* Los capítulos extra no son obligatorios leerlos, pero se aconseja ya que contiene información relevante para el desarrollo de la historia además de la perspectiva de personajes secundarios *
Andrea
Me hubiera encantado poder hablar con él. Decirle al menos que a lo que a él respectaba, había sido sincero. Lo único verdadero desde que me mudé a Nueva York. Pero, en lugar de decirle las miles de disculpas que se me agolpaban en el pensamiento, las pueriles súplicas que me danzaban en la punta de la lengua, solo pude admirarle desde el asiento de atrás del coche.
Era guapísimo. O, a lo mejor demasiado atractivo. En realidad, si lo pensaba fríamente se trataba de ambas. Su cabello rubio, ahora alborotado por las innumerables veces que se había pasado la mano por él, me recordaba a la arena de las costas mediterráneas; con ese tenue bronceado por estar expuesto al sol tanto tiempo.
Apenas podía verle los ojos desde mi posición, aunque tampoco hacía falta, los tenía más que grabados en la memoria. Ese tono entre el azul y el verde se había convertido en mi color favorito. No pude evitar pasear la mirada por sus carnosos y suaves labios, su mandíbula un poco más marcada de lo habitual por su enfado y sus grandes manos apretadas contra el volante.
Daría lo que fuera por sentirlo una vez más, no tendría por qué ser sexual. Bastaría con un simple abrazo, con esa forma tan característica suya de hacerlo: rodeándome fuerte la cintura, apretándome contra su pecho y acariciándome la cabeza. Y si se me permitiera excederme, le pediría un beso en la frente. Solo lo hizo una vez, y en ese momento sentí que se me saldría el corazón por la boca.
Probablemente fantasear con Dylan no debiera ser lo que tendría que estar haciendo. Lo mas sensato sería aterrorizarme por lo que fuera a hacer la Mafia con nosotras. Pero, sinceramente, poco me importaba. Había dejado de encontrarle valor a la vida desde el momento en que mi abuela murió, postrada en la cama, minutos antes de contarme una vez más cómo había sido la boda de mis padres. Tal vez le hubiera pedido que me contara una historia suya de joven o que me cantara una nana, si hubiera sabido que sería la última vez que escuchara su voz. Y después de que muriera la última persona que me amaba en el mundo caí en las manos de mi tío materno, Anthony Walsh.
Nunca lo había conocido hasta el momento. Mi abuela nunca había querido hablarme de nada que tuviera que ver con la Mafia, incluida la familia. Lo único que sabía de ellos es que no les gustó que mi madre se enamorara de mi padre, un funcionario normal y corriente, cuya forma de vida nada tenía que ver con la delincuencia. Ni siquiera asistieron a su boda, repudiaron a mi madre, aunque según mi abuela a ella poco le importó, solo quería formar una familia y una vida sencilla junto al hombre que amaba. Por desgracia, el sueño le duró poco. Murió en un accidente de coche junto a mi padre antes de que yo aprendiera siquiera a gatear.
Cuando conocí a Anthony, a su mujer y a su queridísima hija, supe porqué a mi madre no le dolió separarse de ellos. Nunca imaginé que alguien pudiera ser tan cruel. Esa casa estaba tan fría y vacía como el alma de sus dueños, y poco a poco me mimeticé con ellos. No había otra explicación para lo que había hecho.
Mis acciones le habían arruinado la vida a Kayla. Nunca pude llegar a imaginarme que la razón de que mi tío me metiera en el St. Jons sería para espiar a Tayler. Y mucho menos que la noche en la que se suponía que tenía que acabar en la cama con él para poder registrar sus cosas, acabaría en la de su mejor amigo. Sin duda la única buena decisión que tomé desde que murió mi abuela.
¿Qué diría si me viera ahora? Me imagino su rostro apergaminado y raído por la edad con una expresión devastada, con los ojos rojos y empañados en lágrimas, los delgados labios entreabiertos y temblorosos. ¿En qué te has convertido? Me diría. No sería capaz de mirarla a la cara, la agacharía como había hecho siempre desde niña cuando me pillaba haciendo una trastada. Respóndeme, niña. Me exigiría.
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Las Reinas de la Mafia
Teen Fiction•LAS REINAS DE LA MAFIA: Orígenes de un despiadado amor Estas tres chicas contarán su historia, como pasaron de las fiestas y los juegos a las venganzas, el amor y los engaños. Una muerte las unirá de por vida y descubrirán la verdad que les fue arr...
