un segundo para estar con su esposo.
Además, aún tenía un as bajo la manga; Naruhito. Confiaba plenamente en su hijo para obtener venganza. Aunque sentía extraño saber que a sus dos hijos les gustaban los hijos de Kirishima.
Trató de ya no darle importancia y divertirse, no siempre tenía momentos así con Izuku, lo tomó de la mano y pudo sentirse joven de nuevo, de las veces que tenían citas, cuando solamente eran dos. No se quejaba de la vida que tenía, después de todo siempre había deseado tener una familia con él.
Compartían una crepa mientras iban tomados de la mano, pues sabía que Izuku amaba ese tipo de citas, era su favorita a excepción que estaban en el festival en vez de un parque de diversiones.
—Esto me recuerda a nuestra primera cita—comentó Midoriya con una enorme sonrisa.
—Lo sé, las mejores citas de mi vida—apretó su mano mientras seguían caminando.
—¿Quién diaria que ahora nuestra pequeña ya tiene novio? Aunque se veía venir.
—Amor, por favor no arruines nuestro momento.
—Kacchan, sabes que algún día pasaría esto. Llevo repitiéndotelo por todos estos años.
—Lo sé, pero es mi princesa y para mí siempre será mi pequeña.
—Tranquilo, confía en Kei. Es un buen chico, el mejor candidato para nuestra hija, ¿no lo crees?
—Bueno, en eso tienes razón. Me imagino que así sintió la tía Inko cuando empezamos a salir. Es muy difícil para los padres dejar ir a sus pequeños.
—Kacchan, lo dices como si Tsubomi se hubiera casado—mencionó soltando una risita.
—No te confíes mi amor, verás que en un abrir y cerrar de ojos nuestra pequeña estará casada.
Mientras tanto, Eijiro y Denki comían takoyaki sentados viendo la luna, a comparación de Bakugou, estaba tranquilo disfrutando de su velada romántica.
—¿Crees que estoy haciendo un buen trabajo con Kei? Ya sabes, ahora que es novio de Tsubomi no quisiera que salieran lastimados, además de que Bakugou se enojaría conmigo.
—No te preocupes Eijiro, Kei es un excelente chico y estoy seguro de qué sabrá llevar su relación.
—¿Eso crees?
—Sí amor, además estoy contigo para ayudarte. Si sientes que en algo no puedes, yo lo haré. Esto de ser mamá se me da muy bien—dijo con una sonrisa orgullosa.
—Claro que sí—se acercó a él para tomarlo de la cintura y acercarlo. —Y hay más cosas que también se te dan bien—dijo susurrándole al oído.
—¿Ah si?—se metió a la boca la última bolita del takoyaki para empezar a tocar el pecho de Eijiro con sus dedos llevándolos hacia arriba.
—Y muy bien—ambos se miraban con deseo mientras se iban acercando lentamente, hasta que.
—Parecen perros en celos—escucharon la voz de su pequeña Emi y dirigieron la vista hacia ella.
—¿Desde cuándo estás ahí?—no sé apartó de Denki. —¿Y qué son esas maneras de hablarles a tus papás jovencita?
—Están en público, es imposible no verlos—le dio un sorbo a su bebida. —Además, dejé a Ami con Naruhito, sentía que sobraba ahí.
—¿Qué hiciste qué?—preguntó un poco alterado. —¿Qué clase de hermana eres?
—Tranquilo Eiji, está con Naruhito, no le pasará nada—comentó Denki muy tranquilo. —Ven pequeña, siéntate con nosotros—le extendió los brazos para que se acercara.
—No, estoy bien. Ahora ando vigilando a Tsubomi y a Kei, me quitó a mi primer amor—hizo pucheros.
—Mejor ve a vigilar a tu hermana—sugirió Eijiro.
—Nop, adiós—dijo y salió corriendo a toda velocidad.
—¿Por qué no fueron alfas ambas?—dijo decaído mientras dejaba caer su rostro en el hombro de Denki.
—Eso no tiene nada que ver, deja de preocuparte por eso y mejor regresamos a la casa para divertirnos—volvió a caminar sus dedos sobre su pecho.
—¿Quién soy yo para negarme?—sonrió ladinamente mientras lo tomaba de la muñeca y se iban de ahí.
Pues aprovecharían de cada segundo mientras sus hijos permanecían en ese lugar, además de que confiaban que los tres regresarían juntos a casa.
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Mi Nueva Mamá
FanfictionKirishima un alfa que cuida a su cachorro de 6 años, decide contratar un niñero ya que por su trabajo le es imposible cuidarlo siempre. El pequeño se encariña mucho con él que quiere que sea su nueva mamá y no se va a rendir hasta conseguirlo.
