Cuando regresé con algún conejo, hice lo que me habían enseñado algunas de las personas que ayudé. Para algo estuve casi dos semanas aquí, no era muy difícil. Al principio pensé que vivir así no tenía ningún sentido y que era cosa de animales, pero ahora entendía que nosotros somos medio animales, y era normal que tuviéramos instintos así. No están tan locos como pensé. Mientras me encargaba de prepararlo, escuché que Nami se despertó.
-Demian...
-Buenos días. -Se acercó a mí y me abrazó.
-No te vayas tan lejos. -¿Esto era como mamá y Elliot?
-Podremos comer pronto.
-Bien...tengo un poco de hambre. -Al mirarla me fijé en la marca que le hice en el cuello, y sin que lo esperara le di un beso en la cabeza. -Demi... -Me miró sonrojada y yo sonreí.
-Después nos daremos un baño juntos.
Comimos lo que había preparado y después nos metimos en el agua. Me apoyé sobre una roca y ella estaba enfrente, abrazada a mí. Al apoyar mi cabeza en su hombro, noté mi olor en ella, por lo que pasó anoche. En ese momento me dieron ganas de abrazarla con fuerza y no soltarla nunca.
-Me gusta estar así contigo.
-A mí también, me siento muy relajada a tu lado. Eres muy cariñoso.
-Yo también quiero que seas cariñosa conmigo. -Revolvió mi pelo y me dio un pequeño beso en los labios.
-¿Así? -Dijo ella riendo. -¿Oh así?
Empezó a darme besos en el cuello, besos que sentían muy bien. Pero en ese momento que tenía mi cabeza en su hombro, podía percibir ese delicioso olor que me estaba volviendo loco otra vez. La agarré y cambiamos de lugar. Ahora era ella la que estaba apoyada en la roca y yo él que estaba delante.
-¿He descontrolado al lobo?
-Mucho, no debiste de hacer eso. -Le mordí suavemente la oreja y ella soltó un suspiro que claramente escuché.
-Yo tampoco puedo controlarme. Incluso en el agua tengo calor.
-¿Qué quieres, Nami?
-Te quiero a ti.
Abrazó mi cuello y me besó. Yo normalmente no sería así, pero ahora mismo otra parte de mí me controla. Es difícil de explicar con palabras, pero creo que...me he enamorado de Nami. Cuando salimos del agua, ella se tumbó en la hierba a descansar y yo me puse a su lado.
-¿Me he pasado?
-No, para nada... Me gusta como eres ahora. Eres muy bueno conmigo. Este mes será muy largo, ¿no crees?
-Eso espero. Me gusta estar contigo. -La abracé y le di un beso en la mejilla. -Tú tampoco te vayas lejos, o me pondré nervioso.
-No me iré.
Realmente me pondría nervioso, quiero tenerla en mis brazos todo el tiempo. ¿Esto es lo que siente Elliot cuando está con mamá? Es extraño. Papá...¿estará con alguna mujer ahora?¿O sigue recordando a mamá? Él dijo que la quería y que le gustaría tenerla de nuevo a su lado, pero no sé si aquello era bueno o malo... ¿Cómo conoció mamá a mi padre? Me gustaría saber eso. Quiero saber la verdad de lo que pasó antes de que naciera, todavía tengo ese trabajo pendiente.
Pasaban los días uno a uno, y cada vez tenía más claro que aunque esto acabara, quería seguir con Nami. Y el último día se lo diría.
-¿Demian?
-Tenías algo en pelo. -Le quité una hoja que se le había caído encima. -Ya está.
-Gracias.
-Oye Nami, quería preguntarte algo.
-Claro, ¿qué es? -Me senté a su lado y ella me miró con aquella preciosa sonrisa sincera.
-Quería decirte que yo...bueno, que tú...-Era muy difícil decirlo, tal vez no debería darle muchas vueltas y decirlo directamente.
-¿Estás bien? Pareces nervioso.
-Estoy enamorado de ti.
-¿Qué? -Me miró sorprendida y yo empecé a jugar con mis manos.
-Quería pedirte que estuvieras conmigo, aunque la temporada ya haya acabado. Quiero seguir abrazándote, me gusta. Está bien si no quieres...
-No, sí que quiero. Yo también quería decírtelo, pero no me atrevía... Me encantaría estar contigo.
-Entonces, nosotros... -Puso su mano sobre la mía y me dio un beso en la mejilla.
-Supongo que ya somos pareja, ¿no?
-Sí, te quiero Nami. -Nos besamos apasionadamente y ambos estábamos muy felices.
Ahora tenía claro que quería vivir aquí para estar cerca de ella, no puedo irme ahora. Debería decirle al Alpha que me deje estar en la manada mucho más tiempo. No creo que haya ningún problema, después de todo...Adoran a los Trancy, y yo...soy un Trancy.
ESTÁS LEYENDO
Mi Pequeña Mate
WerewolfSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
