Noche de Verano

3.1K 207 17
                                        

Fuimos a cenar a un restaurante, y por suerte había una mesa libre. El camarero nos llevó hasta nuestra mesa y después de pedir empezamos a hablar.

-Oye Alastair, tú puedes trabajar de lo que quieras, ¿no? Es decir... eres...

-¿Un genio? Sí, podría adecuarme a cualquier trabajo muy rápido.

-De tal palo tal astillo, ¿no? Cuando Demian nació pensé en que se parecía a ti, pero mientras iba creciendo me asusté un poco.

-¿Por qué?

-¿Qué podía hacer yo con un niño tan inteligente e independiente? A veces pensaba que ya no me necesitaba para nada. No necesitaba ayuda para estudiar o para hacer los deberes, y encontraba soluciones para los problemas muy rápido. 

-¿Te asustaba no poder enseñarle nada?

-Algo así, sí...

-Aunque es verdad lo que dices, no debes sentirte así. Créeme, Demian necesita a su madre, a veces me da envidia que él si haya tenido al menos una madre a su lado.

-¿Y la tuya?

-Como ya te dije, a mí prácticamente me educaron profesores y generales del ejército. Lo único que conozco de relación familiar son mis hermanos...y nada más...

-Debió de ser difícil.

-Ya asumí que solo era el "próximo", seguro mi padre pasó por lo mismo que yo, por eso era tan estricto. Seguro que si no nos hubiéramos conocido y hubiera tenido a Demian con otra mujer, él estaría pasando por lo mismo ahora. Pero dejemos ese tema apartado.

-Claro... -Nos trajeron el vino y le di un sorbo. -Vamos a tener que hacer muchas cosas, este lugar parece más de humanos que de lobos, y no podemos decir nuestra edad real cuando aparentamos ser más jóvenes.

-Déjame todo eso a mí, soy un experto en arreglar el papeleo. Mañana vamos a estar muy ocupados.

Cenamos tranquilamente, intentando evitar temas del pasado y hablando de las cosas que tendríamos que hacer y eso... Y después de cenar fuimos a un bar a tomar algo, fui al baño un minuto y al volver vi a dos mujeres hablando con Alastair, no eran lobos...solo son humanas, pero aún así me molesta. Me acerqué e interrumpí su conversación.

-Siento interrumpir. -Cogí mi vaso y las dos me miraron de mala manera.

-Oh perdona...no sabíamos que ya estabas con una amiga.

-Ella en realidad es...

-Soy su novia, ¿algún problema? -Él sonrió y yo le di un sorbo a mi cerveza.

-Disculpa, nosotras ya nos tenemos que ir. Un placer conocerte Alastair. Adiós. -Se fueron y él se acercó a mí.

-¿No sabía que eras tan celosa?

-Si solo estás jugando conmigo, entonces dilo de una vez y me iré.

-Preciosa, yo solo tengo ojos para ti. No me interesan unas simples humanas, son aburridas... tú eres mucho mejor.

-Pues entonces no coquetees con otras mujeres.

-Me gusta verte así... Se te ve muy bien enfadada.

-Alastair, no digas esas cosas por favor.

-¿Y si vamos a casa y acabamos ahí la noche? A este lobo le encantaría que le rascaras detrás de la oreja. -Me reí y a la vez me sonrojé.

-Nunca cambias, ¿verdad? -Dejó el dinero en la mesa y cogió mi mano.

-¿Sabes porqué no tomé el postre en el restaurante? -Susurró en mi oído con una voz muy suave y sensual.

Me apetece tomarlo en la cama... Solo pienso en hincar el diente en tu cuello.

Mi Pequeña MateDonde viven las historias. Descúbrelo ahora