Cuidando a Pan 13: Paisaje

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Veguita terminó y paro de darle el masaje a piccolo.

- más... más - decía piccolo muy leve.

- ¿que? - veguita pregunto, no escucho bien

- dame más... - decía piccolo entre cortado.

- ¿quieres que continúe? - veguita lo dudo pero al cliente lo que pide. - ok grandullón- Veguita iba a voltear el cuerpo de piccolo pero un pensamiento llegó - ¿de verdad vas a voltear a un hombre completamente desnudo, lleno de aceite y que no está en sus cinco sentidos?... bueno con un trasero así... Olvidado veguita, se profesional, se profesional. No estudiaste como burro para abusar de cuerpos tan sensibles como el de una...

- más - la voz de piccolo despertó a veguita. Piccolo jalo la mano de veguita y la puso en uno de sus glúteos.

- oh no- veguita tenía que actuar rápido, piccolo no estaba en sus cinco sentidos - tranquilo Esmeralda - dijo con una voz muy suave - ¿Esmeralda?, ¿es enserio?- se regayo mental mente- sólo voy a pasar por a qui- veguita con su dedo índice recorrió de la espalda de piccolo hasta su tobillo. Su fino dedo pasó muy suave por los glúteos y muslos de piccolo.

Piccolo soltó a veguita. Ella quitó la capa de las hombreras de piccolo y cubrió su trasero, así al voltearlo la capa cubrió la intimidad de piccolo.

Veguita puso aceite en sus manos y masageo los grandes brazos de piccolo.
Después de un tiempo veguita empezó a sentir los músculos de Piccolo, con sus dedos delineaba los músculos y daba movimientos circulares; Miro el rostro de piccolo.

Esas verdes mejillas manchadas de purpura que asemejaban campos llenos de tulipanes morados, sería un delirio acostarse entre ellos y embriagador su aroma.

Sus ojos negros estaban perdidos como un velero en mar abierto y en plena penumbra, que placer navegar en el.

Su aliento era ajitado como los vientos en una tormenta, vaya que era todo un paisaje.

Veguita aparto la mirada después de mirar aquellos colmillos blancos y puntiagudos como un iceberg.

Veguita subió al abdomen de piccolo y continuó con el pecho; pudo sentir lo firme que era.

Todo iba bien hasta que veguita pasó sus manos por los pezones de piccolo.

- aaaah~ - gimió sonoramente, no esperaba que veguita los tocará. Tapó con sus brazos su rostro, no quería que veguita mirara que disfrutaba de ese tacto.

Veguita se dio cuenta del poder de tocar aquellos botoncitos verdes como tréboles....

DBZ-La Chica Del EspacioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora