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Chapter 76

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Eco de la Guerra

Ameera:

—Me buscabas, padre.

Él me observa desde su escritorio, con demasiada calma para mi gusto.

—Quiero que estés lista —dice—. Para que acabes con esto de una vez por todas.

Al fin...

—No te fallaremos.

Una leve sonrisa cruza su rostro.

—Yo sé que no, mi niña. Y volveremos a ser una familia.

—Es lo que más deseo —respondo—. Traeré a Nick a casa. Haré lo que sea necesario. Voy a matar a todos los radicales que deba matar. Derramaré toda la sangre que deba derramar, para hacer que nuestro desafortunado país, Vuelva a tu control.

— Peeta irá contigo

Sonrió genuinamente

—Ahora debes irte... ellos están llegando.

— Por supuesto, te veré, cuando todo acabe

Voy junto con Peeta, el sonido de la puerta lo altera, pero cuando me ve, se tranquiliza

—Estaremos bien —le digo, con suavidad —. Solo debemos hacer una pequeña tarea... y todo acabará.

Él asiente.

El humo. Se filtra lentamente, denso. Mi cuerpo reacciona de inmediato. Los músculos se tensan. Mi respiración se ajusta.

Pero debo fingir inocencia.

— Tranquilo — susurro a Peeta. El humo nos envuelve. Mi visión comienza a oscurecerse en los bordes. El sonido se distorsiona. Todo se vuelve más pesado.

Despierto un poco desorientada. Sin saber muy bien donde estoy. El capitolio no tiene ni idea de como es el 13 por dentro. Así que no me pudieron avisar mucho. Tengo una pulsera rara, como de hospital en la mano, pero no hay nadie... Es raro... Probablemente Peeta ya despertó y vió a su "amada"

Me incorporo despacio. Mi cuerpo responde, aunque hay una ligera pesadez en las extremidades. Secuelas del gas. Busco lo que sea que me pueda servir de arma... Logro encontrar un estuche blanco, oculto entre unas gavetas. No ha mayor cosa, pero es suficiente con unas pequeñas tijeras médicas, me aseguro que estén afiladas. Las oculto en la manga, ajustándolas contra el antebrazo. Acceso rápido. Movimiento limpio.

Camino hacia la puerta y se abre sin resistencia. Los pasillos grises, sin nada agradable de decir de ellos. Solo veo personas acercándose.

— ¿Dónde está mi mamá??—pregunto, forzando la voz, quebrándola lo justo.

— La llamaremos enseguida

—Por favor... —bajo la mirada, dejo que la respiración tiemble—. No saben el infierno que viví. La necesito conmigo.

El "doctor" vacila, pero asiente y me guía, por un monton de pasillos que trato de memorizar, pero tendré que pensar en mi huida después. Solo espero que la que se hace llamar mi madre esté con alguno de mis dos objetivos más o tendré que fingir ser su hija adorable.

Llegamos a una especie de centro de comando, me indican que toque la puerta, el doctor me deja porque lo llaman de emergencia, una vez que me dan la señal ingreso

— Si qué necesitan? — La mujer que habla está de pie junto a una enorme mesa táctica. Cabello gris plateado. Rostro afilado. Frío. Junto a ella está mi madre. Al verme se le iluminan los ojos, y corre a abrazarme. Lo hace con tanta fuerza que por un instante me cuesta respirar.

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⏰ Última actualización: 4 days ago ⏰

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Panems QueenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora