Narra Alastair:
Salí a primera hora de la mañana y tardé dos horas en llegar hasta la ciudad del Norte. Era una ciudad bastante grande, pero enseguida me di cuenta de que estaba llena de humanos, no entendía como podía vivir rodeados de ellos, me ponen enfermo. Vigilé que nadie me estuviera observando y cuando noté que era seguro aparcar dejé mi moto cerca de un barrio tranquilo, al lado de un edificio que llamó mi atención por la enorme placa que había al lado de la verja, "Instituto LCA" ¿Chicas licántropos?¿Hay algo como esto aquí? Me acerqué para verlo un poco más de cerca, cuando de repente sentí un dulce olor que llamó mi atención por completo, rosas y vainilla, era delicioso. ¿De dónde provenía tan tentador olor? No había nadie en la calle, excepto yo, hasta que en ese momento vi una chica escalando la verja. ¡Era ella! Me acerqué rápidamente y antes de que saltara al suelo la agarré en brazos.
-¿Pero qué...? ¿Qué haces? Suéltame. -La dejé en el suelo y ella me miró con cara de pocos amigos.
-Parece que alguien se está escapando.
-Déjame en paz. -Me empujó y me dio la espalda. Nunca nadie me había empujado y mucho menos me había faltado al respeto, esto no iba a quedar así. Agarré su mano antes de que se fuera y la obligué que se girara.
-Deberías tener más respeto por tus mayores.
-Suéltame idiota. -Su olor me está provocando, quiero hacerla mía.
-¿Ya eres de alguien?
-¡No soy de nadie! -Me intentó pegar un puñetazo en la cara, pero paré su mano antes de que tan siquiera pudiera tocarme. Era rápida, pero yo la supero en fuerzo.
-No te pongas tan a la defensiva, eres un lobita muy salvaje... Parece que necesitas clases de educación.
-Tsk... Estoy harta de los tipos como tú.
-¿Los tipos como yo? Creo que no sabes quién soy. Te propongo un trato, soy nuevo en la ciudad, enséñame un poco esto y te dejaré de molestar.
-¿Y porqué no mejor llamo a los cazadores? Los lobos de otros lugares no pueden estar aquí sin un permiso.
-¿Quién de los dos tendrá más problemas, yo que estoy aquí o tú que te has escapado de este Instituto? No creo que quieres que ese alguien lo sepa. -Parece que había acertado en mi deducción. Bajó su mano y se cruzó de brazos para mantener las distancias conmigo.
-Está bien, una hora y me dejas en paz. Ni yo te he visto, ni tú a mí.
-Suena bien. -Le sonreí satisfecho y metí las manos en los bolsillos de mi pantalón. Me encanta que mis planes siempre salgan bien. -Soy Alastair.
-Emily.
-Precioso nombre.
-Déjalo ya. -Parece que los halagos no son lo suyo. Estoy seguro de que no ha cumplido ni los 126 años. -Acabemos con esto rápido, tengo mejores cosas que hacer.
Como le pedí me enseñó rápidamente la ciudad, y todo lo que vi parecía demasiado diferente a como funcionaba mi manada lejos de humanos. Tampoco vi demasiados lobos a estas horas por la calle, solo humanos comprando en las tiendas y yendo a sus aburridos trabajos. Pero ahora no me interesaba eso, quiero saber más de ella.
-¿Por qué estás aquí?
-Me pilla de paso. ¿De verdad os gusta vivir rodeados de humanos?
-¿Es que de dónde vienes no hay humanos o qué?
-No nos mezclamos con ellos. Dime Emily... ¿Qué edad tienes para estar escapándote por ahí?
-No pienso decirle mi edad a un desconocido.
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Mi Pequeña Mate
WerewolfSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
