CAPITULO 78

562 42 10
                                        

LAUREN

4 AM

Despidiendo a muchos de nuestros invitados es como hago en nuestra mesa de honor, mi madre me ha robado un poco a Camila, con quien conversa de manera algo privada alejadas escasamente de mí, la mujer mayor le sostiene las manos a mi ahora esposa, esta asiente, mi madre tiene un semblante serio y sonriente de un segundo a otro, algunos invitados solo interrumpen rápidamente para despedirse de Camila, quien les da una radiante sonrisa y aunque no pueda escuchar del todo, puedo deducir que les da las gracias por acompañarnos, el staff  meseros se están encargando de acomodar todo el inmobiliario para su limpieza y entrega una vez salga la última persona de aquí, se puede ver sillas y mesas comenzar a ser recogidas, entre todo esto que ahora parece un caos, una melena risada se acerca a mí, con un contoneo de caderas algo torpe y un vaso con alguna bebida en color rosa, su sonrisa se amplia y en segundos ya me esta estrechando entre sus brazos.

DINAH: ¿Es normal que me sienta así de feliz? (cuestiona realmente animada y se separa de mi para verme a la cara)

LAUREN: Sabiendo que te has bebido hasta el alcohol para las heridas, Si (digo, ella niega risueña y curvo mis labios en una sonrisa)

DINAH: Estoy feliz por ustedes (dice, suspiro)

LAUREN: Gracias Dinah, No tengo como pagarte todo lo que has hecho por mi y por Camila (digo desde lo mas profundo de mi corazón, mis palabras son sinceras)

DINAH: Bueno, puedes empezar por pagar una hora más (dice animada)

LAUREN: No, ya se acabó (ella hace un puchero, siento una mano sujetarse de mi brazo, es Camila, quien sonríe al ver a Dinah en su estado)

DINAH: Mila, una hora más (pide, niega tranquila)

CAMILA: Ya no sé puede (responde)

DINAH: Anda, una hora mas (dice, Thamara, Diana y Mariana se acercan, pero solo ven a una Dinah insistiendo)

CAMILA: El evento solo es de ocho horas (le hace saber a una Dinah terca)

DINAH: Si, Pero nadie te dijo, Nadie te comentó, Cuando rentaste el salón, ¿Oye quieres una hora más? (las chicas sueltan una risita, Camila niega) -¿Nadie? (recalca)

CAMILA: Bueno si, Pero tenia que pagar más de dos mil dólares (responde, Dinah alza ambas cejas)

DINAH: ¡Ahí, Está!, Ella no quiso (señala a Camila con su vaso mientras nos ve a todas, tratándonos de convencer que por culpa de Camila la fiesta se ha acabado) -Si se podía, Pero ella no quiso (me dice, yo solo me encojo de hombros, a lo lejos se escucha un “Señora Camila”, por parte de los meseros)

CAMILA: Ya sálganse (indica a sus amigas ya tomadas y a una Dinah insistiendo, para después ir a donde la llaman)

DINAH: Es que si se podía (ve a Thamara) -Pero ella no quiso (Dice)

THAMARA: Pues no (responde también algo convencida de lo que dice Dinah)

DINAH: Pero si se podía (Le recalca de nuevo, a lo que las chicas parecen querer levantarse en armas e ir a donde Camila para montarle una huelga y a mi para convencerme de pagarles una hora más)

🕰️

Veo la hora en el tablero de mi camioneta 04:36 AM, estando en el asiento de atrás junto a Camila, siento como nos detenemos, el chico de staff estaba cumpliendo una de las ultimas partes del servicio por parte de Rene y Noe, que era traernos al hotel donde pasaríamos la noche y de aquí partiríamos a nuestro próximo destino.

Deslizando la tarjeta y el lector la reconociera, la puerta se logra abrir, la abro del todo y me hago a un lado, dejando que Camila ingrese primero, ella admira el panorama, tengo que decir que a primera vista puedo ver un camino de pétalos de rosas rojas y demás esparcidos por una amplia habitación, con una pared totalmente de cristal al fondo, a media habitación una cama amplia con un corazón de pétalos rojos, luces claras pero agradables, en una mesita de noche una botella de champagne reposando en hielos, paredes beiges, así como llama mi atención el jacuzzi frente a la pared de cristal, Camila da unos pasos dentro, la imito y cierro la puerta detrás de nosotras, ella avanza un poco más, se gira a verme, me acerco mas a ella, sus ojos marrones me observan unos segundos.

NUESTROS PERFECTOS DEFECTOS Donde viven las historias. Descúbrelo ahora