Las cosas siguieron tensas entre ellos, aunque para Haku aquello era justo, le alegraba tener a su destino en mejor estado.
Encontrar un nuevo lugar con las necesidades necesarias no fue fácil, y tampoco el estado de humor como físico de Víctor ayudaba mucho, el cual ya entraba en una edad adulta de cuarenta, cincuenta años, por lo cual no le era muy sencillo caminar largas distancias o escalar como lo hace Haku, el cual se acercaba para apoyarle, Víctor lo rechazaba.
Tardaron un mes en encontrar un lugar con al menos un par de cosas que Haku buscaba para cubrir las necesidades de Víctor, al menos podría cazar algunos animales antes de que el tiempo se pusiera peor, así también algunas frutas, ramas y agua para Víctor.
El frío viento se colaba por algunos agujeros de la entrada, meciendo las flamas de la fogata y haciendo chasquear la madera. Víctor estaba echo ovillo a una distancia considerable del fuego cubierto por unas mantas, últimamente había estado enfermo con tos y fiebre por las noches.
Haku consiguió plantas medicinales e hizo medicamento bebible para Víctor, el cual lo tomaba en silencio. La pelea entre ellos seguía, lastimando a ambos y haciendo que que la relación estuviera más gélida que el mismo clima.
Haku se dormía unas horas después que Víctor, vigilando su sueño y estar al pendiente de cualquier cosa, y también es el primer en despertar, yendo a buscar algunas pocas cosas que necesitaría Víctor en su día.
Se acerco a Víctor, recostándose al costado en donde este tenía su rostro, no estaba dormido —¿Podemos hablar? –pidió en un susurro, recibiendo solo que Víctor le diera la espalda. Suspiro —No puedes estar por siempre enojado conmigo.
Silencio.
—Víctor –le abrazo por la espalda y por sobre las mantas —no podía dejar que te hicieran más daño del cual tenías. Mi gente no es así, y no se que los habrá hecho cambiar.
—Sigue sin ser justificación –escucho la voz ronca de Víctor.
—¿En verdad tiene que ver una justificación para rescatar a quien amas? –cuestiono apretando un poco más su abrazo en Víctor.
No le gusta pensar en ello, pero, si no encontraba un mejor lugar para Víctor, es probable que este no sobreviva por mucho tiempo. La muerte rondaba aun por la Tierra, las guerras, el hambre, la enfermedad cazaban sin distinción alguna.
Se quedo abrazado a Víctor, el cual logro dormir más rápido que otros días al sentir el calor y la presencia de Haku cerca suyo. Sabe que ya no es joven, que no tiene la misma agilidad, ni físico ni mentalidad como antes, ya no es ese chico que conocía aquella vez, es un hombre que esta por caer en la vejez, siendo solo un estorbo para Haku, el cual aun tiene probabilidades de encontrar a los suyos, de parar aquella guerra, de poner fin a tanta crueldad y empezar los tiempos de paz.
Se dio vuelta con cuidado de no despertar al otro, mirando aquel inmutado rostro de tiempo, ese joven dragón que yace dormido como un niño, con un respirar tranquilo y pausado, con sus facciones serenas ¿Es merecedor acaso de alguien como él?
No lo admitirá en alto, tampoco delante de Haku, pero su amor por este sigue siendo el mismo o mayor que el de su primera vez que se vieron, sintiendo como el corazón late con fuerza, el calor subiendo por el cuerpo, la necesidad de no estar lejos de ese ser.
Debe alejarse, lo sabe.
Y duele, duele demasiado que sus ojos arden por no poder derramar las lágrimas por el hecho de pensarlo.
—Gracias, Haku –un suave beso deposito en sus labios, lo cual hizo que el dragón se removiera un poco y curvara los labios —pero debo alejarme de nuevo, para siempre.
—¡Víctor! –exclamo a todo pulmón Haku con desesperación, buscando como tornado a su amado ser, aquel por el cual dejo a los suyos para estar con él —¡Víctor!
Busco, se desesperó, se auto despreciaba y estuvo a punto de cometer un acto atroz cuando escucho voces, sus ojos se agrandaron y sin tardar se dirigió hacía aquellos dos seres quienes eran igual o más jóvenes que él, los tres se miraban de manera hostil, esperando el movimiento de alguno para atacar.
—¡Hermano, Axel, no saben lo que acabo de! –la emoción en el chico de cabello platinado bajo como las temperaturas, paso saliva y retrocedió uno pasos —no es, nosotros no--
Haku relajo sus facciones, aquellos eran apenas unos críos, ante su cambio, los otros no relajaron del todo su postura defensiva. Observó como el recién llegado estaba manchado de sangre con un venado cargando sobre sus hombros.
Suspiro y les dio la espalda, no importaba, tenía algo importante que hacer, y no debía perder el tiempo con otros de su especie. Estaba dispuesto a irse cuando el mismo de cabello platinado le detuvo —usted no es malo –dijo. La mirada de los otros dos se relajo un poco.
El de cabello rosa chaqueo la lengua —Shawn, no trates con gentiliza a alguien que no sabes si es amigo o enemigo ¡Mucho menos cuando estamos en un ambiente tenso! –se quejo dándole un golpe en la cabeza.
Axel miro de manera negativa a esos dos, siendo este el mayor de entre los tres, se dirigió a Haku —solo estamos de pasada –hablo con seriedad, mientras el par detrás de él peleaban —esos dos son hermanos, Shawn y Aiden, yo soy Axel –se presento.
—Haku –estrecho la mano ajena —disculpen, no quería asustarlos.
—¿Asustarnos? –saltó Aiden ante aquello, con el rostro y las manos manchadas también de sangre —¡¿Cómo se atreve a decir eso?! Nosotros no nos asustamos con facilidad –hinchando el pecho y verse con toda la seriedad posible.
—Pero si habías dicho antes que era mejor regresar antes de encontrarnos con-- –hablaba Shawn hasta que Aiden le tapo la boca, empezando otra pelea de forcejeo.
Haku no tenía tiempo para eso, debía encontrar a Víctor antes de que algo le pasará. Fue entonces que su instinto le alerto de algo, callando con la mirada al par y hacer que prestarán atención al ambiente.
Axel agudizo sus sentidos, Aiden, aun con algo de miedo, se puso de manera protectora sobre Shawn, quien seguía sosteniendo al venado sobre los hombros.
Estaba destrozado.
Su corazón no soportaba aquello.
Ver como su amor, aquel por el cual lucho era mutilado solo por diversión, le hico arder la sangre, querer saltar y acabar con todos aquellos seres que se atrevieron a tocarlo, a hacerlo sufrir.
Su ira era tal que estaba ciego en ella, hasta que una mano suave y cálida tiro de su muñeca, y otra sujetaba su rostro, girándolo con fuerza para ver unos ojos temerosos y angustiados que suplicaban alejarse de ahí antes que fueran vistos.
25/01/2025
ESTÁS LEYENDO
Lazos paralelos
Random||╣Lazos paralelos ╠|| El universo es un misterio, uno repleto de pequeños, grandes y extensos misterios que nadie aun con una longevidad podría descubrirlos todos ¿Pero a quien le importa eso? ¿A quien le interesa esos pequeños detalles en los c...
