65

14 1 1
                                        

—¡Eres el mayor imbécil que haya conocido! –Yukimura no es alguien que se enoja con frecuencia, o por cualquier cosa, sin embargo, en ese momento estaba en cólera.

—No espero que lo entiendas –hablo Hakuryuu con algo de nervios, y es que ver los ojos enfurecidos de Hyouga, aquellos témpanos de hielo, esos glaciales penetrantes que en verdad eran intimidantes, harían correr hasta al más valiente; sin embargo, estaba en su derecho de poder ser un hombre feliz después de tanto por lo que ha pasado.

—¿Entender? En verdad no se si quiera entenderte –ríe por aquello.

—¡¿En verdad esperas que siga esperando por alguien por el cual ni siquiera siente algo por mí?! Se cuánto valgo, y no seguiré esperando por algo que solo es una ilusión –expreso con enojo y molestia —fue estúpido de mi parte dejar pasar tanto tiempo por alguien como él.

—¡Tarado de mierda! –reprocho Yukimura —si ese es el caso ¿Qué estabas esperando para hacerlo? ¿Mi aprobación acaso? –cuestionó con seriedad.

—Pensé que eras mi amigo –responde Hakuryuu —en verdad creí que me apoyarías.

—Por lo mismo que soy tú amigo –hablo Yukimura —No quiero que cometas una locura. Se que no amas a Fidio.


¿Qué quería? 


Tsurugi y él ya no hablaban del todo, cada uno estaba haciendo su vida, eran en realidad completos extraños ¿Debe esperar más tiempo? ¿Cuánto? ¿Y si ellos no estaban destinados a estar juntos?




—¿Estás seguro de esto? –Marco se recargo en la pared, sosteniendo la copa con vino y mirar de manera interrogativa a su amigo —Hakuryuu y tú han estado llevando una relación amena el tiempo que llevan. Pero--

—Somos la pareja más feliz de todas, tú lo haz dicho –Aldena reventaba de emoción, después de todo, hace unos días Hakuryuu empezó a entablar temas de conversación sobre el matrimonio, siendo esto una señal para Fidio —estamos enamorados, y unirnos será un pase enorme entre nosotros, ser uno solo.

Marco suspiro —amigo, no quiero bajarte de tú nube, pero ¿recuerdas a ese otro tipo? ¿al cual salvo de perecer?

Aldena seguía sonriente, sin embargo, sus ojos no mostraban la alegría que estaba derrochando hace unos segundos, sino que se había enfriado —ese hombre esta en el pasado, y el pasado se queda como tal ahí.

Marco negó —abre los ojos, amigo. No quiero que salgas lastimado —dejando la copa de lado, se acercó a su amigo tomándole de los hombros —te apreció, y por lo mismo quiero que estés bien.



Esperando fuera de la escuela donde da clases Tsurugi, Hakuryuu le esperaba.

Gracias a Taiyou, que también le dio una buena regañada y a la vez le dio el "en hora buena"; le dio información sobre la vida de Kyousuke a grandes rasgos, informando que estaba "soltero", lo cual de cierta manera alivio algo dentro de Hakuryuu.

Los estudiantes empezaron a salir absortos en su mundo y en poder ir a casa a descansar, otros a sus actividades extra curriculares y otros más ir a pasar el tiempo en algún arcade o karaoke, después de todo, eran jóvenes con energías.

—Qué sorpresa –Hakuryuu se giro para ver a Hayato de manera tranquila —¿Acaso te corrieron de tú trabajo y andas de niñera? –cuestiono con burla, riendo.

Lazos paralelosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora