Las nubes se cernían sobre la ciudad para abastecerla de oscuridad, para trasmitir el dolor que las ahogaba. Lloraron para mostrarles sus condolencias, encharcando hasta el más mínimo recoveco.
Una de ellas levantó la vista para que sus lágrimas se fundieran con las del cielo. Con los pies desnudos sobre el barro deambuló por las tierras de la casa de campo de su familia. Como alma en pena, pues era lo que era.
Al mismo tiempo, sus amigas caminaban tras los ataúdes. La culpa carcomía las entrañas de la amante desdichada, pues estaba viendo las consecuencias de su silencio, de su fe ciega hacia el amor.
La prometida sin amante se despidió de su primer amor, de su mejor amigo. Lloró por quienes la cuidaron como a una hija. Deseó intercambiar sus destinos. Se imaginó siendo sepultada bajo la tierra entre gusanos y raíces, y no pudo imaginar mejor final que aquel. Ella al fin libre y sus seres queridos con vida en sus venas. Sin embargo, sus deseos no podían existir mas que en su corazón.
Los ataúdes se enterraron. Las familias ardieron. De dolor, de ira, de venganza.
Todos se preguntaron dónde estaba la única superviviente del Imperio. Dónde estaba.
Pero ella ya no creía en Imperios ni herencias. No le quedaba nada. No le quedaba nadie. Los bajos de su falda blanca arrastraron por las piedras hasta hacerse jirones mientras ella se dirigía al precipicio. Ya no le quedaba nada.
Me iré con vosotros.
Y se arrojó a los brazos del vacío esperando ser amparada por algo más. Algo que el mundo terrenal no podía proporcionarle. Y se lo dio.
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Las Reinas de la Mafia
Teen Fiction•LAS REINAS DE LA MAFIA: Orígenes de un despiadado amor Estas tres chicas contarán su historia, como pasaron de las fiestas y los juegos a las venganzas, el amor y los engaños. Una muerte las unirá de por vida y descubrirán la verdad que les fue arr...
