Narra Emily:
-¡Alastair por favor, despierta! -No me respondió y su pulso cada vez era muy débil. -Dijiste que estaríamos juntos, así que no te mueras.
Tengo que sacar las balas y vendar sus heridas, esta perdiendo demasiada grande. Aquí no podemos estar, es cuestión de tiempo que vengan y nos encuentren. Me transformé y le agarré con mucho cuidado para llevármelo con la boca. Me metí en el bosque y busqué rápidamente algún lugar para ocultarnos, y finalmente encontré una cueva. Entré y con cuidado lo dejé sobre el suelo y volví a su lado. Le quité la camiseta y la romí para preparar vendajes con ella. y ahora debía hacer la parte desagradable, cogí la horquilla que tenía en mi pelo y preparé unas pinzas improvisadas.
Con mucho cuidado las metí en una de las heridas y saqué la bala intentando no hacerle más daño. Estaba ardiendo, tenía fiebre y eso podría complicarme las cosas. No tenía nada con lo que suturar las heridas, y tampoco tenía alcohol para limpiarlas. Por favor resiste. Dame más tiempo.
...................................... EL PASADO.................................................
Narra Alastair:
-¿Qué? No es justo.
-Ni jugando los dos ganáis.
-Hermanito... -Una pequeña niña de cabello negro y ojos azules se acercó al niño de 49 años (7 años) De pelo grisáceo y los mismos ojos azules que ella.
-Mina, tú todavía eres muy pequeña para jugar.
-Yo quiero también.
-Pero es muy difícil para ti. ¿Quieres pintar?
-Sí. -Me senté en la mesa con mi hermana y le di un papel y unas pinturas. -Una flor.
-Entonces primero tienes que hacer un círculo y unos pétalos.
-Amarillos y rosa.
-Siempre haces todo rosa.
-Me gusta.
-¡No, dámelo!¡Es mía!
-No, esta es mía.
-Nick, Tom, ¿por qué discutís ahora?
-Ha cogido la última galleta. Yo la quería. -Se quejaba uno.
-Yo la cogí primero. -Me acerqué a ellos, cogí la chaqueta, la partí a la mitad y le di una a cada uno.
-Ya está, así no os peleáis más.
Los dos tenía el pelo gris muy oscuro; casi negro, y sus ojos eran marrones, y prácticamente eran iguales, por algo son gemelos. Lo único que les diferenciaba es que Nick tenía una pequeña cicatriz debajo de su ojo, y Tom no. Ellos tenían 35 años (5 años) y Mina tenía 21 (3 años). Así que yo debía cuidar de ellos como su hermano mayor.
-Hermanito, ¿te gusta? -Mina vino con el dibujo en las manos y me lo dio.
-Que rosa tan bonita.
-Es para mamá.
-Seguro que le gustará mucho.
-Nosotros nos encargamos señor, nos retiramos. -Me di la vuelta y como la puerta del salón estaba abierta, vi a mi padre y a dos hombres hablando en la entrada.
-No quiero problemas.
-Entendido. -Se fueron y mi padre me miró serio. -Alastair, deberías estar con tu profesor, no jugando.
-Sí, lo siento. Nos vemos después.
-¿Puedo ir contigo? -Mina me agarró la camisa y me miró curiosa.
ESTÁS LEYENDO
Mi Pequeña Mate
WerewolfSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
