Volvimos a la montaña cogidos de la mano, como la pareja que éramos ahora. Ella estaba feliz y yo también, no había ningún problema. Cuando llegamos ya vimos a muchos allí como siempre encargándose de sus trabajos como siempre. Fue un mes de descanso para todos, y cuando acabó de vuelta a la rutina.
-¡Hey! -Alguien nos llamó y cuando nos giramos vimos a René y a los demás sentados sobre una roca. Habían llegado antes que nosotros. Nos acercamos y enseguida René saltó con sus preguntas. -¿Vais cogidos de la mano?
-Sí... Ya es costumbre.
-Tengo que avisar a mis padres de que volví.
-Aquí te espero.
-Sí, nos vemos ahora. -Nami soltó mi mano y se fue arriba.
-Nunca vi a Nami tan feliz. ¿Qué pasó?
-Ah, nosotros ya sabemos lo que pasa. -Los tres chicos que había allí se miraron entre ellos.
-¿Qué?¿Qué pasa? Jacob dímelo.
-¿Acaso vosotros dos...sois pareja? -Dijo René en voz baja.
-Sí, se lo he pedido ayer y ella me aceptó.
-Vaya...felicidades. -René estaba sonriendo, pero parecía que lo hacía forzada.
-Tengo que ir a hablar con el Alpha, me voy a quedar aquí al final. Ahora que estoy con Nami, no puedo irme.
-¿Te quedarás en la manada?
-Mucho mejor, necesitamos más cazadores, eso significa más comida. -Dijeron los chicos.
-Claro, será un placer ayudar. Hum...¿Pasa algo René?
-Recordé que tenía que ir a ver a mi madre y ayudarla con algo, nos vemos chicos. -Se fue corriendo y yo sentía que algo no iba bien.
-¿Le pasa algo?
-No lo sé.
-¿No lo sabes? Eres tú quién ha estado con ella durante un mes. Los dos solos. -Le dijo Tay.
-Sí, pero solo la he visto distraída. No sé... no parece la misma del año pasado.
-Ya he vuelto, ¿que pasa?
-René está muy rara.
-¿De verdad? No lo he notado.
-Hablaré con ella después, vamos a hablar con el Alpha, Nami.
-Sí. -Nos despedimos de los demás y subimos hasta lo más alto.
Le conté al Alpha mi decisión y él la aceptó y me permitió quedarme aquí con ellos, y además me dijo que podía quedarme en la cueva en la que vivía mi padre cuando estaba aquí. No sabía que mi padre estuvo aquí, me dijo donde estaba y fuimos hasta allí. Solo bajamos un poco más y cuando llegamos todo estaba oscuro. Estaba claro que nadie había venido por aquí desde hace tiempo.
-No sabía que tu padre vivía aquí.
-Yo tampoco, pero debió de ser cuando era un niño.
Aparté unas enredadera y la luce entró de golpe. En donde nos encontrábamos había una mesa y una cama parecida a la de la habitación de René, solo que más grande. En la mesa había varios libros, y en el suelo también había algunos. Miré los que había de la mesa y cuando los fui apartando, vi que debajo había un tablero de ajedrez y una caja negra, la abrí y allí estaban las piezas.
-¿Qué es eso, Demian?
-Un ajedrez, debe de ser él. Que suerte...
-¿Un ajedrez?¿Qué es eso?
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Mi Pequeña Mate
Hombres LoboSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
