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"Si tan solo pudiera parar el tiempo para tenerte a mi lado..."



"Si lograras entender las palabras que quedan atoradas en mi garganta"



"Los nervios que apenas puedo contener al verte"



"Y la intensidad de mis latidos al tenerte frente"



"¿Sería suficiente para que te quedes a mi lado?"




Hakuryuu despertó en medio de la noche, las palabras de Marco resonaban y se repetían en su cabeza. 

La lluvia afuera siendo amena, las gotas resbalando por los cristales de la ventana, abriendo la corrediza puerta que da al pequeño balcón, Hakuryuu sintió el frío y la humedad del suelo bajo sus pies, como las pequeñas gotas empezaban a humedecer su cabello y cuerpo a través de la delgada ropa de pijama.

Varias preguntas rondaban en su cabeza, todas relacionadas con una sola.



«¿En verdad ya se había olvidado de Tsurugi Kyousuke?"»



Siendo un adulto, sigue sin entender de todo sus sentimientos, lo que debe hacer.

No quiere lastimar a Fidio, quien ha sido bueno y comprensivo con él, aquel que le da amor y cariño, quien lo hace feliz y con quien se divierte.

¿Ama a Fidio Aldena?

La opresión en el pecho empieza a ser asfixiante.

Por otro lado, no sabe si Tsurugi sabe algo de él, si siquiera siente lo mismo.

No tiene, ni a tenido la idea de su en verdad ellos podrían tener algo.

Entonces ¿Cuál es la razón por la que se siente inseguro?

¿Qué es lo que le detienen de dar un paso más con Fidio?

¿Qué tiene Tsurugi que no deja de estar como un fantasma en su mente?

—¿Cariño? –giro al rostro al escuchar a Fidio, quien le veía desde la puerta —venga, entra antes de que te resfríes –regaño este como suele hacerlo algunas veces con cariño —tendrás que ducharte de nuevo, te haré un té mientras.

Lazos paralelosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora