-¡No, no otra vez no!
-¿Qué pasa Teo?
-He suspendido Matemáticas, otra vez...
-Ya van tres años seguidos. ¿Qué tal tus notas Demian?¿Puedo verlas?
-¿Hum? Sí...-Cogieron el papel que tenía sobre mi mesa y los dos empezaron a verla.
-Imposible, dieces en todo...
-Eso es porque estudia, no como vosotros. -Una compañera se acercó a nosotros también. -Pero a mí también me gustaría saber tu secreto.
-¿Mi secreto? Yo no tengo ningún truco.
-¿No? Vaya...¿Eres superdotado o algo así? Increíble. A parte de ser el capitán de fútbol, ahora también estás en el cuadro de honor.
-No le doy importancia a esas cosas, además...los exámenes son fáciles.
-Demian, ¿me ayudarías con matemáticas? Por favor, te lo suplico, no las entiendo ni para atrás.
-Bueno... no sería un problema, pero...
-Ah genial, ¿podría ir a tu casa? La recuperación es en dos semanas.
-Tengo que preguntarle a mi madre.
-Eres el mejor.
-Aprende a hacer tú las cosas, Demian no estará siempre para ti. ¿Y tú Robbie, qué tal?
-He aprobado todas, aunque no son tan impresionante como las de él. Pero suficientes para que mis padres no me castiguen.
-Yo no consigo superarte, y eso que mis notas son casi perfectas.
-Tú también estás en el cuadro de honor, Alice.
-Pero por debajo de ti. Algún día te superaré Demian Blake.
-Seguro que sí, y yo te animaré.
-Idiota, deja de ser tan amable. -Se puso roja y los otros se empezaron a reír.
-Alice se sonrojó.
-¿Qué pasa?¿Acaso he dicho algo malo?
-Puede que en el Instituto seas insuperable, pero todavía te quedan muchas cosas que aprender de la vida y... del amor.
-Callaros, idiotas. No les hagas caso, solo son... lobos tontos.
-¿Alice, nos vamos?
-Sí, un momento. -Unas chicas la llamaron y ella cogió su mochila. -Nos vemos Demian, idiotas.
-Adiós. -Me despedí de ella y se fue con las chicas.
-¿Hablando con tu gran amor?
-No, ¿vosotras también? No es mi amor ni nada parecido, solo es...un amigo. -Me miró antes de salir por la puerta y después desapareció.
-¿Qué pasa Demian? Parece que miras mucho a Alice.
-¿Qué, por qué?
-De verdad que necesitas clases de la vida.
Al final Teo habló con mi madre y ella se alegró mucho de que ayudara a mis amigos y claro le dejó venir. Le ayudé con la asignatura y también le di unos apuntes para que pudiera estudiarlos sin dificultad. Estuvimos un par de horas en mi habitación, hasta que él ya tuvo que volver a su casa.
-Gracias, de verdad te debo una.
-No ha sido nada. Avísame si necesitas algo más.
-Sí, adiós Demian. -Cerré la puerta de casa y cuando me di la vuelta vi a madre sonriendo y con la mano extendida.
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Mi Pequeña Mate
WerewolfSin más un día, Elliot salió corriendo de una reunión de trabajo, para ir hacia el hospital donde le espera la mayor sorpresa de su vida. Una niña recién nacida que cambiará su vida a partir de ahora. La vida de Emily se volverá una completa locura...
