― Sigo pensando que no es buena idea. ―le digo a Harry mientras él estaciona la moto.
― Y yo sigo diciendo que sí lo es. ―me dice.
Ruedo los ojos y bajo de la moto. Me quito el casco y se lo paso a Harry.
Luego de cenar, me dijo que... bueno, me obligó a venir aquí a dar un paseo. ¿Desde cuándo sabe que esté lugar es bueno para caminar? Ni siquiera yo sabía que existía.
― No sé lo que... vayamos a hacer mañana, pero ahora quiero que hagas como si... nada estuviera mal.
― Todo está mal.
― Sólo quiero que pensemos en nosotros dos. ―me dice.
Lo miro fijamente. Puedo hacer eso.
― Será fácil. ―musito.
― Lo haremos fácil.
Él me abraza y respiro hondo llenando mis pulmones de su perfume. Los problemas parecen nada cuando él me abraza.
― Hueles bien. ―le digo apartándome.
― No mejor que tú. ―me dice y me toma de la mano―. Bien, un paseo británico.
― Un paseo británico. ―afirmo.
No es fácil hacer como si el mundo se estuviese derrumbando pero haré lo mejor que pueda.
― ¿En serio hablas más idiomas?
― Sí.
― ¿Cómo aprendiste?
― Por mi padre. ―respondo―. Mi madre aprendió español por mi padre y yo también. ―farfullo―. Si me hubiera ido con mi mamá sólo hablara alemán y ruso. Sería raro. Siempre hablaba español en todos lados, ahora creo que se me olvida el ruso. ―él ríe―. Gracias a mi padre no pasó.
Entramos a un parque. Tiene muchos árboles y la iluminación es perfecta. Hay muchos asientos de acero y carritos de algodones. Hay personas caminando con sus hijos, otras patinando... es una ambiente familiar, pero puedo ver una pareja de jóvenes sentados en una banca mientras comen helado. No creo que yo pueda hacer eso.
― Caminemos más allá. ―me dice y asiento―. Hay mucha gente por aquí.
― Bueno, ¿Nosotros somos alienígenas?
― Muy graciosa. ―dice y me rio suavemente.
Caminamos por la vereda y encontramos una banca vacía. Me apresuro a sentarme para que una pareja adulta no lo haga. Harry se acerca riendo y la pareja se va murmurando.
― Llevamos mucho buscando un asiento vacío, ¿Qué se creen? ―farfullo en voz baja y Harry se carcajea―. No te rías.
― ¿Te dije que estás hermosa? ―me pregunta sentándose a mi lado.
― Sí.
― Pues, lo repito, estás hermosa. ―me dice y niego con la cabeza mientras sonrío―. Y si sonríes así, eres mucho más.
― Basta, ¿Quieres que me sonroje más? ―le digo sonriendo y él se encoge de hombros.
― Serías igual de hermosa.
― Harry.
― Bien, entonces... ¿Nos besamos como desquiciados? ―pregunta.
― ¡Harry! ―le riño en voz baja―. No haré eso aquí. ―le digo y él ríe―. No como desquiciados. ―agrego en voz muy baja y él me mira.
― Entonces, ¿En dónde? ―habla y resoplo pasándome las manos por la cara.
¿Qué se cree? No puedo vivir sonrojada todo el tiempo y... me siento rara. Esto es una salida de novios. Nunca había tenido una salida de novios. Y mucho menos en estas circunstancias. Oh, cierto. No debo pensar en eso.
ESTÁS LEYENDO
Aléjate
Narrativa generale[EN EDICIÓN] Desde el principio siempre tuvieron razones para no mirarse ni hablarse, pero ambos saben que lo prohibido y lo peligroso siempre es codiciado por todos y ellos no serán la excepción. Romper las reglas siempre fue y será elección de amb...
