Viejos hábitos

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—Gracias por venir, Seung-Gil —me recibió Kyung-Mi una vez entré a su oficina—. Tenemos que discutir rápido sobre tu conferencia.

—Estoy de acuerdo.

Mi editora arqueó una ceja y hojeó unos papeles.

—Sigues actuando extraño. Esta vez luces más... ¿accesible? —sonrió y por fin eligió una hoja—. Nunca quieres hablar de las conferencias... No, tú nunca quieres hablar de nada.

—Sólo habla.

—Mira, el evento será a las dos de la tarde. Terminará a las cuatro. Una firma de autógrafos y eres libre —me extendió el papel.

—Entonces faltan un par de horas.

—Sí. Aprovecha tu tiempo en algo, lo que sea.

¿Aprovechar mi tiempo?

Me levanté de mi lugar y salí de la oficina.

Tomé mi celular y marqué el número de Ji Yong.

¿Bueno?

—¿Estás ocupado?

Mmh... no, ahora no lo estoy —su voz se oía somnolienta.

—¿Quieres salir?

Claro. No... —bostezó— tengo ningún problema. ¿Puedo llevar a Thomas?

—Sí.

Por cierto, supe que tendrás una conferencia hoy. ¿Está bien si voy a verla? No tengo mucho que hacer...

—Mmh... ¿claro? —sonreí—. ¿Quieres un pase especial? ¿Como de prensa?

¡No estaría mal! Sería bueno hacerte preguntas a las que estarías obligado a responder.

—Cálmate...

Eso me recuerda —ahora Ji Yong se oía preocupado—. Tal vez deberías llevar a alguien cuando vayamos a ver Jimin.

—¿Qué?

Ya sabes... para darle una impresión a nuestra madre de que eres estable-

—Cambié de opinión. No vengas a verme.

¡Seung! Esper-

Colgué la llamada y solté un gran y sonoro suspiro.

Tal vez Ji Yong tenía razón.

La reunión con Jimin se estuvo posponiendo constantemente. Eso pudo haberme dado tiempo para conocer a alguien más.






La hora de la conferencia había llegado.

—Seung-Gil, ya ve a tu lugar —me dijo Kyung-Mi señalando el asiento que era exclusivo para mí.

En cuanto puse un pie en el escenario las cámaras fotografías comenzaron a destellar.

Ahora yo soy el centro de atención.

Mientras uno sujeto hacia un introducción innecesaria del por qué todos estábamos aquí, yo me limitaba a acariciar la tapa de una botella de agua que estaba a mi alcance.

Kyung-Mi estaba sentada en mi lado izquierdo y el resto del departamento editorial, con el que estaba relacionado, estaba distribuido a lo largo de la mesa.

Los flashes no cesaban. Debe ser importante captura cada instante.

Un pensamiento prohibido cruzó por mi mente:

Oscûlum (Seung-Gil x Phichit)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora