Narra Alistair:
-Maldita ventisca.
-No cesará hasta dentro de tres días. Señor, sus padres están abajo. -Me levanté de mi silla y salí del despacho para ir a verlos.
-Hijo, nos hemos enterado de lo que le pasó a tu pareja.
-Que desagradecida.
-Eso ya da igual, está muerta y se acabó.
-¿Cuándo empezará?
-En tres días, cuando dejé de nevar atacaremos. Esta ventisca nos impide olfatear y tampoco ver nada.
-Sí ese Alfa es un poco inteligente habrá huido.
-Lo dudo, él debe de pensar que Emily sigue aquí así que no se irá a ningún lado.
-Haz sentirnos orgullosos, Alastair.
-Por supuesto, yo jamás pierdo.
Narra Emily:
Me puse unos pantalones negros, un jersey blanco y unas botas grises. Até mi pelo en una coleta y cuando estaba acabando de arreglarme, entró Elliot en la habitación.
-¿Estás segura de esto? Podemos irnos ahora si quieres.
-Tengo que hacer esto, él jamás se esperará una revolución en su propia casa. Es nuestra oportunidad.
-Ten, ponte esto. Es de mi hermana, así que tapará tu olor. -Me dio una chaqueta gris y me la puse. -Si ves que estás en problemas sal corriendo, no quiero perderte otra vez.
-Tranquilo, te lo prometo. Tú encárgate de los cazadores y yo de los Deltas.
-Las comunicaciones están cortadas por el temporal, así que no podemos llamarnos. Nosotros nos quedaremos cerca de la frontera del Oeste, en cuanto nos des la señal atacamos, y tú vuelves atrás.
-Entonces ya me voy. -Se acercó a mí y me abrazó.
-Ten cuidado y no hagas ninguna tontería.
-Eh, que sigo siendo Emily, me he escapado y colado en muchos sitios sin que nadie me pillara. Estaré bien. Pero no te prometo que no haga ninguna tontería.
-¿Qué?
-Si esto no sale bien, quiero que saques a todos de aquí y si me llegan a encontrar... No vengas de nuevo a por mí, no quiero que por mi culpa mueras.
-Me estás pidiendo algo imposible.
-Por favor Elliot, prométeme que si me capturan te irás e intentarás olvidarme.
-Te lo prometo, pero eso no va a suceder.
-Adiós Elliot. -Le di un beso en los labios y me fui de allí antes de que pusiera más pegas. .
Me dirigí una vez más hacia el Oeste, con este temporal iba a tardar un poco en llegar, pero debía conseguirlo por todos. Durante todo el camino iría como un lobo y antes de llegar me transformaré y me pondré la capucha, no podía arriesgarme a que alguien me descubriera. Solo tenía una oportunidad, si cometo alguna fallo significa que el Norte perderá, Elliot estará en peligro y Alastair habrá ganado el juego. No puedo dejar que eso pase.
Tardé un día y medio en llegar, y la ciudad parecía tranquila. Había Omegas por todos lados vigilando las calles, eso es lo que me preocupaba. Caminaba tranquilamente, evitando llamar la atención y dirigiéndome únicamente hasta la muro. Algunos me miraban, pero por suerte no se acercaban a mí y mi olor era ocultado por la chaqueta de la hermana de Elliot.
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Mi Pequeña Mate
Lupi mannariSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
