Narra Alastair:
Todo estaba según lo que había previsto, mi plan era perfecto... Me acerqué a la ciudad, pero no entré para que los humanos no me vieran, y cuando ya estaba allí y escuché pasos que se dirigían a mí muy deprisa me transformé y me preparé para romper cuellos.
Nadie jamás me ganó en una guerra, esto no era diferente. Varios lobos aparecieron preparados para cogerme y matarme. Yo estaba muy tranquilo, saqué las garras, separé las patas y enseñé los dientes. Primero me encargaré de los pequeños, después el jefe vendrá.
Empezamos a luchar y a cualquiera que venía a por mí firmaba su muerte. Eran fuertes, pero sabían perfectamente a dónde querían llegar, y mi cuello no estaba desprotegido, pero los suyos sí. Mi pelaje poco a poco se empezó a manchar de rojo, al igual que mis colmillos, y los cuerpos de varios ya estaban en el suelo. Me llevaba algún golpe, pero no llegaban a nada más. Deberían estarme agradecidos, les muerdo el cuello para que tengan una muerte rápida e indolora. Aunque vinieran a por mí a la vez, no podían tocarme, debo aguantar más... no tardará en llegar, y como si lo hubiera llamado apareció... y al ver a muchos en el suelo muertos enloqueció y vino a por mí.
Comparado con los otros, Greyback era más fuerte y sus mordidas y golpes dolían más. Ahora no solo había su sangre en mi suelo, también la mía. Eso les llamará... De repente alguien vino por la espalda, le vi... si creía que podía hacer algo estaba muy equivocado. Esquivé el golpe de Greyback y me di la vuelta y en cuanto se acercó a mí, fui más rápido y su cuello acabó en mi mandíbula y delante de él se lo rompí. Y parece que le afectó, porque de pronto vino hacia a mí mucho más rápido y me mordió con fuerza en la espalda. Me tiró al suelo y con su garra me hizo un arañazo en mi vientre y eso realmente me dolió. Mi pelaje ya no era gris, sino rojo... Me estaba ganando, había luchado contra más de diez lobos y ahora este, ¿voy a morir aquí?
Estoy cansado y no creo que pueda resistir mucho más sus golpes. Estoy perdiendo demasiada sangre y de un momento a otro caeré inconsciente y mi transformación se irá. En aquel momento Greyback agarró mi cuello y antes de que cerrara la boca me convertí en una persona y escapé de su boca, agarrando sus fauces con mis manos. Aunque me estaba haciendo daño igualmente con sus colmillos. Intentaba cerrar su boca para cortarme las manos, pero yo sigo siendo más fuerte, y aunque me desangre no voy a perder contra él.
Quité las manos rápidamente y me eché hacia atrás. Estaban viniendo más lobos, y será inútil transformarme. Uno de ellos me tiró al suelo, y cuando levanté la cabeza le vi que estaba muy enfadado delante de mí. Iba a quitarme la cabeza... Cerré los ojos y cuando los volví a abrir había alguien entre él y yo. Greyback se convirtió y parecía confuso y sorprendido a la vez.
-¡Emily!
-Aléjate de él.
-¡Quítate de en medio, ahora!
-Si vas a matarlo... antes tendrás que matarme a mí.
-¡He dicho que te apartes! -Le gritó muy enfadado. Sabía que ella estaba asustada pero aún así no se movió. Estiré mi brazo y cogí su mano para que me mirara.
-No quiero que te pase nada, déjalo.
-No, no pienso moverme de aquí. Esto ya se acabó.
-¿Por qué sigues defendiéndolo? Es un asesino, mira lo que ha hecho. ¡Ha matado a mi mejor amigo, a Mike! ¡Merece la muerte! -Emily miró al hombre rubio que había matado antes y bajó la cabeza. Así que fue por eso por lo que se puso como loco...
-Será por encima de mí. Si le matas te odiaré para el resto de mi vida. Jamás volverás a escuchar mi voz. -En ese momento sentí como agarró mi mano con fuerza.
-¡Apártate de él, ahora mismo, Emily!
-No. -Sentí un olor familiar acercándose y cuando miré hacia atrás vi a Demian venir corriendo. Gané. -Demian...coge a tu padre. -Él se iba a acercar, pero de repente los lobos se pusieron en medio.
-¡No pienso dejar que siga con vida ni un segundo más! -La empujó al suelo y él puso el pie en mi cabeza y me golpeó. -¡Muérete de una vez! -Se transformó otra vez y esta vez me mordió en el hombro y clavó sus garras en mi pecho.
-¡Alastair! -Sentía que me estaba muriendo...no puede acabar así...No...no puedo moverme. -Vi que Emily se levantó y agarró la cabeza de Elliot para alejarlo de mí. -¡Aléjate! -Él retrocedió y ella cayó a mi lado y me agarró. -No te lo perdonaré si mueres... tú no... -¿Estaba llorando... por mí?
-Emily... -Rompió la parte de abajo de su vestido y me vendó el hombro.
-Te necesito, ¡así que no te atrevas a morir! Me quedaré contigo, pero por favor resiste. -Ha dicho que me necesita...
-¡Emily, vuelve aquí ahora mismo! -Él la cogió y la apartó de mí.
-¡Súeltame, no me toques! -Pero entonces ella se transformó y mordió su brazo. Había sacado los dientes y pensaba protegerme.
-¡Madre! -Demian había aparecido y con él venía otros lobos. -¡Padre! ¡Aléjate de mi familia!¡A por ellos! -Empezaron a pelear entre ellos, y con la confusión Emily me cogió y Demian empezó a luchar contra Greyback. Y en ese momento todo se volvió negro y dejé de saber lo que pasaba.
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Mi Pequeña Mate
WerewolfSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
