― Estoy muy nerviosa, no lo entiendes. ―le digo caminando de aquí para allá―. Tenemos una hora de haber llegado del viaje y me encuentro con esto.
― Grace, por favor. ―me pide Harry. Está de pie junto a la puerta de salida de la casa.
Llegamos hace una hora de nuestro viaje y estoy realmente cansada. No sé cómo puedo mantenerme en pie. Los nervios.
― Tengo que ir... ―digo aproximándome a la puerta y él se cruza de brazos con expresión enojada.
― No te dejaré ir a la clínica de esa manera. ―espeta atravesándose.
― Harry, entiende. ―le digo mirándolo fijamente―. Efraín despertó del coma, no sé si ha hablado con mi madre... ―cierro la boca cuando oigo el claxon de algún vehículo.
Harry frunce el ceño y siento que mi corazón se detiene por un momento. La única persona que sabe de esta cabaña es Nick y Adele.
― Ve al cuarto. ―le digo y me mira con los ojos entornados―. Harry, no estamos para discutir, por favor.
― ¡Grace! ―exclaman―. ¡Soy Jake! ―¿Qué hace él aquí? Joder. Aparto a Harry de un suave tirón y abro la puerta.
― ¿Jake? ―pregunto saliendo a su encuentro. Aquí afuera está haciendo frío.
― ¿Cómo estás? ¿Te sientes bien? ―me pregunta con voz suave y me abraza sin avisarme, como siempre.
― Jake.
― Tranquila, tranquila... ―dice acariciando mi cabello y me aparto―. ¿Estás sola? ―pregunta y parpadeo varias veces. Eso quiere decir que Harry no se atrevió a salir. Un punto para él.
― S-sí. ―musito ―. ¿Qué ha pasado?
― Necesito que me escuches primero. ―me dice acunando mi rostro y... es incómodo. Intento apartarlo, pero sólo quiere que lo mire. Más le vale que no se acerque más de lo normal.
― ¿Qué pasa?
― Yo saqué mis propias conclusiones. ―me dice y frunzo el ceño―. Y si tú me lo confirmas, ahora mismo te llevo ante la policía para que lo denuncies. ―dice, aparto sus manos de mi rostro y retrocedo dos pasos.
No sé qué decir. ¿Él... ya lo sabe?
Miro hacia el piso en busca de confianza y mi respiración se acelera sólo un poco. Esto es... vergonzoso.
― Y-yo...
― Grace, no tienes por qué ponerte así. ―me dice y respiro hondo. No lo puedo negar, él tiene la razón―. Efraín despertó y sólo quiere hablar contigo.
Nick me llamó hace un momento y no me dijo eso. Él me dijo: ¿No supiste? Nuestro jefe despertó del coma. Y bueno, no seguí hablando porque el teléfono se me cayó de las manos.
― Espera, ¿Cómo llegaste aquí?
― Nick. ―dice sin más y siento un poco de enojo por eso. Me cruzo de brazos y miro hacia la camioneta blanca la cual debe ser de él―. Ni siquiera entiendo qué haces aquí tan lejos como si te estuvieras escondiendo de algo. O con Alguien.
― No sé por qué Nick te dijo...
― Estoy a cargo del puesto de Efraín. ―dice y lo miro. Él está serio, creo que está enojado―. No es bueno que estés aquí sola, la zona está muy alejada de la ciudad.
― No puedo hablar con Efraín, no quiero y no lo haré. ―espeto y él suspira.
― Si él habla con tu madre le dirá cosas que...
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Aléjate
Ficción General[EN EDICIÓN] Desde el principio siempre tuvieron razones para no mirarse ni hablarse, pero ambos saben que lo prohibido y lo peligroso siempre es codiciado por todos y ellos no serán la excepción. Romper las reglas siempre fue y será elección de amb...
