CAPITULO 80

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CAMILA

-Cielo (escucho entre sueños) -Cielo (puedo reconocer esa voz, es Lauren)

LAUREN: Camzz (susurra a la vez que siento su mano me da ligeras palmaditas en mi espalda desnuda, la siento acariciar mi omoplato izquierdo, perezosamente abro los ojos, pero pestañeo un poco, está todo muy obscuro, no logro enfocar demasiado, pero si distinguir que la silueta que hace en la oscuridad es Lauren)

CAMILA: ¿Qué pasa? (digo con la voz adormilada)

LAUREN: Amor, ven, quiero mostrarte algo (Dice, por lo que entonces me levanto despacio debido a la incomodidad en mi centro por el asalto de solo hace unas horas atras, iré donde Lauren, pero primero necesito vestirme)

🕰️

En cuanto salgo a la terraza donde Lauren me hace esperando, ella se gira para verme y me tiende su mano, tira despacio de mi, por que mis pies se han quedados anclados al suelo, avanzo mientras veo el cielo, sin dejar de parpadear observo.

CAMILA: Esto es precioso Lauren (logro decir esa oración. Lo que mis ojos están captando en este momento, se trata de un espectáculo de luces naturales que se forman en el cielo, formando láminas iridiscentes de luz verde, azul, incluso algunas púrpuras, estas danzan silenciosamente en el cielo, todas juntas son un espectáculo celestial de colores vibrantes, creando en mí una sensación de asombro y conexión con el universo, esto es una obra de arte natural en constante movimiento, podría compararlo como una ventana al cosmos)

LAUREN

Aunque la noche se había tornado helada, eso no había sido impedimento para emprender un rápido viaje nocturno, esto podría ser catalogado como malo, pero en realidad es que este viaje ha sido para satisfacer uno de los anhelos de mi esposa, el cual era ver las auroras boreales con sus propios ojos, en base a eso hemos viajado hasta Canadá, alojado en el territorio de Yukón y hacer lo necesario para nuestra estancia de luna de miel sea inolvidable, considerando este atractivo que posee la naturaleza en este lugar, reservamos en un hotel donde la experiencia es mucho mejor, y aunque pareciera que estamos en peligro al subir a la camioneta y salir en dirección donde se ve que provienen las luces, esto es normal y es parte de la atracción del hotel, tienen señalamientos especiales que nos guían a un mirador especial para disfrutar de la vista y del cielo, me tomó algunos cinco minutos y ya estaba estacionando la camioneta junto a algunos otras camionetas con el logotipo del hotel, algunas personas corren por el enorme perímetro despejado, donde las luces hacen sobre ellos, se puede ver una fogata y unas casas de campaña, vale, no estamos solas, pero eso no impide que no tengamos nuestro propio espacio y privacidad, es lugar es demasiado grande, así que al parquearme retiro las llaves y veo a Camila.

LAUREN: Vamos, hay que verlas más de cerca (digo, así que, viendo Camila dentro de su gruesa chamarra, al igual que la mía, tomo su mano y juntas avanzamos hacia el terreno plano y de tierra, donde en invierno esta es sustituida por nieve)

CAMILA

Creo que nunca antes me había sentido así de feliz y como si fuera una niña pequeña, corriendo con mi mejor amiga bajo un cielo mágico, jugando, riendo y abrazándonos, tampoco recuerdo cuando antes había corrido tanto durante la madrugada, No sabia como era que se sentía vivir mientras todos duermen, respirar y gritar tan fuerte, escuchando mi propia voz con el eco por la desolación del lugar, volvernos siluetas en la obscuridad, ruido en la calma, mi cámara fotográfica estaba sacando fotos preciosas, pero nada comparado a lo que siente, vive y alumbra en este sitio, nuestros brazos abiertos mientras damos vueltas como un par de pequeñas me hace olvidar todo lo malo, empujarlo dentro de un baúl y dejarlo encerrado ahí para siempre, Con Lauren nunca sé cuando es que me puedo sentir aún más feliz, porque no llevamos un guion, solo vivimos lo que sentimos.

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