Juntos Para Siempre

6.9K 460 36
                                        

Narra Alastair:

Estúpida, ¿ya te has muerto? Jamás podría sobrevivir a una caída como esa, pero el juego todavía no ha acabado. Tsk...¡que aburrido!

-¡Volvemos!¡Roger, prepara a los chicos, nos vamos al Norte!

-Sí señor.

Volvimos a la ciudad y todos los soldados se empezaron a mover, tengo que moverme antes de que él se de cuenta de que ya no la tengo. Seguiré jugando aún que me falte una pieza, un Trancy gana sea como sea. Pero aún así...tendré que buscarme a una pareja después, preferir morir a seguirme, tonta. Emily era perfecta para mí, me costará encontrar a alguien como ella.

Narra Emily:

Me dolía todo el cuerpo y hacía mucho frío. ¿Estoy muerta? No, si lo estuviera no sentiría nada. Abrí los ojos despacio y cuando moví mi mano sentí debajo de mí algo blanco y frío, nieve...Caí sobre nieve. ¿Eso es lo que me ha salvado? Estaba cubierta de nieve, por eso siento frío. Intenté levantarme con cuidado, pero me dolía cada hueso y cada músculo de mi cuerpo, y además tenía mucho frío, solo tenía puesta la ropa interior. Al verme tenía multitud de cortes en el cuerpo, normal...salté por la ventana, pero también tenía marcas y chupetones, asqueroso, pero al menos no había conseguido tomarme.

Al mirar hacia arriba, vi la gran caída que había tenido desde allí arriba. Además ya era de día, me había quedado dormida aquí toda la noche. Tengo que buscar alguna manera de salir de aquí, y es mejor que me transforme para no pasar tanto frío. Empecé a caminar con mi forma de lobo por aquel desfiladero, buscando alguna forma de llegar hasta arriba. Pasaron horas y horas, y por cada hora veía que la esperanza de salir de aquí se hacía cada vez más pequeña. tenía hambre, estaba cansada y me dolía mucho todo, pero un rayo de esperanza iluminó el camino y encontré una subida. Subí y subí, y cuando alcancé la superficie respiré aliviada, todavía no estaba muerta. Ahora solo debía ver donde me encontraba y buscar el camino hacia a un lugar seguro. El sol se estaba poniendo por la izquierda, el Oeste, si sigo adelante puede que llegue al Norte, pero a pie me tomará un día o dos llegar, es mejor que me ponga en marcha ahora.

Caminé todo lo que podía, hasta que mis piernas fallaron y me caí al suelo, débil y agotada. No sé cuanto había caminado, ni tampoco si iba por el buen camino... Tampoco pude aguantar más tiempo transformada y el frío era mucho mayor por la noche que por la mañana. Parecía que iba a hacer ventisca, al menos si la había...Dudo que los lobos de Alastair ataquen con este tiempo, eso espero.

-¡Emily! -De repente escuché mi nombre en algún lado, pero yo estaba a punto de desmayarme, no sin antes ver a alguien acercándose a mí. -Emily, ya estoy aquí, te pondrás bien. -Esas fueron los últimas palabras que escuché de esa persona misteriosa.

-¿Mamá, cuándo vendrá?

-Pronto cariño, pero ahora tienes que ir a la escuela.

-¿Y si él viene y yo no estoy?

-Tranquila, seguro que te estará esperando.

-A veces pienso que lo quieras más que a tu papá.

-James...no digas esas cosas, papá solo está celoso.

-Yo también quiero a papá, pero también quiero mucho a Elliot, además me dijo que un día viviríamos juntos para siempre.

-¿Y tú estás feliz con eso?

-Sí, porque Elliot me va a cuidar mucho.

Desperté con un dolor de cabeza increíble, pero no tenía frío. Abrí los ojos y mi sorpresa fue encontrarme en una habitación que me sonaba muchísimo, estaba vestida con un pijama, y tenía las manos vendadas. Giré la cabeza y me levanté un poco, para sentarme sobre la cama cuando la puerta se abrió y entró alguien, y al ver quién era me quedé totalmente sorprendida.

Mi Pequeña MateDonde viven las historias. Descúbrelo ahora