Ya han pasado dos días desde que nos reencontramos, y varias cosas han cambiado. Sentía que nos seguían, están vigilando que no hagamos nada, pero tampoco nos separaban... solo nos observaban. Dormíamos juntos en la misma habitación y hacíamos las mismas cosas. Ahora más que nada Alastair no se quería separar de mí, había demasiado lobos cerca. No volví a ver a Jack, y ese amigo suyo...Roy, también estaba metido en el plan. Quiero que Jack se venga con nosotros, bueno...quisiera que todos saliéramos, pero es demasiado arriesgado.
-Emily, vamos.
-Sí. -Cogí su mano y salimos de la habitación. Parecía nervioso, y si Alastair está nervioso es que algo no anda bien. Siempre sabe como lidiar con los problemas, ¿acaso este es uno en el que no puede hacer nada? -Alastair.
-¿Ocurre algo? -Nos detuvimos y me miró.
-Quería decirte que aunque no salgamos de aquí, estamos juntos. Te lo prometí, ¿no? -Me dio dio un beso y sonrió.
-Estoy bien pequeña, pero me hace feliz que te preocupes por mí.
-No tienes que cargar todo tú solo, sé que no soy tan inteligente y observadora como tú, pero quiero ayudarte.
-Tú tienes algo que yo no tengo, y eso es lo único que me importa. Ya sabes como pongo cuando siento que me quitan algo que quiero, sé perfectamente que soy... inestable y que no controlo demasiado mis estados de ánimo, pero por eso te necesito, eres la única que me mantiene tranquilo. Y eso solo lo puedes hacerlo tú. Además...recuerda quién soy, yo nunca pierdo.
-Sigues siendo un Alfa.
-Venga vamos, Roy debe de estar esperándonos. -Fuimos hasta la sala de descanso, donde le vimos sentado en una de las mesas. -¿Qué tienes? -Nos acercamos y él parecía contento.
-Un regalo, pero como es una sorpresa no puedo mostrarla aquí. -Eso significa que consiguió la llave.
-¿Dónde la has cogido?
-Ha sido arriesgado pero me colé en el despacho de Irina, en el último cajón de su escritorio, poco más y me pilla.
-Un poco más y podremos respirar aire limpio.
-¿Y ahora dónde está?
-En mi bolsillo.
-La enfermería está cerrada ahora, pero la abrirán si hay alguien herido.
-Me toca a mí.
-Ten cuidado, Alastair.
-Se me da muy bien buscar pelea, estaré bien. Roy cuida de Emily mientras no esté, pero como se te ocurra pasarte...
-Sí, sí... desearé no haberme movido de mi celda. Vamos Emily.
-Nos vemos pronto.
Me fui con Roy de la sala y regresamos a nuestras habitaciones. Alastair se dejaría golpear para que le atendieran después, y usaríamos eso para hacer una salida y escaparnos. Fuimos a mi habitación primero, y él sacó la pequeña llave de metal del bolsillo.
-Dejaremos el collar aquí, así pensarán que sigues en tu habitación. -Aparté el pelo hacia a un lado y él metió la llave. Cuando sentí que se abrió, sentí un gran alivio. Resulta molesto tenerlo. Lo dejó sobre la cama y salimos de allí. -Evitemos a los guardias, no pueden vernos sin ellos puestos. -No te preocupes por él, seguro que está bien.
-Eso espero. -Fuimos a la habitación de Roy y le quité su collar. -Ya está.
-Que gusto, odio esa cosa. -Lo dejé en la cama y me guardé la llave. -Tenemos que esperar un rato más, démosle tiempo.
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Mi Pequeña Mate
WerewolfSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
