No teníamos tiempo, preparábamos muchas cosas y estábamos impacientes por otras. el mes de Septiembre fue un completo agobio, cada uno tenía sus exámenes y además estábamos intranquilos porque nuestro nieto podía nacer en cualquier momento. René y Demian estaban en nuestra casa pasando estos días, porque yo era la única que podía ayudar a René cuando el momento llegara.
-¡Ah, rayos!¿Cuándo vas a salir de ahí? -Claramente ella estaba nerviosa , pero no porque quería que naciera, sino porque apenas se podía mover con los dolores de espalda y la barriga así, y no poder moverse la ponía muy intranquila.
-René tienes que calmarte.
-Seguro será tan vago como tú. Acomodado, perezoso, holgazán...
-Aguanta un poco más, Demian, se le pasará. -Él respiraba hondo y es que todas las broncas se las llevaba, aunque parecía muy acostumbrado a las rabietas de su novia.
-Emily, por favor dime como soportaste tres embarazos.
-Con mucha paciencia... y apretando almohadas. El primero fue el peor, después te acostumbras.
-Así que fui el peor. -Demian levantó la ceja y me miró serio.
-Pero la espera merece la pena. Cuando lo tengas en brazos olvidarás enseguida los malos días.
-Todavía no sé que va a salir de aquí, pero estoy segura de que va a ser un bebé que me va a dar muchos problemas.
-Será como su madre, con la misma energía. -A pesar de que Alastair les dijo que pagaría a un ginecólogo para ellos, no quisieron. Querían que fuera una sorpresa y que fuera más tradicional. Así que no sé si tendré una nieta o un nieto, ya se verá.
-El médico está preparado para cualquier momento, pero a mí tampoco me gusta esperar. -Alastair estaba sentado en el sillón de al lado leyendo.
-Puede estar segura de una cosa, será igual que estos dos, pero no te sientas inferior nunca. Aunque tu hijo te diga que no necesita ayuda para comer, insiste en cuidarlo tú misma.
-¿Eh, yo hice eso?
-Tenías 7 años (1 años), y ya eras demasiado autosuficiente, los niños a esa edad no hablan, hacen pedorretas, se callan y dejan que sus madres les cuiden. -Le dije un poco molesta, porque Demian creció demasiado rápido para mí.
-Ese es mi hijo.
-Sí, no tenía duda de que tú eras su padre. Sois iguales, y mi nieto o nieta será igual... La verdad...espero que no.
-René, ¿se te ha caído el agua?
-No. -Estaba tan concentrada en la discusión con padre e hijo, que no me di cuenta de ella hasta que Demian dijo aquello.
-¿Mamá...?
-Ya viene. Alastair levántate, coge las llaves del coche y llama a la clínica. Demian ayúdame a levantarla y coge la bolsa. -Fuimos corriendo y cuando llegamos tanto yo como Alastair nos quedamos en la sala de espera.
-Esta es la primera vez que estoy a este lado de la puerta.
-Envidio a Demian, quiero tener un hijo pronto.
-Dejaremos eso para más tarde. -Pasaba el tiempo muy lentamente, le dije a Emily todo lo que debía saber para este momento y sé que los dos están más que preparados. -¿Qué crees que será un niño o una niña?
-¿Es un juego?
-Para pasar el rato. -Me senté a su lado y él se rió.
-Yo digo que será un niño, será un Trancy, tendrá el pelo de la familia y los ojos de su madre, y... será un Alfa.
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Mi Pequeña Mate
Hombres LoboSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
