¡Invitación de Boda!

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En Nueva York:

-¡Papi!¡Papi, una carta!

-James, no grites tanto o los vecinos se molestarán. -El padre abrió la puerta de casa y cogió la carta de su hijo.

-Sam, ¿son facturas?

-No lo parece. -Dejó la bolsa sobre la encimera de la cocina, se sentó en el sillón y abrió la carta. -Viene de Irlanda.

-No sabía que tuvieras conocidos en Irlanda.

-Yo tampoco lo sabía.

-¡Emma, Eric! Dejad el ordenador y venid a ayudarme.

-Ya vamos, mamá. -Ojeó la carta, pero cuando la leyó Sam se quedó completamente confundido.

-¿Son malas noticias?

-Mi hermana...

-¿Es una carta de la tía Emily, papá?

-¿Le pasa algo?

-Se va a casar. -Todos se quedaron quietos en el sitio, menos James que todavía era muy pequeño para entender lo que pasaba.

-¿Cómo que se va a casar? Pero si ya está casada, con Elliot. ¿Seguro que has leído bien?

-Es una invitación. -Se la enseñó a su mujer y ella enseguida la cogió para comprobarlo.

-¿Quién es Alastair?

-Ese es el hombre que... el padre de Demian.

-¿Vamos a ir a ver a la tita? Yo quiero verla, papi.

En algún lugar de Inglaterra:

-Charlotte, Lotty, Lena... tenéis correo.

-¿Nosotras?

-¿Yo también? -Cada una cogió su carta y la abrieron para saber de que se trataba.

-¿La tía Emily?

-¿Mamá?¿Una boda?

-¿Emily se va a casar con Alastair? Viktor.

-¿Y el tío Elliot? Entonces es verdad lo que pasó, Lena... -Todos miraron a Lena y ella guardó la carta.

-Yo voy a ir. Quiero ver si mi madre es feliz realmente.

-Yo también tengo que ir, Alastair es mi mejor amigo, nos conocemos desde niños... Sería una mala amiga si no fuera a su boda.

-Yo iré contigo también, yo fui uno de sus soldados al fin y al cabo.

-Entonces yo también voy, pero será extraño... El tío Elliot era muy bueno conmigo, y no conozco a ese Alastair, pero quiero ver a la tía Emily.

En Minnesota:

-Greyback, le ha llegado una carta de Irlanda.

-¿De quién es? -La cogió y la abrió, la miró rápidamente y al ver las primeras líneas, cerró la carta automáticamente. -Tiene que ser una broma... -Dijo riéndose para él mismo. -Pero si me envía esto, a Lena también se la habrá enviado y conociéndola irá. Me niego a dejarla sola, iré.

-¿Es algo malo?

-No, no es nada. -Guardó el sobre en su chaqueta y prestó atención a la reunión. -Seguid.

En un hotel de Argentina:

-¿Señores Trancy? Les ha llegado una carta. -El recepcionista les dio la carta en cuanto vio a los gemelos entrar por la puerta. La cogieron y enseguida la abrieron.

-Nick.

-Tom. -Se miraron y enseguida se empezaron a reír.

-¡Nos vamos de boda!-Dijeron los dos a la vez muy contentos.

En el bosque de la manada de René:

-Señor, este mujer dice venir de parte de Alastair Trancy.

-¿Quién es? -El viejo salió y cuando vio a la mujer enseguida le sonrió. -Mi querida Mina, qué sorpresa verte de nuevo.

-Yo también me alegro de verte abuelo. Tengo noticias que seguro te sorprenderán más que mi visita.

-Pues quiero oírlas.

-Mi hermano Alastair se va a enlazar con una mujer en unos meses, y le invita a venir a su celebración, a ti y a tu familia.

-¿De verdad? -Él estaba muy feliz. -Me alegro de que haya encontrado a alguien que cuidar.

-Además de que su nieta René quiere que conozca a su bisnieto. Tal vez el único inconveniente para ti será que haya humanos cerca y deberás actuar como uno de ellos.

-Eso no me preocupa, quiero ver al hijo de esos dos, y quiero felicitar a tu hermano. Yo hablaré con mi hija y su pareja.

-Muy bien, entonces nos veremos pronto. Y abuelo...me alegro de verte muy bien.

-Para mí seguirás teniendo 35 años (5 años), Mina. Me cuesta creer lo mayor que estás ya. Espero tu visita.

En algún callejón de Londres, dentro de una fábrica abandonada:

-Deshaceros de él. -Unos hombres cogieron a un humano; ya muerto, y se lo llevaron fuera.

-Roy,  un hombre preguntó por ti y me dijo que te diera esto.

-¿Era un humano?

-No, era un lobo. -La mujer le dio el sobre y él lo abrió.

-Vaya, vaya... que sorpresa.

-¿De quién es?

-De la misma pareja que me ayudó a escapar de ese lugar. Parece que ellos también lo consiguieron.

-¿Una invitación de boda?¿Vas a ir?

-Por supuesto, todavía tengo que darles las gracias.

-¿Tú a una boda? Pero si ni siquiera tienes un traje. -Uno de ellos habló y todos se rieron.

-Panda de idiotas. -Él también se rió y puso su mano en su cuello. -Pero tienen razón, ¿quién sabe de algún lugar barato para comprarme uno?

-¿Y cómo piensas ir a Irlanda? Porque la boda va a celebrarse ahí.

-Aquí dice que el viaje es gratis y también tengo una habitación de hotel pagada. Divertiros aquí, yo estaré comiendo tarta todo el día. A ver quién se ríe ahora.

En casa de Emily y Alastair:

-¿Estamos invitados a la boda?

-Pero como servicio, ¿no?

-Ya habrá suficiente personal, nosotros iremos como amigos de la pareja.

-¿De verdad?

-Pero no tengo nada que ponerme.

-Tenemos que ir a comprar algún vestido. 

-¿Y el regalo de boda?

-¿Compramos uno entre los cinco? -Roger salió de la cocina y fue hasta el salón, donde como cada tarde estaban los dos estudiando para sus exámenes.

-¿Ya se lo dijiste?

-Sí, señor. Todas las invitaciones han sido entregadas a sus remitentes, y por el momento no hay ninguna llamada para avisar de que no vienen. Todos los invitados están confirmados hasta ahora.

-Perfecto.

-Señorita Emily, le recuerdo que hoy tiene las pruebas de peluquería. El coche vendrá a recogerla en una hora.

-Gracias por avisarme, Roger.

-Y tú Alastair tiene cita con el sastre también.

-Tendremos otro día ocupado, ¿no?

-Yo tengo que ir el viernes a ver vestidos de novia, eso si va a ser agotador... Menos mal que unos amigas vendrán conmigo.

Mi Pequeña MateDonde viven las historias. Descúbrelo ahora