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Capítulo 58

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UCLA - CENTRO MÉDICO

5:30PM

El leve sonido del murmullo del movimiento controlado era fácil de identificar, al igual que la suavidad del tejido blando bajo mi cuerpo y el olor aseptico del hospital. Un ligero dolor de cabeza me sobrevenía a ratos, desde que había recuperado la consciencia, y sentía mis piernas hormiguear aun despabilando del efecto anestésico.

Con todo y la pesadez que sentía en los ojos, me obligué a abrirlos y enfrentarme a los resultados de la cirugía.

«Por lo menos estaba viva», pensé.

—¿Cómo te sientes, Victoria? —La voz de David fue la primera que escuché. Lo miré, girando con cuidado mi adolorido cuello, y le encontré al lado de la camilla junto a una enfermera y otros dos hombres. Su expresión me transmitió tranquilidad, así que me permití respirar con alivio.

—Bien, un poco cansada, pero bien. Gracias, David —hablé con dificultad. Sentía como si una esponjilla de metal estuviera clavada en las paredes de mi garganta, y la voz apenas y era audible.

—Qué bueno. —Sonrió—. Te quiero presentar al doctor Russo, un oncólogo amigo; y al doctor Mendez, el radioterapeuta —habló señalando con educación a los hombres junto a él—. Con ellos ya decidimos cual tratamiento de quimioterapia y radioterapia será el adecuado para ti.

—¿Podemos pasar? —La voz de Alex hizo que todos miráramos hacia la puerta. Un grato sentimiento de regocijo se posó en mi corazón al notar la ansiedad en sus ojos. David lo invitó a pasar y rápidamente vi como todos los que habían estado afuera esperando entraron y Alex se sentó de inmediato al borde de la camilla—. ¿Cómo te sientes? —preguntó tomando mi mano entre las suyas.

—Siento como si la garganta me ardiera como el infierno, sin contar que casi no puedo hablar bien —susurré con una media sonrisa. Alex sonrió ampliamente.

—¿Eso es normal doctor? —preguntó sin dejar de mirarme.

—Por supuesto, la sensación se calmará en un par de días y el habla mejorará también.

—¿Qué tal fue la operación? —quiso saber Chloe.

—Maravillosamente. Por fortuna se logró extirpar el cáncer que había afectado el ganglio linfático sin tocar las cuerdas vocales lo que fue un punto a nuestro favor —dijo—. Confiando en que el resto del tratamiento se realice sin inconveniente, este episodio solo será un mal recuerdo del pasado —afirmó.

Minutos después de que todos estuvieran seguros de que me encontraba en mejor estado, y por obligaciones varias, Stuart, Lane e Ian decidieron irse quedando en el consultorio solamente Chloe, Alexander, David y yo.

El momento [in]oportuno #WeAreWorldHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora