Los Nuevos Millonarios

2.6K 184 1
                                        

Entramos en el avión, y como me esperaba íbamos en primera clase. Me senté junto a él, y Demian y René delante de nosotros.

-¿Cuántas horas de vuelo son?

-Doce horas, cuando lleguemos allí serán las dos de la tarde.

-Es la mitad de tiempo que cuando fuimos a Sydney. Demian, ¿tú no deberías estar en el bosque? Creí que eres el Alfa.

-Lo era, pero pasaron varias cosas y creo que la mejor idea que pude tomar es esta.

-René, ¿de cuánto estás?

-Dos meses. -Dijo mientras ponías las manos en su barriga. -Pero ya quiero verlo, o verla.

-Espero que te acostumbres pronto a este tipo de cosas. Son muy diferentes al bosque.

-Sí, aunque la verdad es que quiero ver cosas nuevas, y esta es una buena oportunidad.

-Si necesitas saber cualquier cosa pregúntame, para una primeriza la ayuda de otras madres son muy importantes.

-Te lo agradezco mucho, me preocupa un poco no estar haciendo las cosas bien.

-Mamá, ¿y cómo están Jack y Lena?

-Jack sigue con Ally, están viviendo juntos y pronto él va ser el nuevo Alfa. Y Lena va a la universidad para ayudarle en futuro.

-Me alegro, espero que lo sepa hacer bien, no es lo mismo dirigir a una manada de una ciudad con más papeleo, que a una en el bosque.

-Cierto. -Me acomodé en mi asiento otra vez y Alastair pasó su brazo por detrás de mi cuello.

-¿Estás bien?

-Sí, todo bien.

Al apoyar mi cabeza sobre su hombro sentí ese olor tan dulce y tranquilizador que tenía su cuello. Podría quedarme siempre así, se sentía muy bien... Olía diferente a otros lobos, tiene sangre de Alfa recorriendo sus venas, por eso su olor es tan fuerte, para algunos les dará miedo, pero a mí me atraía mucho.

Ahora más que nada tenía miedo de separarme de él, no me sentía segura cuando Alastair se alejaba de mí. Y creo que él siente lo mismo que yo...

-Emily.

-Hum...

Abrí los ojos y al mirar por la ventanilla me di cuenta de que el sol ya se había ocultado, y era completamente de noche. Todo estaba en silencio, aunque había algunas luces todavía encendidas, y parecía que Demian y René también estaban dormidos. Miré a Alastair, y él me dio un beso en la frente.

-¿Qué hora es?

-Las tres de la mañana. Te quedaste dormida en cuanto el avión despegó.

-¿De verdad? No lo había notado.

-Habrá sido por los calmantes del hospital.

-Sí... ¿Tú no duermes?

-No estoy cansado, además cuando duermes te ves muy bien.

-¿Me miras cuando duermo?

-Siempre.

-Eso es extraño... -Sonreí y él también se rió.

-Emily, tú estás bien con todo esto, ¿verdad?

-¿A qué te refieres?

-A estar conmigo y eso... A irte tan lejos de nuevo.

-Claro que estoy bien, estoy con mi Mate, ¿no debería ser feliz solo con eso? Piensas demasiado Alastair, deberías olvidar las cosas del pasado. Has cambiado y eso es lo único que me importa.

Mi Pequeña MateDonde viven las historias. Descúbrelo ahora